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21 octubre 2015

imágenes que vemos, sentimos o leemos (momentos iconológicos)

Atraer, conmover y enseñar (texto didáctico que detalla los objetivos retóricos) son los términos con los que marcamos los ritmos del discurso desde aquella milenaria oratoria de nuestros mayores más barbados (movere, delectare, docere).
¿Tiene ritmos distintos la comunicación digital que vuela por redes sociales? No parece, a juzgar por las redes que más gustan, o por lo que suele ser más compartido. Se conserva el atractivo y la musicalidad en la actual popularidad del habla y de lo visual. Lo que no estoy seguro que recojan las métricas y analíticas de viejo cuño (post anterior). En los números no cabe la emoción y la temperatura de los sentimientos. Las interacciones necesitan cifras más complejas, aunque dudo que valgan tampoco derivadas, matrices o integrales.
Seguro que no es profesional la  comunicación que no cuente con unos mínimos datos de alcance, visibilidad, respuesta, abandono...  Pero sólo con la utilidad de visualizar el pasado reciente de una marca en una infografía y imaginar la proyección inmediata un DAFO. 

Así que ¡ojo al dato, que perdemos la comunicación! Quedamos sin las estrellas de la interacción, de las conversaciones, llorando el sol perdido en el BIG DATA. No perdamos de vista la inteligente y orientada estrategia de la más inmemorial retórica: entendernos, dialogar, con cuantos más mejor. El atractivo poético de la imagen queda atrapado en tierra de nadie cuando no llega a emocionar, si se apaga lejos de la persuasión, del convencimiento, de la diferencia. Es de todas/os conocido y sufrido cómo una mayoría de discursos periodísticos y publicitarios se disipan con la fugacidad de bengalas, poco después de mirar hashtags, fotos y titulares. A esa comunicación frustrada no le faltaba su puntito creativo... siempre dejaba algún  regustillo de funcional producción. Pero vamos, una amplia tónica general de anuncios y artículos que sí,  que llaman la atención y, en seguida, al poco, desenchufan del interés. No debe ser tan fácil, tan para cualquiera eso de la comunicación a la altura de la actual retórica digital.
Es posible que los medios y las organizaciones se creyeran el mito de la comunicación sólo con alguna soflama publicitaria. Pero según sus mismos números, padecen una grave ruptura retórica con las generaciones, con los públicos con unos alcances y tráficos languidecientes, o lo que es peor, crecientemente críticos. No perdamos de vista que la recepción y la información sólo componen un primer escalón o nivel en la más compleja interacción. Por eso son relativamente fáciles los números de ejemplares difundidos, de visionados comenzados. Pero la comunicación, con todas sus mayúsculas profesionales, tiene otras dimensiones retóricas menos cautivas: pretende compartir pasiones, sugerir e inducir concepciones colectivas.

 Estatua de Bruno Catalano en Francia
Pasamos a un segundo piso retórico cuando entramos en la comunicación de emociones, cuando revisamos megustas y retuits, con el detalle que merecen las interacciones complejas. Algo se enciende dentro cuando te mencionan "@menganita" empiezas el corto diálogo que de los chats, la mensajería o los tuits. No es diálogo en la cueva una interacción ocasional entre usuarios digitales de perfil bajo. Pero el efecto retórico que llega a cantidades industriales, mediáticas, cuando lo amplifica alguna notoriedad, cuando se dispara por la amplificación de esos mediáticos afamados o influencers. Repito que sería perder la perspectiva comunicativa si el efecto numérico perdemos el cualitativo numerador de esa cifra que son cada una de las personas con las que hablamos. La retórica, hoy también en parte digital, tiene otros efectos de autoconocimiento, de conservación de relaciones de ampliación de miras, de cohesión con otros colectivos. Esto no quiere decir que el "mensaje" que se difunde, se amplifica, se viraliza quede K constante al apropiarse y distribuirse. Quizá sorprenda una retórica que en sus formas más altas aspira a desaparecer, a reactivarse en un diferente y autónomo ciclo de distribución entre más gente diferente.

Desde que empezamos a escribir la Historia, con cada tecnología cultural despertamos la utopía de una industria de conocimiento para todos. En lo que el conocimiento compartido dependa de nuestra comunicación estamos más cerca con las mochilas digitales, los móviles y el resto de utillaje de conexiones  que siempre llevamos a cuestas.
La desinformación, el ruido, los algoritmos tecnológicos, una efímera e inconstante conexión son también tradición de los peores vicios retóricos que hoy se multiplican a nuestro alrededor. Nada más alejado de una comunidad que  el slacktivism, el ciberactivismo de click tan criticable como toda la historia de audiencias pasivas. Seguimos formando parte de tribus calladas, de generaciones sofronizadas por charlas pesadas, folletines basura, novelas de limpiahogares, audiovisuales para poco más que risas y consumo. Toda nuestra comunicación silenciada o repetida sobre prácticas rutinarias, semiconscientes, podría acumularse y difundir los más viejos mitos globale, aunque por canales digitales. No por conocida desmerece la respuesta de Nicholas Carr a ¿Qué está haciendo internet con nuestras mentes? 

En el último piso de la interacción comunicativa podemos bajar y perder como personas gracias a la memoria por la que reconocemos. Al leer, más que aprender, reconocemos. O sea recordamos algo que sabíamos y nos volvemos a afirmar. Cuando nuestros hábitos retóricos, son exigentes y sanos, no perdemos información o capacidades. Pero todavía no es conocimiento colectivo al traducirse sólo en auto-refuerzo. Muchos usos digitales tienden a ampliar comunidades y pertenencias, pero en la misma orientación y convencimiento que traíamos desde nuestras culturas particulares. En el mundo digital estamos representando las diferentes iconologías de cada subcultura.
vista en 
despreocupadas, o subir a partir de eso que sentimos parecido mientras conversamos, cuando en la relación retórica pasamos a compartir aspectos, planos, miradas. Los conectivistas, en palabras del mismo @StephenDownes, son los últimos en la larga lista de asociacionistas. Junto a las emociones, afirman, nos relacionamos con otra/os,

Por más perfecta que llegara a ser la más profesional y la mejor comunicación jamás llegaría a reunirnos tras los más humanitarios y valiosos proyectos. La utopía tecnológica es tan limitada como la utopía educativa ilustrada. Una buena retórica digital intercambia sentidos y construye vías compartir vínculos, lazos de interés entre distintos colectivos. Tenemos la suerte de contar con iconologías abiertas y extendidas que recogen casos, experiencias y conocimientos compartidos con causas y movimientos sociales, a veces incluso muy extendidos. Pero este efecto comunitario de la colaboración simbólica reclama alguna iconología más interpretativa y profunda. Con la retórica de imágenes no sólo se ha conseguido una gran distribución personalmente ampliada. Conseguimos cotas de información y conocimientos compartidos que superan cualquier pasado, las ficciones más atrevidas. Pero eso ya es otro asunto, una iconología abierta, de la diferencia, y no tengo ni idea de cómo enfocar semejante asunto. Y tampoco se lo podemos preguntar a los maestros de oradores, ni a las escuelas de retórica.

28 febrero 2015

Las partes de la tesis, del TFG, del paper (pistas para no tan dummies)

1. Lo que la academia o las revistas llaman introducción, planteamiento teórico... en mi humilde debería incluir los motivos, la situación problemática y las perspectivas que preferimos a la hora de resolver o avanzar en el asunto. Prescindir en concreto de contexto teórico explícito reduce el trabajo intelectual a operador de categorías, y tampoco beneficia la carrera personal que no se conozcan las motivaciones, experiencias y conocimientos en torno a nuestros trabajos. Que tus prioridades y las necesidades de tu entorno no cedan a "tareas de aliño", más fáciles y resultonas.

2. La tradicional segunda parte, el método, análisis y resultados que llenan nuestras publicaciones universitarias, siendo sinceros dependen del foco en la introducción. Cuando se reclama para un formulario de un proyecto o paper de impacto explícitamente piden el detalle de la parte analítica, del campo, del periodo y de las técnicas aplicadas, buscando eficiencia, concisión. Pero que no se nos escape que las importantes y citadas conclusiones, proceden de este territorio intermedio dónde las diferentes escuelas de la Academia deciden si verdaderamente eres "una/o de los nuestros". Intenta no ser simplemente un/a continuador/a más a la hora de seguir formas de investigar.

3. Cuando se pide interpretación de resultados, conclusiones, discusión y aplicaciones abandonamos la mente explicativa del análisis a lo largo de la investigación. Volvemos a la inteligencia interpretativa con la que se desbrozan al inicio los discursos en los complejos contextos sociales. De nuevo la reflexión que cierra el ciclo intelectual, no sólo contable, y finalmente devolvemos a la sociedad y a la comunidad científica nuestra  idea de cómo se limitan o mejoran teorías y perspectivas, métodos y técnicas, incluso desde las mismas discusiones y aplicaciones de lo investigado. Un buen epílogo investigador redefine los proyectos y/o ajusta algo la orientación personal en la carrera profesional. Amplío algo estas fases y orientaciones de la investigación, con algún detalle de aplicaciones visuales que cada una puede incluir. Ya es hora que la universidad recupere el audio y la visualidad que le ha impuesto el paréntesis gutembergiano a nuestras aulas de educación superior.


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1. En la motivación de investigaciones y proyectos de comunicación late cuando menos un problema o una necesidad (o parte de ambas). El arranque y el impulso investigador hacia soluciones y/o alternativas de comunicación puede complicarse en cuestiones identitarias y de sus relaciones centrípetas. O bien, más referida a asuntos contextuales desde la comunicación y las relaciones en uno o más entornos.
En el planteamiento inicial, los problemas o necesidades internas destacan las debilidades de una comunicación ineficiente. Si le proyecto es de comunicación externa destaca las amenazas externas actuales (siguiendo la visualización convencional del SWOT / DAFO).
En la visualización de la situación comunicativa de un fenómeno problemático en una organización o entorno, además de las notas de un briefing resulta ilustrativo un mapa de perspectivas diferentes. En los casos más sencillos se podrá simplificar con un diagrama de estrella, según la difusión reconocible de los rasgos o atributos del fenómeno o problema más interno a la marca corporativa (o personal) o de comunicaciones externas con tantos brazos como grupos de interés. El mapa o árbol de contenidos con estos entornos internos y externos es una digna forma de presentación de los materiales trabajados en un TFG, TFM... o para una comunicación a un congreso. Veréis  cómo algún día llegamos a eso.
Para representar una situación centrífuga y analizar problemas relacionales, en la educación primaria se utilizan sociogramas y mapas de públicos que ya le gustarían a la universidad. En redes sociales contamos con aplicaciones gratuitas de visualización, pero comprobemos en cada caso que no hacen la visualización que les apetece, y en vez de eso muestran precisamente las categorías de análisis que investigamos.

En cuanto se plantea el fenómeno o problema pasamos a un primer nivel de inmersión fenomenológica, que en un buen trabajo científico debería aclarar en la introducción. Se trata de seleccionar la perspectiva teórica menos mala o de mejor aproximación para enfocar el conjunto de materiales comunicados que forman la base de un campo de estudio. Tenemos que dar cuenta de las opciones intelectuales que preferimos, de modo que se entienda la descripción con la que se figuran y completan unos datos formales y visuales (eje Y) que realzan los diferentes niveles del foco investigador seleccionado. En el eje X se puede representar el alcance de la enunciación y de la recepción según, p. e., atractivo, capacidad significativa, cita intertextual, comentarios, compartidos, etc. Abrir la estrella de los rasgos de marca o relaciones con los grupos de interés a un eje de coordenadas de contenidos (Y) y otro con los enunciadores y los públicos (Y) permite visualizar la investigación que abarca un cierto periodo de tiempo.

Como la  palabra, también la imagen tiene una mayor o menor relación con el tiempo. Una iconografía ocasional como muestra la publicidad, la que repite el marketing de contenido o esa otra construcción más lenta a través del periodismo de marca forman los tipos de ejes de ejes de coordenadas de visualización más comunes utilizados para representar los discursos institucionales y corporativos más fácilmente reconocibles en los contextos de los estudios.  Sin embargo una aproximación fenomenológica, aunque sólo sea iconología de los discursos más visualizados y perceptibles implica sensaciones y sentidos diferentes según opciones personales, generación de pertenencia, tipo de cultura local. No sólo es necesario visibilizar los resultados. Mapas y gráficos de contextos y de situación son declaraciones abiertas de principios, que rara vez expone la ciencia universitaria, si no es desde sinceras propuestas divulgativas.

2. En otro plano, ya en la metodología públicamente reconocida se descompone y analiza un problema complejo de comunicación siguiendo ejemplos de la biología o la física que separan partes medibles. Las categorías o elementos extendidos en una situación problemática no valen para otros casos y duran el tiempo que tarden en cambiar de sentido por el grupo o sociedad que los usa. Una analítica de una estructura de textos durante un periodo estable de una sociedad es claramente más sencilla que el análisis de comunicaciones inconexas en un momento convulso con varios frentes. El análisis formal es parte inicial del análisis de contenido. Establece los términos mínimos y los datos según los cuales algo puede considerarse comunicado, y con cierta  imagen, un asunto de una organización en cierto público. Problemas compositivos, de expresión o de tono son mínimas faltas en un proyecto estratégico bien planteado y suficiente.  La aproximación retórica de discursos diferentes es más un programa, o al menos un plan de comunicación para  cierto tiempo, que una solución o resultado a corto plazo. Además de competencias analíticas, los proyectos más metodológicos exigen competencias comunicativas y negociadoras para explotar y reformar la visualización y la representación de  los datos construidos ante los distintos grupos de interés según se van desarrollando los proyectos. Claro que no es necesario el acuerdo con los grupos de interés, pero un analítica abierta debería recoger las iconologías distintas según sensibilidades y diferencias entre grupos en comunicación.


3. El final de un trabajo académico, aunque sea en un proyecto operativo (cada día más recomendables), debe culminar en reflexión y dialéctica que ejercita la interpretación. Como puente de salida de la investigación de fenómenos o problemas de comunicación hacia otras ciencias y disciplinas y aplicaciones sociales en los entornos más inmediatos y los que puedan servirse reproduciendo experiencias. Comprender las facetas complejas de la comunicación incluye al menos la capacidad de interpretar los distintos discursos en conflicto, penetrando desde los resultados del análisis, hasta sus contextos generacionales y culturales diversos. Si el cómputo analítico es, en sus categorías y en su fondo algo cualitativo; la interpretación lo debe ser aún más desde su mismo inicio. Exige procesos de autocrítica y de desaprendizaje, para respetar las diferencias aprendidas por la comunicación. El trabajo hermenéutico parte de documentaciones exhaustivas, pero no termina sin grupos focales o entrevistas a expertos, que luego cuestiona, para aportar las innovaciones que puedan ser necesarias a nuestras necesidades y entornos. Desde las iconologías y los modos de ver el mundo de cada grupo, un trabajo académico completo proyecta y propone símbolos capaces de animar y reunir cooperaciones en torno al fenómeno o problema de comunicación tratado.

Claro que las tres partes de un TFG, de un artículo o de una tesis se pueden subdividir según la importancia de lo que encontremos o de acuerdo con las secciones fijadas por la industria editorial universitaria correspondiente. Pero los ejes dialécticos, retórico y poiético prestan un buen apoyo para orientarnos y saber lo que nos falta. La dialéctica boceta en iconografía como el diagrama de estrella o en ejes de coordenadas temporales. Para las fases analíticas de los trabajos más retóricos hay un amplio repertorio de visualizaciones de diálogos o diferencias entre comunidades o públicos. La poiética de las conclusiones y las aplicaciones no debería seguir representaciones lineales porque la historia siempre incluyó saltos. Así que cortando líneas donde corresponda representaciones temporales y cronogramas pueden ser compañeros del viaje académico multiplataforma que no puede quedar, como en los cincos siglos pasados, encerrado en los alfabetos y los teclados de la escritura.

19 septiembre 2014

explicar, comprender y transformar

Agradezco la invitación de la Universidade de Minho para reflexionar junto a otros profesores y doctorandos portugueses sobre explicar y comprender en la investigación digital. Como en otros casos creo que tengo poco que enseñar a investigadoras y doctores más avezados y atentos a las lides acreditativas. Pero aprovecharé para exponer qué parece cercano o lejano sobre aquel nuevo mundo que teóricos digitales y de las redes sociales apuntaron en libros, más que en blogs, durante más de veinte años.

Empezando por el explicar, con métodos de las ciencias de la naturaleza, seguimos estudiando fuentes, canales y discursos dominantes como si el hipermedia fuera otra más, la última y más evolucionada forma de escritura. ¿Llegamos a noolítico que anunció Pierre Lévy, a las sociedades de conocimientos como han repetido más otros? La escritura, con la contabilidad, favoreció las ciudades, pero los grandes portales han generado servicios, vivencias, pero comunidades... Cierto que el discurso alternativo que no había tenido mucha visibilidad en los medios de comunicación, como ocurrió con la escritura frente a los discursos gubernamentales. Sí se han generado primaveras, #occupy's, acampadas... de multitudinarios movimientos sociales digitalmente conectados.

La ciencia de la comunicación, desde la dialéctica platónica a su formulación moderna, ha relacionado con el poder y con la tecnología los géneros y las formas apropiadas de comunicación. Con un innegable efecto en la formación de opiniones públicas colaborando en el mantenimiento de instituciones. Si seguimos investigando discursos dominantes con categorías clásicas sostendremos una ciencia de los medios o de la publicidad en un mundo en el que cada vez son menos creídos, y menos vistos, también.

Como científicos de la comunicación aún debemos una iconografía a nuestra disciplina. Ampliando el territorio de la construcción de imágenes del contexto artístico a las masivos vídeos, fotografías, gif's, infografías...  podemos ver la participación personal en la construcción de eventos masivos y de imaginarios colectivos.

No hemos acertado a explicar, quizá porque la comunicación carece de leyes como tampoco la naturaleza. Pero revistas y congresos desconfían del comprender. La hermenéutica de la comunicación, la retórica y las formas como compartimos e interpretamos sentidos e imágenes se critica como investigación cualitativa. ¿Pero no venía Bolonia #EEES ha establecer cánones y estándares de calidad universidaria? La calidad en la comunicación escapa a análisis y métricas de contenidos. Son las diferencias en las perspectivas las que enriquecen la conversación digital. Una interacción colectiva que debería mostrar que las multitudes pueden ser inteligentes, que las competencias digitales nos hacen más competentes y preparados para los rápidos cambios de sociedades y culturas tecnológicamente mediadas.

Apenas hemos apuntado una iconología, un adecuado tratamiento académico de los símbolos, imágenes de proyectos, congregadores de comunidades, amplificadores de movimientos transnacionales y transcorporativos.

No llegamos a explicar lo que debimos prever. Nos cuesta comprender que estamos en un estadio oral anterior a la ciudad y a la instauración de jerarquías. Pero no renunciemos a la acción, a la originalidad y transferencia social desde la investigación digital. La racionalidad, insuficiente y cegata no pudo fundar adecuadamente la modernidad que se desmorona. Podemos recuperar apertura, transparencia y el resto de cualidades de la oralidad durante el paleolílico, durante muchos siglos antes de la escritura. La cooperación abierta, debe construir obras colectivas, monumentos del procomún para completar los espacios educativos y culturales que las industrias de la escritura abandonaron. Esta poética, completaría de forma eficiente y activa una investigación conectada son las sociedades que amparan nuestros edificios. En estas décadas de internet y de redes sociales hemos comenzado las obras del procomún. El mayor déficit es poético - innovador. Apenas hay investigación comprensiva e interpretativa de las comunidades virtuales y de su comunicación. Sin llegar a ser explicativa, parece que resumimos la ciencia de la comunicación en esos papers analíticos y de tradición newtoniana en torno a los discursos y sus textos.

Desde este título he querido esbozar un posible camino de la investigación socio-digital: mejorando primero las métricas y la analítica de la dialéctica, que no sólo verse sobre discursos institucionales sino también sociales y ciudadanos. Continuando en otro nivel está la investigación retórica abierta a las variadas formas y así como al nacimiento de sentidos y la formación de comunidades por la interacción. La joya de la corona se esconde en el título, investigación - acción, socialmente comprometida con este crítico cierre de la modernidad, culmina en una poética operativa el tercer estadio con signo de eficiencia: en una transferencia social que acelere y facilite la renovación institucional; una de las demandas globales más repetidas en todas las lenguas. Y entre el resto de instituciones la universidad merece ser conservada y transformada sólo como institución holística y comprehensiva, con capacidad de proyectar futuros viables y sostenibles. Lejos desde luego de la fábrica de títulos para profesionales medios y de aspirantes a profesores que nunca debió ser. 


 

09 septiembre 2014

interpretación de imágenes y construcción de comunidades (iconología)

- Topicazo: "un océano de opiniones invade las plataformas de medios sociales. Y desde el mar que cada una/o tiene a la vista se huele la imprecisión, el decir inexacto que nos rodea, una comunicación no profesional" 
- Vale. ¿Pero en qué momento perdimos o cedimos nuestra competencia retórica, la experiencia y conocimiento que ¡desde el paleolítico! habiamos adquirido sobre comunicación? En el estado de civilización y de crisis actual suena absurdo tener que esperar a un cargo o título para dar la opinión personal. Autorizados por nacimiento, no todo/as somos retóricamente competentes. Quizá nos falta aún algo más para hablar y gestionar imágenes. Esos referentes del habla que anclan las dinámicas comunidades.

Twitterland Visto en
Sorprende que cueste encontrar buenos ejemplos de retórica digital cuando la profesión comunicadora sólo fábrica imágenes como refuerzo del discurso monótono de los de siempre. En el complejo equilibrio entre empresa y servir información a tod@s con publicidad, la competencia retórica de medios y de profesionales se demuestra, de modo más visible, en destrezas particulares que muestran calidad de las imágenes y un alcance visible de repicados y comentarios distribuidos por redes sociales. La iconología (digital también, por supuesto) dispone de aplicaciones para grabación y registro y edición en el móvil y otros dispositivos cercanos.

Nuestras fotos e imágenes desbordan antiguos bancos y repositorios y sólo caben en plataformas en internet: por eso Facebook compró Instagram, y años después Yahoo se ha hecho con Flickr. Sus contenidos cabrían en ningún museo ni en el archivo documental más grande del mundo. ¿Cómo se puede organizar semejante magnitud de llamadas de atención, de preferencias, de caprichos o de simples tonterías? La web semántica se dotó de etiquetas y de buscadores para organizar esta inmensidad que crece cada minuto.

El sentido llega por los códigos compartidos en cada grupo o comunidad pero, ¿recuperamos con el hipermedia lo que perdimos en los canales industriales, en los formatos aprobados por los poderes y controladores? Las plataformas sociales imponen sus interfaces y formas. Para llegar a ser espacios públicos o plazas, tienen que conseguir hablar de imágenes, de representaciones de la realidad compartidas. Esto pasa a ser hoy la iconología. Antes, dentro de la tradición interpretativa sólo se ocupaba de excelsos ejemplos artísticos propiedad de élites. Una iconología que sale del discurso sobresaliente al habla más general y extensa recupera el sentido originario, tribal, del símbolo. Las imágenes que compartimos en redes sociales no son símbolos arbitrarios, son tatuajes, marcas sociales de membresía social, anclajes comunitarios. 

Una iconología en redes sociales puede recorrer, seleccionar e investigar símbolos particulares o singularmente significados en comunidades virtuales. El diálogo entre sentidos y diferencias alrededor de símbolos e imágenes viene  a mostrar un catálogo de interpretaciones y culturas que han alcanzado cierta extensión y pervivencia.

Visto en 
No tienen porqué ser las más interesantes aquellas de las que más se habla, véanse los gifs, los virales, los memes. Se trata de difusiones virales que puede aprovechar algún discurso político o económico en para las marcas personales de famosos. Pero creación publicitaria o casualidad se aportan, en una mayoría de casos más la ampliación del algún discurso mayoritario. Éstos casos parecen más relacionados con dialécticas globales o con discursos regionales que con retóricas de comunidades. 

En el valor que se atribuyen a algunas imágenes encontramos indicadores de conversos, fans, abogados de causas o marcas. No sólo comparten alguna recomendación o disfrutan iguales intereses. En la comunidad de valores y símbolos se genera la reputación, se avala la calidad de las recomendaciones y se manifiestan las competencias retóricas e icónicas, para representar y tratar del modo más apropiado (o cultura) la realidad y el tiempo que nos ha tocado vivir. La mala reputación confirma que son malas e insuficientes otras estructuras e instituciones que, a pesar de su poder y de todos los canales que controlan son jerarquías históricas, con un tiempo ya contado.

10 febrero 2013

¿qué falta en la introducción de estudios e investigaciones?

Una extendida convención divide en cuatro partes los trabajos o estudios:
deben tener introducción, análisis, resultados y conclusión (discusión, aplicación,...).
La tradición de la imprenta puso además unos límites entre 10 a 300 páginas según el grado de destino. Y en estos años, nuestras rutinas digitales reducen también los tiempos, y queremos entender en menos horas lo que se  plantea, para ver en un rato las aplicaciones o consecuencias del estudio.


imagen

Es en los trabajos o estudios más flojos dónde más fácilmente se notan carencias o ausencias en una introducción insuficiente. Más en concreto en la situación del trabajo o estudio, en cómo explica el interés del estudio en relación con los entornos. En los primeros párrafos debe situarse el ámbito, la tradición, los entornos, regiones, contextos, perspectivas... No pueden ser muchas páginas, pero sí las necesarias para sintetizar y apuntar las relaciones con otras dimensiones o planos de la compleja sociedad actual. Como además se publican en red, deben ofrecer los enlaces imprescindibles para matizar cómo se enfoca y la perspectiva que propone del problema en estudio.

Los trabajos clásicos exigen menciones de varios ámbitos de grandes contextos: como el cultural e histórico, el económico-político, el tecnológico y el socio-comunicológico. Por la propia especialización de las disciplinas, más la reducción de la información y el tiempo de atención en los objetos académicos -ahora hipertextos grises- las introducciones se han ido  reduciendo, hasta perder conexión con las disciplinas y la inteligencia colectiva que se desarrolla en redes sociales.

De los grandes contextos históricos y culturales apenas se habla, y si hay contextos sólo son los más cercanos tecnosociales o de la comunicación. Los trabajos académicos, incluso en los proyectos más interuniversitarios carecen de una contextualización y de un comunicación suficiente para integrarse los modos actuales de aportar y publicar cuestiones o conocimientos.

protocolo para estructura de trabajo
Este campo que abandonan las investigaciones y las revistas universitarias deja la narración de los contextos a visiones simplistas del pasado y del estado de las cuestiones. Con una o unas pocas fuentes de datos se construyen visualizaciones, grafos de tendencias, cronogramas en timeline. Son simplificaciones desconectadas de la reflexión universitaria de gran eficia en la recuperación de información por buscadores reduciendo la relevancia de las introducciones en los trabajos o estudios académicos.

Con la crisis y el mal ejemplo del gobierno español he perdido tiempo que estos días debía
haber dedicado aquí al blog. Hace días tocaba que los profesores comentáramos algo sobre cómo completar una suficiente introducción, por lo menos para los trabajos de fin de grado y de máster. Al hablar de introducción en estos estudios recuerdo conversaciones y cursos que han salido estos días para orientar sobre trabajos escolares en la universidad (trabajo de fin de grado, trabajo de fin de máster, artículos, proyectos...). Ya está en marcha el segundo semestre y quedan unos tres meses para su presentación y defensa en algunos casos. Espero que podamos reconocer los trabajos y estudios académicos por el peso y el valor de las ideas sobre los contextos y los entornos de la comunicación y la sociedad contemporánea. También serían de agradecer en informes aplicados o pagados como los de marketing on line o auditorias de reputación.

El trabajo académico impone esta estructura de introducción, análisis resultados y conclusiones con su discusión y aplicaciones. Cuatro partes breves para completar en unas semanas los conocimientos y acciones alrededor de unos problemos o hipótesis todavía a la antigua usanza de ese esquema que puede tener caso los cinco siglos de la industria del libro.

Con las interconexiones digitales debemos exigirnos la claridad y la orientación que podamos. Aunque nos encontremos en un momento de cambio de civilización, y de radical renovación de instituciones; entre otras, la transformación de la edición cultural y la apertura y transferencia de la universidad.  Para facilitar el aprendizaje y la innovación, publicaciones 2.0 o ciencia 2.0, tienen que incluir, por lo menos en su introducción, una contextualización mínima que sitúe la navegación y oriente lo procesos en la dirección de posibles  aprendizajes y construcciones colectivas.

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Se pueden encontrar más explicaciones y enlaces a perspectivas y teorías clásicas en el blog ¿Qué hacen las redes? (sept 2006- abril 2012). Allí recogí guías y sugerencias de aula durante seis años. En la relación de categorías que enlazo debajo se pueden ver textos y ejemplos sobre grados, planos o niveles de investigación:


25 noviembre 2008

periodismo es

Conforme el trabajo en los blogs se depura y consolida nos acercamos más a aquello de que el periodismo,... ¡eres tú!
  • Despúes de medio siglo de estudios sobre los medios de comunicación y sus profesionales, desde la Escuela de Frankfurt y los Mass Communication Research, hemos repetido hasta la saciedad los problemas y limitaciones que implica el vil metal y el poder
  • en la siguiente cascada de las correspondientes teorías periodísticas nacionales,o
  • en las teorías periodísticas del soporte: teoría de la prensa, de la radio, de la televisión...
  • Ahora que se pretende una universidad pro profesionales de la comunicación, y
  • que los grupos de comunicación cada vez tontean más con inexpertos aficionad@s
  • cambiemos por lo menos al paradgima de la recepción, que el periodismo no sólo sea acción, ni efecto, por lo menos
  • llamemos periodismo a la escucha y construcción inteligente de los públicos.
No es una petición, ni un favor. Corríjaseme si me equivoco. Este periodismo tampoco llega a ser interacción, todavía no es completa comunicación (como entre otros dice Bourdieu).

Si no estoy equivocado, deberíamos llamar periodismo a la información inteligente realizada por profesionales y públicos, no tan pasivos lecto-espectadores, cuando componen con lo que dicen y callan los medios de comunicación, el escenario más probable de su entorno, al menos durante o después de algún tiempo confirmadas opiniones y otras fuentes digitales implicadas.

Después de teorías frankfurtianas o funcionalista sobre el papel y efectos de los medios de comunicación, debemos instalarnos en teorías recepcionistas o interpretativas del periodismo. Este tipo de teorías periodísticas no coincide con el momento que viven los medios de comunicación ni con el reconocimiento socio-laboral de la labor que realizan sus variados especialistas.
Los periodistas (y demás profesionales), desde sus medios de comunicación, han formado y divulgado esta conciencia periodística que es la que ahora construye la información que fluye. También se publican y divulgan sus formas clásicas que se adaptan o conculcan en el periodismo just in time de las redes.
Podría llegar a ser una acción colectiva o incluso social, pero hoy no se cumple. Quizá no alcancemos el periodismo social, ciudadano y rural. La fórmula colaborativa del periodismo, es la utopía actual del periodismo. Hace más de cincuenta años, era el sueño de la verdad traída por un mensajero alado. El periodismo que hemos tenido nos ha traído este otro. Como sólo las utopías se cumplen (el mercado, el socialismo), quizá no estemos lejos de la información transparente, del discurso compartido y elaborado entre muchos.

25 marzo 2008

investigacion en comunicacion en Iberoamerica (Sphera Publica)

He recibido el primer número extraordinario de Sphera Publica, revista de ciencias sociales y de la comunicación (2007) sobre La investigación de la Comunicación en Iberoamérica: historia, estado actual y nuevos retos coordinado por Leonarda García Jiménez y María del Mar Grandío. Lástima que sólo sea impreso. Un número sobre teoría viene bien en un estante cercano, pero estaría más disponible y llegaría más lejos en red.
Oportuna coincidencia temática con el número 61 de Razón y Palabra que estoy comentando. También lo revisaré en cuanto pueda.

Un inteligente proyecto que pide a representantes de asociaciones de comunicación un balance: ELACOM (proyecto de expresión del pensamiento latinoamericano sobre la comunicación como una escuela, Marques de Melo 1999), ALAIC (Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación) , GUCOM (Grupo de Comunicología posible), Portal de la Comunicación InCom.

Gustavo Adolfo León Duarte detalla el planteamiento y metodología de su reciente estudio del pensamiento de la Escuela Latinoamericana de Comunicación, Elacom (p. 41-65), cuya versión más histórica ha publicado en RyP 61.

Erick Torrico Villanueva hace un balance de la ALAIC y sus líneas actuales de investigación (p. 67-79).

Luis Jesús Galindo presenta un balance del sexenio de GUCOM (p. 81-94) que en más detalle se puede conocer en los artículos de Galindo y de los otros quince autores que exponen la cuestión en el número 61 de Razón y Palabra.

Ramón García Sedó y Miquel de Moragas Spa, cuentan la arquitectura de contenidos del portal Incom en la UAB y sus relaciones con proyectos internacionales y locales que se van anudando a partir de la alta visibilidad alcanzada en Internet (p. 281-291)
Leonarda García Jiménez ofrece un modelo de clasificación para la investigación en comunicación hecha en España desde los ochenta hasta hoy. La propuesta metodológica es clara y muy extensa la bibliografía (p. 127-156). Comenté su libro recientemente aparecido en mi revisión bibliográfica en Latina.

Abre el número extraordinario de Sphera Publica un texto de Martín Barbero sobre los problemas de reconocimiento personales y nacionales en la estructuración tecnológica actual que separando las políticas culturales más formales hacia los movimientos sociales como redes alternativas, en el artículo sociedad global y cambio cultural (pag 19-40). Se puede relacionar con lo que plantea Paco Sierra sobre Economía Política y crítica cultural en Iberoamérica (p. 263-280) y con el texto de Fernando R. Contreras, Breve revisión crítica de la mediación tecnológica en el encuentro de culturas (p. 239-261).

El recepcionismo y los estudios de audiencias cuentan con dos artículos:
Los estudios de recepción en América Latina, un recuento con futuro, por Guillermo Orozco y Rodrígo González Reyes (p. 111-126)
Reflexiones sobre los estudios de audiencias en España. Carencias y retos de futuro, por María del Mar Grandío.

Sobre comunicación interpersonal, otros dos artículos
La comunicación interpersonal en España, estado de la cuestión (1987-2007) por María Dolores Cáceres y Juan Antonio Gaitán (p. 173-193)
Las aportaciones de Erwin Goffman a los estudios sobre comunicación interpersonal. Un mapa analítico reflexivo desde la propuesta de la Comunicología posible, por Marta Rizo García (p. 95-110)

El balance sobre la contribución a la investigación sobre los efectos de agenda setting de los medios de comunicación por Esteban López Escobar (p. 195-213).

Y la investigación de la profesión periodística en España, por María Luisa Humanes (p. 173-193).

comunicología (Razón y Palabra 61)

El número 61 de la revista electrónica Razón y Palabra se centra en Comunicología, como ciencia posible, en construcción, acerca de la comunicación (presentación del coordinador Jesús Galindo Cáceres).
  • Entradas anteriores en Infovis revisan algunos de los artículos de este número con algún comentario o apostilla sobre lo que dicen sus autore/as
LA EPISTEMOLOGÍA CONSTRUCTIVISTA HACIA UNA COMUNICOLOGÍA POSIBLE. Bases para una propuesta general de trabajo epistemológico
Jesús GALINDO
  • En comunicología reviso el balance de los últimos años de la investigación básica sobre fuentes para la teoría actual de la comunicación por los miembros del GuCOM, entre los que destaco algunas de sus autoridades para esta propuesta.
JESÚS GALINDO, LA COMUNICOLOGÍA Y EL CAMPO ACADÉMICO MEXICANO. CONJETURAS DESDE LA SOCIOLOGÍA DE BOURDIEU Y EL PSICOANÁLISIS FREUDO-LACANIANO
José Samuel MARTÍNEZ Y Gibrán LARRAURI

Exploración conceptual de la PsicologÍa Social y la SociologÍa Fenomenológica en la construcciÓn de la ComunicologÍa. Repaso histÓrico y perspectivas hacia el futuro

Marta RIZO
Desarrollo de la mirada cibernética en la ComunicologÍa posible
Roberto AGUIRRE
CISMOGÉNESIS Y MORFOGÉNESIS DEL CONOCIMIENTO. LOS ESTUDIOS DE LA COMUNICACIÓN Y LA SOCIOLOGÍA CULTURAL
Héctor GÓMEZ
EpistemologÍa y Comunicación. Notas para un debate
Tanius KARAM

SEMIÓTICA Y COMUNICOLOGÍA, EL DESARROLLO DE UNA FUENTE HISTÓRICA Y CIENTÍFICA: RECUENTOS, PROBLEMAS Y RUTAS POSIBLES
Carlos VIDALES

Algunos apuntes sobre una posible historia del pensamiento comunicológico
Leonarda GARCÍA JIMÉNEZ

EXPLORACIÓN DE LAS RELACIONES ENTRE REDES SOCIALES Y COMUNICACIÓN
Gabriel VÉLEZ

Medios de comunicaciÓn y la estructuración de las audiencias masiva
David GONZÁLEZ

COMUNICACIÓN Y MIGRACIÓN.
UNA NUEVA MIRADA DESDE LA CIUDADANÍA CULTURAL

Gerardo LEÓN

ELACOM. REFERENTE HISTÓRICO Y CONQUISTA DE LA HEGEMONÍA EN EL PENSAMIENTO LATINOAMERICANO DE LA COMUNICACIÓN
Gustavo LEÓN DUARTE

EL ORDEN DE LA COMUNICACIÓN
Jesús BECERRA

APORTACIONES DE LAS CIENCIAS SOCIALES AL ESTUDIO DE LA COMUNICACIÓN INTERPERSONAL
MarÍa RosalÍa GARZA

Fuera del monográfico sobre comunicología entre los ARTÍCULA VARIA escribo
AUTORES IBEROAMERICANOS EN LAS TRADICIONES Y POSTMODERNIDAD DE LA COMUNICACIÓN
Daniel MARTÍ PELLÓN

30 octubre 2007

tradición interpretativa de la comunicación: teorías y métodos

En el blog de Investigar Comunicación resumo un recorrido por la tradición interpretativa de las teorías y los métodos para investigar y reflexionar sobre comunicación.

Teorías de la comunicación en la tradición interpretativa:
  1. Interaccionismo simbólico y la Escuela de Chicago.
  2. Escuela de Palo Alto
  3. Cognicionismo, constructivismo y construccionismo.
Metodología interpretativas de la comunicación
  1. la retórica , que recuperamos de tradiciones humanísticas anteriores a las sociológicas
  2. la fenomenología , fundamento filosófico de algunos planteamientos sociológicos clásicos
  3. la semiótica, que no suele plantearse como ciencia o como conjuntos de teorías sino como método interdisciplinar en ciencias sociales.
  4. la hermenéutica , recuperación también humanística del tratamiento de textos y de imágenes (iconología)
  5. la etnometodología , versión antropológica y sociológica del tratamiento documental por colectivos sociales.
Durante muchos siglos, hasta la Ilustración, hemos considerado sabios a los que intentaban comprender. Desde miradas abiertas y amplias, preguntándose ¿por qué? ¿qué? y ¿para qué? ofrecieron un conocimiento vital y cosmológico. La Ilustración ha impuesto otras preferencias y descalificamos la creencia y el misterio. Al menos hasta que comprobamos que nuestros control y la capacidad de futuro que prometían los modernos no se cumple; que muchas de nuestras catástrofes nos las hemos forjado en nombre de los principios y la ciencia modernos.

Pero la postmodernidad rompe nuestra confianza en los hechos y los datos al darnos cuenta de que proceden de conocimiento y de informaciones precedentes. Cada vez nos parece más dificil que podamos reproducir la unidad de los conocimientos en un mismo saber. Pero como la vieja filosofía, la comunicación quiere ser el espacio común en el que quepan todas las perspectivas posibles. Para ser comunicación debe poder ofrecer alguna orientación y composición del presente. Y, como la comprensión clásica, desea integrarse con la historia, con todo lo que el pasado pueda aportar, y abrirse al futuro, sin cerrar ninguna opción de innovación. Esta definición tradicional, popular y culta, desde la historia y la pluralidad es una forma de pensamiento de la comunicación de la que se pueden rastrear vestigios y con la que se puede reflexionar en un tono que permite también acercarnos a formas digitales de comunicación.

La interpretación no es sólo la fase final de la investigación, la base para las conclusiones. También es el principio que marca y condiciona la exploración y la descripción que se produce en la investigación. Engarzando nuestro estudio con la tradición, no esperamos respuestas. Cada comunicación marca un tiempo y es irrepetible. Lo que ganamos con perspectivas abiertas, también al pasado es una reflexión colaborativa e intercultural que nos obliga a salir de cerrados planteamientos personal hacia un diálogo general sobre el díalogo como base de la reflexión sobre comunicación.

Las tradiciones interpretativas no se encuadran en corrientes ideológicas dominantes, hay pragmáticos de preocupación social o ética como criticistas de gran calado analítico e interpretativo. La interpretación extiende un suelo y un horizonte previo y posterior a los posicionamientos escolásticos o doctrinales de los científicos y comunicólogos.

En España, como recoge el libro de Leo García Jiménez, se pueden encontrar vestigios de tradiciones interpretativas en muchos trabajos, pero son más frecuentes y específicas las referencias en monografías de micro-comunicación o en estudios de comunicación interpersonal así como en estudios de comunicación grupal o estudios meso de comunicación.

Tradición dialógica e interpretativa (micro)
Estudios de comunicación interpersonal: Carlos Castilla del Pino (desde la hermenéutica psiquiátrica), Miguel Roiz (1986 y 2002 la sociología de la persuasión ), María Antonia Arias Fernández (estudios de sociolingüística) como también en la obra de Luis Núñez Ladeveze, Felicísimo Valbuena, Manuel Martín (1993 fenomenología de Schutz),o Carmelo Garitaonaindía, y Carmen Cafarell (años ochenta). Se pueden incluir estudios sectoriales del texto y del discurso así como los centrados en un soporte o formato, como los estudios cinematográficos de José Luis Sánchez Noriega o sobre ficción y televisión de Mario García de Castro.

Tradición interpretativa (estudios mixtos y meso-comunicación según James S. Coleman 1990, Enzensberger 1970)
- la sociosemiótica de Moragas 1976, 1980, Pérez Tornero 1986, 1997 y Rodrigo Alsina 1986, 1992, 1994, 1995
- la formación de la opinión pública de Saperas 1989, Berrio 1993-2000.
- vestigios etnológicos que se puedan encontrar en Josep Gifreu 1998, Manuel Parés i Maicas o Bernat López.
- socio-técnicos Ignacio Aguaded y Ramón Correa o Francisco Sierra Caballero.

06 junio 2007

Discurso y discursos

- Cada lengua, cada una de la 20.000 +/-, es una ventana a un mundo, el marco de un paisaje que sólo se construye en ese orden de palabras y sonidos. Con otros sonidos y secuencias el paisaje es distinto.
- Cuando escribimos en la Red, no estamos usando nuestro idioma, el de cada uno/a, la estructura profunda es el anglo-americano del mundo informático.

Entresaco algunos apuntes del autor de Después de Babel (1975, trad) , George Steiner, en una entrevista del Magazine Literaire (junio 2006). Encontré la entevista traducida en un blog.

Steiner es un hermenéuta, al estilo y en algunas ideas, continuador de Heidegger (desmitificación, por ejemplo). Con la ventaja de que se le entiende mejor y usa las palabras del resto de los mortales. Enviciado por la lectura, es justo considerarlo lector muy experto. No por ser más fácil de leer es menos sugerente. Por ejemplo, en Antígonas (1988) plantea el dilema entre los usos o las costumbres frente a las leyes. Re-leyendo el dilema de Antígona, Steiner el texto no deja de cuestionarse si debemos obedecer a las normas parlamentarias o, en cambio, debemos seguir la propia conciencia. Podría hacer paralelismos con el canon pero quizá sería rebajar demasiado.

Tiene otras sugerencias motivadoras sobre la religión, Europa, la docencia, el éxito o el fracaso de la cultura... Ideas que piden comprensión, comparación y sentido, como un manual para la comunicación en profundidad, "tocando el ser del otro". Entre tantas palabras, cuando se nos vacían los discursos que recorremos, no está de más reconocer a quien se toma en serio las palabras de sus congéneres.

01 junio 2007

capital simbólico nacional

Miguel Conde, elegido por segunda vez entre sus compañeros mejor publicista del año, declara para Galicia Hoxe y propone crear un Banco Nacional de Capital Simbólico para conservar y gestionar los iconos de Galicia. Creo que se entiende esta voluntad de considerar además de los rasgos físicos de unas "co-marcas", esclarecer y destacar los simbolismos encerrados en sus iconos. Ya se verá si debe llamarse Banco, Museo o Protocolo iconológico. Sólo quiero aclarar que el concepto capital simbólico incluye ya connotaciones abiertas, públicas, ciudadanas... si desde que lo "parieron".

Se describe en la teoría de la acción contenida en Razones prácticas (publicado en 1994, traducido en 1997, reseña en la revista Espéculo, 6, oct 1997). Pierre Bourdieu vuelve a servirse del capital simbólico que había definido en una obra anterior:
El capital simbólico es una propiedad cualquiera, fuerza física, valor guerrero, que, percibida por unos agentes sociales dotados de las categorías de percepción y de valoración que permiten percibirla, conocerla y reconocerla, se vuelve simbólicamente eficiente, como una verdadera fuerza mágica: una propiedad que, porque responde a unas "expectativas colectivas", socialmente constituidas, a unas creencias, ejerce una especie de acción a distancia, sin contacto físico (La economía de los bienes simbólicos, pp. 171-172)
Enfrente tiene la teoría de la violencia simbólica:
"una teoría de la producción de la creencia, de la labor de socialización necesaria para producir unos agentes dotados de esquemas de percepción y de valoración que les permitirán precibir las conminaciones inscritas en una situación o en un discurso y obedecerlas (La economía de los bienes simbólicos, p. 173).
El conflicto, tomo también la cita de la reseña, se produce en los campos (alusión en este blog otras explicaciones del concepto de campo de producción cultural)
La mayor parte de las obras humanas que solemos considerar como universales —derecho, ciencia, arte, moral, religión, etc.— son indisociables desde el punto de vista escolástico tanto de las condiciones económicas como de las condiciones sociales que las hacen posibles y que nada tienen de universal. Se han engendrado en estos universos sociales tan particulares que son los campos de producción cultural (campo jurídico, campo científico, campo artístico, campo filosófico, etc.) y en los que están comprometidos unos agentes que comparten el privilegio de luchar por el monopolio de lo universal y de contribuir así, poco o mucho, al progreso de las verdades y de los valores que son considerados, en cada momento, como universales, incluso eternos (El punto de vista escolástico, p. 213).
Cuando los participantes en un campo, con sus agentes y oponentes, según los momentos y posiciones, acuerdan en torno a cierto capital simbólico, sobre ciertos valores y saberes compartidos, el capital intelectual se ha socializado. El resultado del encuentro o desencuentro de acciones sociales termina componiendo el hábitus (recupera Bourdieu el vocabulario clásico) en ese campo. La interiorización del capital simbólico por los componentes de un colectivo se compara con el aprendizaje de las reglas de juego después de algunas prácticas.

Con esta teoría de la acción quiere Bourdieu distinguirse de otras teorías de la acción social, más lineales, individualistas o principalmente basadas en el interés y el cálculo egoísta de beneficios subjetivos.

Desde posiciones cercanas al constructivismo Bourdieu supera la idea individualista del capital intelectual hacia una iconología o simbología socialmente compartidas. La historia de esta transición es casi la historia de la sociología. Pero después de la Escuela de Frankfurt, Habermas es quien en mi opinión llega más lejos con sus propuestas de diálogo social, racionalistas sin duda, pero que llegan a una definición de la esfera pública. En Francia durante los 90, la batalla se ha centrado entre la noción de campo de Bourdieu y la idea de espacio público de D. Wolton, probablemente con más éxito divulgador en España para el actual director del ISCC.

Hablemos de campo o de espacio público, nos interesan las costumbres y las prácticas compartidas, tanto en el hacer como en el representar, en la gráfica y en lo visual.
Desvirtuaríamos toda la potencialidad de estos proyectos: Bancos de Icono, Bases de Símbolos... si los convertimos en proyectos institucionales, sólo de una administración, al margen del resto de las instituciones, asociaciones y ciudadanos que son los que de verdad pueden darnos idea de cúanto o hasta qué punto compartimos los simbolos y los iconos que deseamos conservar y gestionar.

30 mayo 2007

Pacto de lectura

En estos días de pactos postelectorales, se oyen y leen lecturas de los votos. Lecturas estadísticas con afan de interpretar. La publicidad política de semanas atrás pasa a evaluar la participación y los intereses ciudadanos. Los anuncios electorales tenían unos interlocutores imaginarios. Los votos ciudadanos suman un mensaje a los que puedan resultar ganadores tras las urnas. Para los pactos entre partidos convendría conocer cuáles fueron los pactos de lectura en ambos casos en la información política y en la respuesta ciudadana.

¿Qué dirían los teóricos del pacto de lectura de nuestro diálogo político-social?

Desde S / Z la muerte del autor (Roland Barthes) la lectura no es lo que era, pasa a un trabajo del lector, y cuenta cada vez más su cultura y conocimiento.
Por mucho que el autor modelo de un texto imagine y dibuje un posible lector (Lector in Fabula: la cooperación interpretativa en el texto narrativo deUmberto Eco), el lector modelo no tiene porqué coincidir con los comentarios e intepretaciones que hacemos los/as lectores/as de carne y seso.
Decía Iser (en El acto de leer: teoría del efecto estético) que hay distintas huellas y signos de cómo quiere ser leído el autor. Este lector implícito pone los parámetros para una lectura ceñida al relato.
Para Umberto Eco el discurso de un texto no está cerrado (en la Obra abierta) pero la indeterminación de un texto abierto no debería traspasar las condiciones y los límites que el autor sugiere para su lectura (en Interpretation and Overinterpretation).
Razones distintas para una lectura libre aportan Baudrillard o Derrida, pero no por instaurar un dialogo de sordos o de locos. Sino por desenmascarar los velos y ocultamientos del lenguaje en los textos. Por ajustarlo a los criterios y sentidos de nuestro momento.
Si me sigues hasta aquí ves que hay pactos de lectura modelo, de lectura de implícitos o incluso pacto abierto y no convencionales.
En todo pacto debería quedar claro, quién cede, cuánto y porqué. De otro modo, el acuerdo, el pacto o el contrato sólo es ficción de convivencia, simple y llana incomunicación.

15 diciembre 2006

La historiografía de los medios (UValencia on line)

Por lo que dice el blog de acontecimiento en la UValencia.info, el catedrátrico Gómez Mompart defiende el constructivismo, los medios construyen nuestro imaginario, dominan la opinión pública. Diferentes firmantes aportan esta visión concentrica de unas jornadas en las que periodistas e historiadores, de perfiles enfrentados, pueden seguirse ajustando cuentas. Y coincide con la cima mediática de la ¿oportuna? ley socialista de recuperación de la memoria histórica.

Tomando las palabras de unos de los notarios del acto, en mi opinión perfectamente cubierto (a falta de fotos y vídeos), recogiendo alguna de las visiones del acto, en las líneas Luis Villaplana, buen lenguaje bloguero que trasluce el mensaje de Mompart
los medios “construyen” la historia y se erigen como un poderoso Goliat contra la historia académica (y los historiadores), la de archivos y fuentes y datos aburridos hasta la médula.

Hoy no le atribuyo yo ese poder a las todopoderosas corporaciones energético - financiero - mediáticas, y menos me lo puedo imaginar en la hambrienta, también de información y formación, desnutrida sociedad española de postguerra. El espíritu decodificador suele rellenar la ausencia de periodistas y de maestros. Pradva impulsaba las ventas de libros cuando criticaba y proscribía. Por eso acaban desapareciendo todas las inquisiciones. Pero esto la lo discutiré cuando pueda leer los datos que apoyan estas conclusiones.

Me fijo en la actual guerra entre historiografías (de la guerra civil). Parece que la escuela de Annales, goleadora en los 70, pierde algunos partidos. Mi ignorancia histórica, monumental, monolítica, me impide etiquetar a los otros (con airillo Neocon). No arbitro en ese terreno de juego.

Cuando se acusa a los revisionistas, que lo son todos, de utilizar amplificadores mediáticos para imponer una victoria (¿definitiva? ¿científica?) sobre la historia ya escrita de la última, de nuestras cuatro guerras civiles recientes. Cuando se invoca el papelón y la culpa que los medios tienen en este oscurecimiento científico, sólo quiero recordar que nunca los periodistas habían alcanzado niveles de descrédito como los actuales, que pocos debieron imaginar una caída de lectores y de ventas en la prensa como la que vivimos y de la tele mejor no hablar, porque la poca historia y debate que se enciendió en la pantalla bailaba entre la encerrona y el panfleto para ocio general y espectáculo en línea con la programación habitual de la caja tonta. Y de esto tenemos datos al alcance de buscador.

Así que dejando al periodismo en el lado de su cruel realidad, y con todos los respetos para el constructivismo y los padres de la comunicología, devuelvo a los historiadores su derecho a la autocrítica y la revisión que vean más conveniente. Sin echarle luego culpas al árbitro de lo que se juegue en cada portería. La coincidencia con otra ley de pacificación, la de la memoria, ayudada en su recuerdo por la solidez historiográfica, sólo pone en el candelabro una cuestión que debe resolver esta ciencia. Su capacidad de superar crisis y de aportar al momento explicaciones complementarias y comprensivas, con capacidad de proyectar un futuro común le va a afectar a la imagen, como la mala prensa perjudicó al periodismo. Sin montarlo en el silencio o la mentira que no suelen servir de base. Las últimas cuatro guerras civiles, al menos, no sirvió.

07 noviembre 2006

Clifford Geertz, in memoriam

Hace unos días falleció uno de los más sugerentes antropológos de la cultura.

Harold F. Linder, más conocido como Clifford Geertz ha sido el maestro de la etnometodología antes de ser una metodología exportada y expansiva por multitud de ciencias.

Con una clara opción por la interpretación frente a la explicación y el experimento.
Pero fuertemente basado en la percepción, la descripción y los anclajes en la realidad que rodea al investigador.

Copio de mi amigo Manuel Pinto la relación de sites con lecturas complementarias.
Gracias, Manuel.

28 septiembre 2005

funciones y niveles comunicativos de la imagen (Gombrich)

Si no he leído mal a Gombrich, propone una clasificación de la iconicidad de la imagen visual en relación con su forma y función en la comunicación.

Ordeno los niveles que más o menos apunta Gombrich con algunos tipos de imagen que cita como ejemplos:
4. réplicas completas (artificiales)
4. 1 facsimil, fotografía, taxidermia, escultura de cera
3 representación, descripción detallada y formas gráficas icónicas
3.1 mapas (cartografía diagramática)
2 diagramas, modelos funcionales, estructuras formales
2.1 árboles (genealógico)
1 gráficos y símbolos
1.1 pictografía, caricatura, imagen publicitaria, símbolos poético-artísticos (desde el nuevo sentido del símbolo con el romanticismo)

El contexto de sus comentarios es valor comunicativo de las imágenes. Para delimitar la comunicación toma las tres dimensiones que propuso de Karl Bühler (wikipedia, alemán; uso del lenguaje en wikipedia en español), más tarde ampliadas a seis funciones por Roman Jakobson (guía de la J. Hopkins en inglés).

En la idea de Gombrich, la mayor capacidad comunicativa de la imagen corresponde a su función de señal que activa, despierta o busca una respuesta en el observador (función perlocutiva, en wikipedia hispana: teoría de los actos de habla). El control de lo comunicado es menor cuando la imagen cumple funcioes subjetivas en cuanto expresión o síntoma de la intimidad del autor (función emotiva, ilocución o elocucion). Aún es menos fiable la interpretación de la imagen cuando se comunica como símbolo (función descriptiva, enunciativa, locutiva). Los símbolos artísticos, termina diciendo, no son equiparables a la comunicación.

También me parece que afirma que el valor de la imagen aislada puede ser corregida o reforzada cuando se inserta en un contexto explicativo, como han hecho los maestros, los predicadores o los publicitarios. La combinación del texto icónico con el escrito, refuerza su capacidad enunciativa o descriptiva aludiendo a los códigos, tópicos o lugares comunes conocidos por el público. A su valor como señal se le añade la potencia informativa del mensaje con sus alusiones a un saber o creencia compartidos.

Ernst Hans Gombrich escribió The Visual Image: its Place in Communication en Scientific American (1972) y se tradujo al español con el título del libro en el que aparece The Image and the Eye (1982) cuando se incluyó entre los fragmentos antológicos del autor en The Essential Gombrich (1996, 1997 en español).

The Visual Image, Scientific American, 227, pp. 82-96. Reprinted in D.R. Olson (ed.), Media and Symbols, Chicago, 1974 and The Image and the Eye, 1982.

Artículo incluido en:
The Essential Gombrich, London, 590 pp., 476 ill.
An Autobiographical Sketch - Old Masters and Other Household Gods - The Visual Image: its Place in Communication - On Art and Artists - Psychology and the Riddle of Style - Truth and the Stereotype - Action and Expression in Western Art - Illusion and Art - The Use of Colour and its Effects: the How and the Why - The Necessity of Tradition: an Interpretation of the Poetics of I.A. Richards - Verbal Wit as a Paradigm of Art: the Aesthetic Theories of Sigmund Freud - Leonardo's Method for Working out Compositions - The Force of Habit - The Psychology of Styles - The Primitive and its Value in Art - Magic, Myth and Metaphor: Reflections on Pictorial Satire - Approaches to the History of Art: Three Points for Discussion - The Social History of Art - In Search of Cultural History - Architecture and Rhetoric in Giulio Romano's Palazzo del Tè - From the Revival of Letters to the Reform of the Arts: Niccolò Niccoli and Filippo Brunelleschi - The Use of Art for the Study of Symbols - Aims and Limits of Iconology - Raphael's Stanza della Segnatura and the Nature of its Symbolism - The Subject of Poussin's Orion - Dutch Genre Painting - Imagery and Art in the Romantic Period - The Wit of Saul Steinberg - Franz Schubert and the Vienna of his Time - Nature and Art as Needs of the Mind: the Philanthropic Ideals of Lord Leverhulme - Goethe: the Mediator of Classical Values

En español: Gombrich esencial, Madrid 1997.

Antes mencioné otras gradaciones de imágenes según iconicidad y comunicabilidad.

19 febrero 2004

3 tipos de lectura/interpretaci�n y sus posibles lectores (revisi�n de un esquema cl�sico)

A mi sentido com�n (y supongo que a una larga tradici�n que me ha educado) le parece que un texto se puede leer o interpretar de tres maneras muy generales: en directo, en profundidad o en versi�n libre, que es como a uno le da la gana.

1. De acuerdo, con las indicaciones que los autores y editores dejan claramente registradas en el mismo texto (copyright, manual de estilo, criterios editoriales...) se entiende el sentido directo de algo que se ha dicho o se ha dejado escrito de alg�n modo. No s� cu�ntos piensan que este sentido es el que est� ah� delante, en el papel, en la pantalla, sin m�s. Que uno lo capta en seguida, con una razonada lectura visual y literal, y ya est�: EL sentido DEL texto!
Soy m�s de la opini�n de que este tipo de textos no es frecuente, por m�s que se intenta muchas veces entre redactores de instrucciones de aparatos, o legisladores, o cient�ficos, o ...
Si hubiera una mayor�a de este tipo de lectores, tambi�n ser�an m�s claros muchos textos. Porque nuestros temas �del d�a de cada d�a� no son tan metaf�sicos, ni mist�ricos como parecen muchos textos.
2. Una lectura experta adem�s distingue asociaciones, alusiones, insinuaciones. Captamos hasta el segundo plano de los sentidos de un texto que nos resulta conocido, de tema familiar, cercano. A los ojos acostumbrados en estos textos aparece parte del tejido del contexto / cotexto: lo que matiza la l�nea argumentativa o narrativa impresa en directo con la informaci�n.
�Qui�nes interpretan as�? No los que comparten una cultura sin m�s. Sobre todo deben proceder de formaciones compatibles y seguir referencias y actualizaciones an�logas o parecidas. Como ocurre en grupos y en comunidades virtuales.
3. El tipo m�s �crata de lectura utiliza el texto como terreno de juego y de creaci�n, independientemente de los objetivos de sus autores. As� leen los cr�ticos que practican la deconstrucci�n. Pero no es algo de la �ltima vanguardia. De estos asuntos ya se hablaba cuando estaba de moda la manipulaci�n y la desinformaci�n, cuando se cuestionaba la publicidad o se subrayaban los efectos perversos de algunas interpretaciones jocosas de caros anuncios; y, en general, siempre que nos acercamos a los intereses y los valores sociales, como la libertad y la expresi�n. A todos esos grandes temas de fondo que no pueden tener un �nico horizonte de referencia para todas las �pocas; en los que no valen las mismas expresiones para todas las culturas.
En cuanto a los lectores de tipo deconstructivista, unas veces son simples ni�os, o se comportan como tales. �Pero y cu�ndo se trata de gente m�s talludita, capaz de construir o interpretar textos normativos o enunciativos, o lectores del segundo tipo, que pueden ser considerados expertos en alguna especialidad? La oscuridad o la ambig�edad constructiva o interpretativa es la marca m�s habitual de las limitaciones de los autores, de cualquier autor. S�lo que esta limitaci�n sobresale y destaca cuanto m�s nos acercamos a las bases, que al final son tambi�n los horizontes sobre nuestra condici�n y sobre lo que hacemos.

Si trasladamos estas consideraciones a una pir�mide, aparece una figura inversa a las representaciones habituales de los tipos de lectura y de los lectores del texto impreso.

En este post no aludo a nadie (conscientemente), ni me he referido en ning�n momento al hipertexto. Cuando pueda, o me atreva, lo haré.