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04 abril 2016

(interminables) conversaciones metodológicas

Hace cinco años se quejaban Martínez Nicolás y Saperas de falta de claridad en el apartado de metodología de investigaciones publicadas en España. Tengo la impresión de que el paso del tiempo tampoco ha arreglado ésto. 

Seguimos hablando de diseño y métodos de investigación aunque nos apuntemos a la más clásica de las escuelas académicas. Y es que el contexto no para. No caduca la inteligencia, no se nos hace obsoleta, por suerte, para percibir e interpretar el escenario cambiante. Se nos quedan viejos los modelos, los esquemas. En las complicadas culturas de las sociedades contemporáneas, en cuanto quedan claras unas categorías... les queda poco. Menos aún si las ensalza Google Trends.

Algunos de los dilemas investigando

Está en cuestión, y debe cuestionarse aún más, que todo se tenga que resolver entre cuantitativo y cualitativo, o, simplemente con su reunión.

Las técnicas de investigación, con sus herramientas, aportan todo un contexto de objetivos, facilidades, prestaciones... lo que debe ser aceptado o corregido ajustándolo a cada investigación.

El marco, las revisiones y ajustes y la aplicación definitiva de unas técnicas de investigación componen la parte nuclear de un propuesta metodológica, pero su norte y su contexto es justamente lo que define cada método investigador.

No por ser cuantitativos los estudios macro producen resultados y visualizaciones relevantes.

Entre las metodologías explicativas (más analíticas) y las metodologías más interpretativas hay tensiones centrípetas y centrífugas opuestas. No cabe una triangulación directa entre una técnica analítica cuantitativa y un análisis cualitativo de discurso, porque operan en dimensiones diferentes. Es triangulación interdisciplinar, o incluso poliperspectivista, la que remata un recorrido metodológico y sigue después una orientación distinta buscando mejorar las soluciones y comprensión de los complicados fenómenos sociales.

Hay estudios micro y de caso que no rascan la superficie de la complejidad que encaran.

Es grave si la ciencia renuncia a transformar e innovar. Como cuando se encierra en lo explicativo y en lo comprensivo (que es mucho más que cantidad y cualidad). La confirmación del presente puede parecer a unos más interesante que la versión histórica y comprensiva que escogen otros científicos. Pero una mera crítica sólo sería queja sin aplicaciones a la vista. La ciencia se transforma en arte cuando apunta futuros posibles y proyectos viables.



otros posts en el blog sobre cuestiones de diseño metodológico

  1. la historia y el contexto deben establecer qué perspectiva teórica pretende desarrollar una investigación; los estudios que no especifican entorno teórico parece que sólo ejercitan unas prácticas analíticas para grupos y líneas de investigación precedentes
  2. el diseño de una metodología y los ritmos de sus técnicas de análisis responden en los resultados a las hipótesis que plantea el estudio
  3. la parte interpretativa y operativa valida el alcance del trabajo y relaciona sus conclusiones con el contexto investigador y sus posibles aplicaciones


Según la actitud científica personal o de un grupo, perseguimos explicar, comprender o transformar algunos fenómenos de la realidad que nos interesan más y ponemos en el foco de la investigación.
De estos tres sentidos y valores que cada una da al trabajo científico derivan tres grandes líneas metodológicas: 
  • los métodos explicativos propios de los estudios causales en ciencias naturales y sociales; reducen problemas humanos y sociales con técnicas analíticas cualitativas, también cuantitativas cuando simplifican estudios macro o con colaboradores nacionales e internacionales que puedan trabajar sobre variables similares
  • los métodos comprensivos o interpretativos, más antiguos en ciencias humanas y recuperados tras las pasadas crisis epistemológicas, enfrentan la complejidad humana y social
  • posibles métodos uso de técnicas exploratorias.

no hay por qué completar el trabajo teórico para comenzar el trabajo de campo, el análisis de caso o de lo que trate la investigación.

en  ciencias sociales la metodología es un programa, pero no se resuelve siguiéndolo sin más; revisiones y correcciones forman parte del trabajo de campo como de la revisión nocional de aspectos teóricos

28 febrero 2015

Las partes de la tesis, del TFG, del paper (pistas para no tan dummies)

1. Lo que la academia o las revistas llaman introducción, planteamiento teórico... en mi humilde debería incluir los motivos, la situación problemática y las perspectivas que preferimos a la hora de resolver o avanzar en el asunto. Prescindir en concreto de contexto teórico explícito reduce el trabajo intelectual a operador de categorías, y tampoco beneficia la carrera personal que no se conozcan las motivaciones, experiencias y conocimientos en torno a nuestros trabajos. Que tus prioridades y las necesidades de tu entorno no cedan a "tareas de aliño", más fáciles y resultonas.

2. La tradicional segunda parte, el método, análisis y resultados que llenan nuestras publicaciones universitarias, siendo sinceros dependen del foco en la introducción. Cuando se reclama para un formulario de un proyecto o paper de impacto explícitamente piden el detalle de la parte analítica, del campo, del periodo y de las técnicas aplicadas, buscando eficiencia, concisión. Pero que no se nos escape que las importantes y citadas conclusiones, proceden de este territorio intermedio dónde las diferentes escuelas de la Academia deciden si verdaderamente eres "una/o de los nuestros". Intenta no ser simplemente un/a continuador/a más a la hora de seguir formas de investigar.

3. Cuando se pide interpretación de resultados, conclusiones, discusión y aplicaciones abandonamos la mente explicativa del análisis a lo largo de la investigación. Volvemos a la inteligencia interpretativa con la que se desbrozan al inicio los discursos en los complejos contextos sociales. De nuevo la reflexión que cierra el ciclo intelectual, no sólo contable, y finalmente devolvemos a la sociedad y a la comunidad científica nuestra  idea de cómo se limitan o mejoran teorías y perspectivas, métodos y técnicas, incluso desde las mismas discusiones y aplicaciones de lo investigado. Un buen epílogo investigador redefine los proyectos y/o ajusta algo la orientación personal en la carrera profesional. Amplío algo estas fases y orientaciones de la investigación, con algún detalle de aplicaciones visuales que cada una puede incluir. Ya es hora que la universidad recupere el audio y la visualidad que le ha impuesto el paréntesis gutembergiano a nuestras aulas de educación superior.


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1. En la motivación de investigaciones y proyectos de comunicación late cuando menos un problema o una necesidad (o parte de ambas). El arranque y el impulso investigador hacia soluciones y/o alternativas de comunicación puede complicarse en cuestiones identitarias y de sus relaciones centrípetas. O bien, más referida a asuntos contextuales desde la comunicación y las relaciones en uno o más entornos.
En el planteamiento inicial, los problemas o necesidades internas destacan las debilidades de una comunicación ineficiente. Si le proyecto es de comunicación externa destaca las amenazas externas actuales (siguiendo la visualización convencional del SWOT / DAFO).
En la visualización de la situación comunicativa de un fenómeno problemático en una organización o entorno, además de las notas de un briefing resulta ilustrativo un mapa de perspectivas diferentes. En los casos más sencillos se podrá simplificar con un diagrama de estrella, según la difusión reconocible de los rasgos o atributos del fenómeno o problema más interno a la marca corporativa (o personal) o de comunicaciones externas con tantos brazos como grupos de interés. El mapa o árbol de contenidos con estos entornos internos y externos es una digna forma de presentación de los materiales trabajados en un TFG, TFM... o para una comunicación a un congreso. Veréis  cómo algún día llegamos a eso.
Para representar una situación centrífuga y analizar problemas relacionales, en la educación primaria se utilizan sociogramas y mapas de públicos que ya le gustarían a la universidad. En redes sociales contamos con aplicaciones gratuitas de visualización, pero comprobemos en cada caso que no hacen la visualización que les apetece, y en vez de eso muestran precisamente las categorías de análisis que investigamos.

En cuanto se plantea el fenómeno o problema pasamos a un primer nivel de inmersión fenomenológica, que en un buen trabajo científico debería aclarar en la introducción. Se trata de seleccionar la perspectiva teórica menos mala o de mejor aproximación para enfocar el conjunto de materiales comunicados que forman la base de un campo de estudio. Tenemos que dar cuenta de las opciones intelectuales que preferimos, de modo que se entienda la descripción con la que se figuran y completan unos datos formales y visuales (eje Y) que realzan los diferentes niveles del foco investigador seleccionado. En el eje X se puede representar el alcance de la enunciación y de la recepción según, p. e., atractivo, capacidad significativa, cita intertextual, comentarios, compartidos, etc. Abrir la estrella de los rasgos de marca o relaciones con los grupos de interés a un eje de coordenadas de contenidos (Y) y otro con los enunciadores y los públicos (Y) permite visualizar la investigación que abarca un cierto periodo de tiempo.

Como la  palabra, también la imagen tiene una mayor o menor relación con el tiempo. Una iconografía ocasional como muestra la publicidad, la que repite el marketing de contenido o esa otra construcción más lenta a través del periodismo de marca forman los tipos de ejes de ejes de coordenadas de visualización más comunes utilizados para representar los discursos institucionales y corporativos más fácilmente reconocibles en los contextos de los estudios.  Sin embargo una aproximación fenomenológica, aunque sólo sea iconología de los discursos más visualizados y perceptibles implica sensaciones y sentidos diferentes según opciones personales, generación de pertenencia, tipo de cultura local. No sólo es necesario visibilizar los resultados. Mapas y gráficos de contextos y de situación son declaraciones abiertas de principios, que rara vez expone la ciencia universitaria, si no es desde sinceras propuestas divulgativas.

2. En otro plano, ya en la metodología públicamente reconocida se descompone y analiza un problema complejo de comunicación siguiendo ejemplos de la biología o la física que separan partes medibles. Las categorías o elementos extendidos en una situación problemática no valen para otros casos y duran el tiempo que tarden en cambiar de sentido por el grupo o sociedad que los usa. Una analítica de una estructura de textos durante un periodo estable de una sociedad es claramente más sencilla que el análisis de comunicaciones inconexas en un momento convulso con varios frentes. El análisis formal es parte inicial del análisis de contenido. Establece los términos mínimos y los datos según los cuales algo puede considerarse comunicado, y con cierta  imagen, un asunto de una organización en cierto público. Problemas compositivos, de expresión o de tono son mínimas faltas en un proyecto estratégico bien planteado y suficiente.  La aproximación retórica de discursos diferentes es más un programa, o al menos un plan de comunicación para  cierto tiempo, que una solución o resultado a corto plazo. Además de competencias analíticas, los proyectos más metodológicos exigen competencias comunicativas y negociadoras para explotar y reformar la visualización y la representación de  los datos construidos ante los distintos grupos de interés según se van desarrollando los proyectos. Claro que no es necesario el acuerdo con los grupos de interés, pero un analítica abierta debería recoger las iconologías distintas según sensibilidades y diferencias entre grupos en comunicación.


3. El final de un trabajo académico, aunque sea en un proyecto operativo (cada día más recomendables), debe culminar en reflexión y dialéctica que ejercita la interpretación. Como puente de salida de la investigación de fenómenos o problemas de comunicación hacia otras ciencias y disciplinas y aplicaciones sociales en los entornos más inmediatos y los que puedan servirse reproduciendo experiencias. Comprender las facetas complejas de la comunicación incluye al menos la capacidad de interpretar los distintos discursos en conflicto, penetrando desde los resultados del análisis, hasta sus contextos generacionales y culturales diversos. Si el cómputo analítico es, en sus categorías y en su fondo algo cualitativo; la interpretación lo debe ser aún más desde su mismo inicio. Exige procesos de autocrítica y de desaprendizaje, para respetar las diferencias aprendidas por la comunicación. El trabajo hermenéutico parte de documentaciones exhaustivas, pero no termina sin grupos focales o entrevistas a expertos, que luego cuestiona, para aportar las innovaciones que puedan ser necesarias a nuestras necesidades y entornos. Desde las iconologías y los modos de ver el mundo de cada grupo, un trabajo académico completo proyecta y propone símbolos capaces de animar y reunir cooperaciones en torno al fenómeno o problema de comunicación tratado.

Claro que las tres partes de un TFG, de un artículo o de una tesis se pueden subdividir según la importancia de lo que encontremos o de acuerdo con las secciones fijadas por la industria editorial universitaria correspondiente. Pero los ejes dialécticos, retórico y poiético prestan un buen apoyo para orientarnos y saber lo que nos falta. La dialéctica boceta en iconografía como el diagrama de estrella o en ejes de coordenadas temporales. Para las fases analíticas de los trabajos más retóricos hay un amplio repertorio de visualizaciones de diálogos o diferencias entre comunidades o públicos. La poiética de las conclusiones y las aplicaciones no debería seguir representaciones lineales porque la historia siempre incluyó saltos. Así que cortando líneas donde corresponda representaciones temporales y cronogramas pueden ser compañeros del viaje académico multiplataforma que no puede quedar, como en los cincos siglos pasados, encerrado en los alfabetos y los teclados de la escritura.

08 marzo 2013

CONTEXTOS Y CONTORNOS

Ser estudiante de grado y de máster termina con un trabajo de investigación o estudio que ahora se tiene que presentar en menos tiempo. 

Y no es que situar una investigación sea hoy más sencillo. Los cambios sociotecnológicos afectan a nuestro aprendizaje, dentro y fuera de las aulas. Pero lo hacemos preferentemente fuera de ellas, conectados a más gente y con un inmenso campo de relaciones y documentos. 

La infoxicación o la googlificación tienen otro agravante con las perspectivas y orientaciones que importamos. Hasta el más pequeño fragmento de hipertexto, una imagen o un gráfico, tienen un contexto recortado y complejo que se añade a la premura de tiempo y la multiplicación de referencias en los trabajos académicos. 

Me fijo en este problema de delimitar los contextos no porque crea que tenemos una narrativa que ampara las investigaciones universitarias, sino precisamente para señalar que viejos conceptos de la literatura y de la investigación como el de entorno, contexto o contorno sufren metamorfosis al conectarse en internet.

Los clásicos (algunas citas) hablan del contexto como llamadas del texto hacia marcos culturales, alusiones a colectivos, con intención de aclarar y situar los términos clave, las unidades o parámetros de medida de cada pequeño trabajo universitario.

Ante  la reducción de tiempo y el aumento de referencias, unas herramientas y aplicaciones estadísticas y de visualización parecen auxiliares imprescindibles. Pero no nos engañemos que la mayoría de las veces sólo estamos reduciendo la cantidad.  El hipertexto sostiene relaciones diferentes en su malla de conexiones. Y no es lo mismo aludir a un fondo institucional, labrado en siglos, que relacionarnos con un hashtag de moda durante unas horas.
tipos de contexto
descargar gráfico (png)
Represento con cuadrados y con círculos esta diferencia entre lo institucional y lo colectivo o social.  Quiere aludir a que los contornos anclados en construcciones son más visibles, mientras otros tipos de contexto dependen del valor o la comunicación que suscitan.

Los contornos bajo la línea son el medioambiente (evolución de la imagen natural con tecnologías), la historia, las instituciones nacionales o las marcas globales. Y con estas relaciones a crean lazos hacia fundamentos o sentidos de las investigaciones.


Sin embargo los contextos sobre la linea se construyen en la conversación reciente, en comunidades de interés o reúnen los aspectos más vivos de unas culturas locales. Al menos en apariencia, estos contextos socioculturales se actualizan y manifiestan en la misma comunicación que estudia un trabajo universitario.

introducción al análisis
Sin volver a discursos totalitarios, este apunte sobre contexto recoge conversaciones actuales y pretende facilitar el trabajo personal. Para quien le sirva queda una clasificación (otra más!) de contornos y contextos (google doc). 

Independientemente de la forma en que se haga, el resultado de la investigación ocupa la línea intermedia  entre los antecedentes de los que parte (los corrija o no) y las conclusiones y el diálogo que promueve. Es un diálogo con unos contornos y contextos a partir de los resultados encontrados. Así contado, el campo de trabajo, incluso cuando no es exclusivamente digital, ocupa el espacio y el tiempo intermedios del análisis y la evaluación. Investigar revisa la configuración anterior de unos contextos y expone cómo quedan a raíz de las aportaciones, en este caso escolares, del trabajo universitario.

20 febrero 2013

analiza y actúa en tu plan de medios sociales

Para conseguir algunos objetivos con medios sociales en estos meses ¿qué menos que dos o tres semanas combinando sencillos análisis con acciones de comunicación en las redes en las que trabajamos?

atractivo icónico
Este análisis operativo queda lejos del gran informe, como la situación general (post reciente) de una comunicación; tampoco es una auditoria de comunicación por cambio de temporada (post de otoño). Aunque como análisis, más o menos operativo, forma parte de trabajos de fin de curso en másteres o grados de comunicación. No sé si en otras especialidades se podrá adoptar una observación y unas comparaciones distantes, pero en comunicación se pretende conocer a los interlocutores y los intereses que les mueven.

Empecemos por la vista. Un primer análisis de los contenidos revisa conversaciones a nuestro alrededor para descubrir las formas que llaman la atención.  Sueles encontrar trabajos más elaborados cuando se pretende tocar la fibra sensible de influenciadores y de quienes puedan amplificar los contenidos que proponemos. Ahí tenemos las primeras sugerencias para un conversación eficaz y llamativa. La puerta de los contenidos son los ojos y secundariamente los oídos.

En otro plano se analizan los argumentos o narraciones de una comunicación. Relaciona la implicación (engagement) conseguida a través de estas comunicaciones racionales y emotivas. Se busca un impacto más profundo y una relación más continuada (brand advocates, ...) Las historias reúnen constantes históricas o de una cultura local, con pasiones de todos los tiempos. La puertas de las historias es la imaginación con la memoria. Una alta satisfacción con storytelling queda más tiempo en el recuerdo y penetra en la intimidad de la mano de los protagonistas. Se pueden humanizar y repetir pequeñas acciones como gérmenes de lo que se podría compartir como historia de disponer de tiempo y medios.

Una de las ventajas de la operatividad es que las acciones siguiendo sugerencias de unos interlocutores cuenta ya con el favor previo de cierto público y no tienen que forzar para su recepción.