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14 abril 2015

empeñados en reinventarnos I/III: cuando la marca personal parece global

Al desaparecer profesiones -y muchos puestos de trabajo en sus formas tradicionales- nos piden: ¡cambia de rutinas, sal del sofá del confort y piensa en futuros a la vuelta de la esquina!  Y yo que estudiaba para devolver a la sociedad la educación recibida... ¿No se estará agostando el conservadurismo educativo con la sequía de la crisis sistémica? Si oyes los tuits diarios se predica el evangelio de la reinvención. Con la tecnología parece que ya nada puede hacerse como antes. Vale. ¿Y hacernos a nosotras/os? ¿También se hace en el móvil?

Acercándonos a los diez años de crisis, son menos conspiraciones y más ideas fundadas la situación climática y energética, el disparo de deudas soberanas y un futuro con decrecimiento económico y laboral. Si hay que reinventarse, no valen ni modas de ayer ni principios modernos de toda la vida.

El lastre de las marcas sobre la identidad personal ¿En cuánto te sale el "porque yo lo valgo"? 

Interesante el último libro de Victor Lenore (2014), donde nos tacha a los baby-boomers de ser la primera generación educada para el consumismo. Que dicho sea de paso, debe alcanzar cotas históricas en nuestros vástagos al considerarnos, a su vez, espartanos y agarrados. Bien. Antes de fijar como culpable o insolidaria a una de las últimas generaciones sociales, abramos el foco sobre los hipsters de Lenore mirando otras coincidencias generacionales en las últimas décadas.

Un individualismo crece hasta su globalización actual desde que la modernidad impuso "la superioridad incuestionable de nuestros propios gustos, evidente por la sencilla razón de que los hemos pagado", frase magistral en el blog de César Rendueles (18 nov 014). Dispara la distinción de Bourdieu como un falso paradeigma. Una especie de totem global que se alza como ejemplo de humanidad para cada generación. En sano ejercicio cartesiano con esta crisis podemos dudar si reinventarnos no nos dejará más chafados al perder el ritmo de estereotipos diseñados para unificar estas últimas generaciones y convertirlas en públicos de maquinarias mediáticas.

Puede que a los babyboomers nos vistieran productos de consumo, tras colarles coches y lavadoras a nuestros padres. Pero más se nos idealizó al currante, ahora en casa tras la emigración de nuestros mayores. Para la generación X, los yuppies se convirtieron en ídolos con más brillo que las estrellas del rock. Lenore ya con los millennials rechaza que la subcultura indie sea original; también ella, como todas las edades sociales anteriores, repite consumo, estética y meritocracia como la serie de características en los modelos humanos de la renqueante modernidad que nos queda.

"Mi propio criterio", ese afán de construirnos desde cada inviolable intimidad, esconde inquilinos incómodos, como las infecciones de modas globales. Se nos notan en las ropas y juegos desde la infancia y la adolescencia, en cada una de las últimas generaciones. No sólo se dirigen a los pudientes usuarios y compradores.

Cuánto más crece la comunicación más lejos puede llegar una imagen universal. Así que el paradeigma apunta y dibuja en el horizonte la sombra de un modelo humano "adecuado a estos tiempos". Desde los medios y tecnologías de masas las instituciones vienen devorando una vanguardia tras otra, como Saturno a sus hijos, con todo tipo de sketches de tendencias. El perfilado funciona cuando retrata mayorías "democraticas". Quizá nos conformamos con ser representados y "mejor parecer del montón".

Pobre y hueca suena la "propia opinión" cuando coincide con el "bien pensar", políticamente correcto, sancionado por las primeras industrias culturales de nuestro entretenimiento (que en ocasiones informan). El totem se pudre al madurar, cuando surgen otras dudas más internas: ¿"seguro que soy de los míos"? La más personal de las marcas es aquella que no se nos marca en el cuerpo como un tatuaje. O sí, porque es el que queremos llevar en adelante. Con la identidad lo que no podemos es salir de una educación caducada a cantos de sirena neurocientíficos entre gurús del coaching. Reinventarse no es conseguir seguir esa moda elitista de alta cultura que sólo unos pocos, la tribu global en definitiva, hemos conseguido alcanzar.

26 marzo 2015

DesGRECIAdos ¿Se puede?

Desde varios puntos del mediterráneo miramos con angustia cómo las históricas naciones helenas se debaten en su agonía, entre la gangrena de la corrupción institucional y el no menos mortífero ahogamiento por cerrojazo financiero internacional. Otros tendréis mejores competencias administrativas y financieras que mis luces.

Me ocupa la cabeza si no estaremos contemplando el final de la Historia. Empezó con la escritura, la contabilidad y las primeras ciudades bañadas por unas mismas aguas templadas. Desde el salto neolítico y las edades metalúrgicas, ¿no estaremos atravesando otra grieta entre civilizaciones, hacia una edad del sílice y del grafeno con todo tipo de incrustaciones y vestidos digitales?

Cualquiera puede reconocer el papel que juega la comunicación en una nueva configuración social. Podemos compartir que en el arranque de las civilizaciones occidentales las historias de sofistas, los textos de la academia platónica, y en particular las obras peripatéticas rinden un oculto homenaje a las experiencias y las culturas orales de la Edad de Piedra. En su ordenada cabeza distribuye Aristóteles la poética, la retórica y la dialéctica. Como para que no se mezclen creatividad, comunicación y argumentación entretejidas de historias ancestrales luego ya canalizadas como discurso de Occidente.

Desde esas raíces pienso si no nos encontraremos al final de la escritura, de la Historia como la hemos relatado hasta ahora. Aquel primer desmembramiento filosófico de la comunicación ha terminado en especialidades profesionales: tecnológicas, documentalistas, redaccionales, artísticas... Demasiados ecos para unos latidos antiguos de la comunicación oral anterior a los alfabetos. Ahora que la escritura empieza a ceder su imperio frente a la voz y las imágenes, recuperamos con la digitalización cierto nomadismo y con las redes sociales algo de tribalidad, de otro tipo de comunidades. Eso de la alfabetización digital empieza a tener de todo: polisígnica, multisemántica, pluricanal... Y, como sus efectos sociales, todavía está sólo despuntando.

Supongo que tampoco tu querrás perder herencias o  tradiciones como las nuestras. Mal que bien, los libros nos han traído hasta aquí. Y sirven como las cintas VHS para decoraciones modulares  :-)

Pero lo que ponemos desde hace siglos en rollos o en estantes son nuestros acuerdos para unas libertades. Las vías más o menos comunes para un proyecto que interesa a la mayoría. Quedar en la modernidad democrática desGreciados es condenarnos a repetir lo de siempre hasta esta posthistoria: una barbarie intolerante y asesina que sobrevive mejor que el Fénix. 

Sin duda están viejas las formas helenas, y en general toda la comunicación estatal o institucional. Pero no la originalidad, la apertura transparente ni la congruencia convincente. Poética de la innovación, Retórica de las diferentes comunidades y Dialécticas para los discursos generales y los proyectos de futuro siguen siendo nucleares y entrelazadas para una construcción social que no se puede hacer sin su pasado. Pero sólo con esos mimbres separados, tampoco hay cesto de una comunicación digital y contemporánea. Para quienes se acercan desde lejos; para quienes intentan hacer sociedad desde esta comunicación, quizá una última pregunta por hoy, ¿se puede desGreciar Europa?

19 febrero 2015

¿cómo ordeno los tableros en Pinterest?

Utilizar la sección de tableros en Pinterest para reordenar de un modo rápido tu arquitectura de etiquetas, temas, asuntos próximos. Simplemente desplaza y ordena. Sólo lo puedes hacer en el primer nivel de tableros. Yo dejo para el final los que ya no uso. Te cuento cómo reorganizo mis ideas moviendo imágenes. 

Para recoger el trabajo para una semana he escogido un ancho de pantalla de cinco columnas, en este caso, los boards o tableros en los que se pinchan los ejemplos o sugerencias que me gustan están en https://www.pinterest.com/comunisfera/boards/

Para mis cursos en marcha (pestaña superior Talleres en beta) empiezo por ejemplos creativos, sigo por ejemplos de comunicación y dejo para más abajo las reflexiones  y las metáforas visuales. Los párrafos siguientes recogen planteamientos y perspectivas (competencias creativas o poéticas), siguen los tableros en  medio con ejemplos de comunicación en redes sociales (competencias en comunicación local y retórica en redes sociales) y termino más abajo con proyectos para medios de comunicación y en grandes plataformas sociales en internet (al final trableros de cursos anteriores y grupos menores)

Las primeras filas de tableros reúnen ejemplos para desarrollo de creatividad y definición de marca personal. Cada una de estas cuatro primeras filas pretende incentivar competencias expresivas y creativas:
1. Communication profiles: Con el + de crear un tablero nuevo, en la primera fila agrupo ejemplos de webs o portafolios de jóvenes profesionales gallegos en tableros ordenados en cuatro especialidades en comunicación: creatividad y diseño, monitorización y analítica, comunicación y gestión de comunidades, y finalmente, comunicación estratégica y dirección de comunicación.
2. Brand / Portfolio: tableros con herramientas, ejemplos planos, en vídeo o en blog y percepciones sobre la representación de identidades profesionales en entornos digitales y comunidades virtuales
3. Posting: como orientar y diseñar textos y posts para construir una marca profesional en medios sociales.
4. Content Management: dirección de contenidos para la conversación con  grupos de interés en un escenario de marcas locales y de cooperación regional.

Los tableros intermedios cuentan con ejemplos para desarollo de competencias comunicativas y sociales, específicamente sobre comunicación en redes sociales y la construcción visual de intangibles como la reputación (competencia retórica y comunicativa)
5. Visualizing: Espacio y ambientación, visualización social, construcción de personajes, composición y resignificación artística, para terminar con ejemplos de construcciones visuales de historias.
6. Socialmedia Communication: plataformas y aplicaciones, prácticas digitales, planificación en redes sociales, gestión de comunicación y construcción de comunidad.
7. Communicating Meanings: la semántica de la comunicación se apoya en entornos mediaoambientales y culturales como raíces de la interpretación, las generaciones en diálogo en cada momento social, los contextos ideológicos y sociales, las posiciones alternativas críticas y la construcción de intangibles como la reputación (online+offline).

Los trabajos en comunicación deben aportar competencias y conocimientos directivos. El crecimiento dialéctico  recorre tres filas sobre la imagen pública y su amplificación a lo largo y ancho de redes sociales, como blogs y socialpress, socialtv... (competencia dialéctica y directiva).
8. Cooperation - Collaboration: ampliación y reproducción de proyectos e innovaciones cooperativas con plataformas sociales en internet.
9.  Media: audiencias de medios, esfuerzos publicitarios, influenciadores, públicos online y dialéctica de los discursos digitales.
10. Innovation - Transmedia: visualización, memes y transmediación de contenidos y conversaciones abiertas.

A partir de un proyecto personal, con desarrollo redaccional y compositivo, se pretende aumentar la visualización y la visibilidad de páginas locales en redes sociales hasta introducir algunos criterios para estrategias clave en dirección de comunicación en medios de comunicación y en redes sociales. El porfolio acompaña una primera descripción de la marca profesional, de la cooperación local en redes sociales y de las propuestas directivas para comunicación de proyectos.

En general, la eficiencia del aprendizaje se mide según los niveles de competencia que se alcancen al producir contenidos orientados a dar visibilidad profesional, que ejerciten producción y crítica y que sirvan para tratarse con  consultores, aficionados y otros profesionales en las especialidades y sectores de la comunicación.


En lo que se refiere a la profundización en el aprendizaje (eje Y), se parte de cualidades personales y competencias en producción de comunicación local desde la innovación y el diseño. En una fase intermedia se trabaja la capacidad analítica y crítica, tanto de formas como de frecuencias, contenidos, etc. Completa la cualificación profesional en comunicación alcanzar una suficiente capacidad interpretativa manifiesta en la decisión en casos de comunicación y en su orientación estratégica hasta beneficios locales, mejor si pueden ser imitables y sostenibles.

19 septiembre 2014

explicar, comprender y transformar

Agradezco la invitación de la Universidade de Minho para reflexionar junto a otros profesores y doctorandos portugueses sobre explicar y comprender en la investigación digital. Como en otros casos creo que tengo poco que enseñar a investigadoras y doctores más avezados y atentos a las lides acreditativas. Pero aprovecharé para exponer qué parece cercano o lejano sobre aquel nuevo mundo que teóricos digitales y de las redes sociales apuntaron en libros, más que en blogs, durante más de veinte años.

Empezando por el explicar, con métodos de las ciencias de la naturaleza, seguimos estudiando fuentes, canales y discursos dominantes como si el hipermedia fuera otra más, la última y más evolucionada forma de escritura. ¿Llegamos a noolítico que anunció Pierre Lévy, a las sociedades de conocimientos como han repetido más otros? La escritura, con la contabilidad, favoreció las ciudades, pero los grandes portales han generado servicios, vivencias, pero comunidades... Cierto que el discurso alternativo que no había tenido mucha visibilidad en los medios de comunicación, como ocurrió con la escritura frente a los discursos gubernamentales. Sí se han generado primaveras, #occupy's, acampadas... de multitudinarios movimientos sociales digitalmente conectados.

La ciencia de la comunicación, desde la dialéctica platónica a su formulación moderna, ha relacionado con el poder y con la tecnología los géneros y las formas apropiadas de comunicación. Con un innegable efecto en la formación de opiniones públicas colaborando en el mantenimiento de instituciones. Si seguimos investigando discursos dominantes con categorías clásicas sostendremos una ciencia de los medios o de la publicidad en un mundo en el que cada vez son menos creídos, y menos vistos, también.

Como científicos de la comunicación aún debemos una iconografía a nuestra disciplina. Ampliando el territorio de la construcción de imágenes del contexto artístico a las masivos vídeos, fotografías, gif's, infografías...  podemos ver la participación personal en la construcción de eventos masivos y de imaginarios colectivos.

No hemos acertado a explicar, quizá porque la comunicación carece de leyes como tampoco la naturaleza. Pero revistas y congresos desconfían del comprender. La hermenéutica de la comunicación, la retórica y las formas como compartimos e interpretamos sentidos e imágenes se critica como investigación cualitativa. ¿Pero no venía Bolonia #EEES ha establecer cánones y estándares de calidad universidaria? La calidad en la comunicación escapa a análisis y métricas de contenidos. Son las diferencias en las perspectivas las que enriquecen la conversación digital. Una interacción colectiva que debería mostrar que las multitudes pueden ser inteligentes, que las competencias digitales nos hacen más competentes y preparados para los rápidos cambios de sociedades y culturas tecnológicamente mediadas.

Apenas hemos apuntado una iconología, un adecuado tratamiento académico de los símbolos, imágenes de proyectos, congregadores de comunidades, amplificadores de movimientos transnacionales y transcorporativos.

No llegamos a explicar lo que debimos prever. Nos cuesta comprender que estamos en un estadio oral anterior a la ciudad y a la instauración de jerarquías. Pero no renunciemos a la acción, a la originalidad y transferencia social desde la investigación digital. La racionalidad, insuficiente y cegata no pudo fundar adecuadamente la modernidad que se desmorona. Podemos recuperar apertura, transparencia y el resto de cualidades de la oralidad durante el paleolílico, durante muchos siglos antes de la escritura. La cooperación abierta, debe construir obras colectivas, monumentos del procomún para completar los espacios educativos y culturales que las industrias de la escritura abandonaron. Esta poética, completaría de forma eficiente y activa una investigación conectada son las sociedades que amparan nuestros edificios. En estas décadas de internet y de redes sociales hemos comenzado las obras del procomún. El mayor déficit es poético - innovador. Apenas hay investigación comprensiva e interpretativa de las comunidades virtuales y de su comunicación. Sin llegar a ser explicativa, parece que resumimos la ciencia de la comunicación en esos papers analíticos y de tradición newtoniana en torno a los discursos y sus textos.

Desde este título he querido esbozar un posible camino de la investigación socio-digital: mejorando primero las métricas y la analítica de la dialéctica, que no sólo verse sobre discursos institucionales sino también sociales y ciudadanos. Continuando en otro nivel está la investigación retórica abierta a las variadas formas y así como al nacimiento de sentidos y la formación de comunidades por la interacción. La joya de la corona se esconde en el título, investigación - acción, socialmente comprometida con este crítico cierre de la modernidad, culmina en una poética operativa el tercer estadio con signo de eficiencia: en una transferencia social que acelere y facilite la renovación institucional; una de las demandas globales más repetidas en todas las lenguas. Y entre el resto de instituciones la universidad merece ser conservada y transformada sólo como institución holística y comprehensiva, con capacidad de proyectar futuros viables y sostenibles. Lejos desde luego de la fábrica de títulos para profesionales medios y de aspirantes a profesores que nunca debió ser. 


 

16 septiembre 2014

leer, construir y explicar imágenes (iconografías)

Una especialidad en la dirección de comunicación -y en cualquier otro ejercicio de la competencia dialéctica- consiste en "saber leer imágenes": encontrar la relación entre alusiones gráficas o motivos visuales con ideas y conceptos que, en la intención de los autores y en el acabado de la pieza, forman parte "explicita" de una composición visual.

En la escuela de Panofsky, dedicada a la interpretación de obras de arte singulares, la iconografía reúne operaciones que ya superan ese estadio precientífico de la imagen que no ve más allá de una fenomenología o descripción amateurs, resultado de una simple observación declarativa. La iconografía es, en cambio, un auxiliar científico; se apoya en textos de autores, mecenas, críticos,... para destacar el valor o el peso singular de algunos componentes semánticos en una obra de arte.

Con la multiplicación de fotos, vídeos y gráficos en la actual cultura de la imagen no sólo disponemos de repositorios de imágenes inmensos como instagram o you tube. Contamos además con cierta "iconografía automática" con la información meta (fecha, cámara, tarjeta, programa, lugar...) que acompaña a cada texto visual en estas plataformas. Dando importantes datos técnicos y de situación, la "iconografía directa" de imágenes digitales necesita un complemento contextual  para alcanzar el estatuto iconográfico.

En discursos mayoritarios y en el ejercicio profesional de una dirección de comunicación completa el contexto de tantas imágenes el evento o hashtag que las convoca y agrupa. En el caso de flujos de muchas imágenes se pueden tratar como análisis de discurso sin necesidad de una atención pormenorizada a comentarios, salvo la repetición de temas y etiquetas que justifica reunirlas. Tal iconografía ampliada reduce el valor documental de las declaraciones sobre las imágenes, usando su misma cantidad y seriación como refuerzo de perspectiva, manifestación de una tendencia emergente o una moda, etc.

Una iconografía particular o crítica se fija en números de imágenes, en general menores, y los relaciona con unos determinados grupos y comunidades locales, de interé o simples particulares, que las producen, transforman y distribuyen. Estas iconografías reducidas se parecen más a la interpretación contextual de las piezas al estilo que Panofsky parece explicar la iconología. Ver las opiniones sobre imágenes en grupos permite encontrar encargos, intenciones, ocasiones... como en las cartas de la iconografía histórica sobre artistas clásicos. Con este tipo de "pruebas" y testimonios se pueden sugerir o concluir interpretaciones de imágenes personales o colectivas en comunidades en redes sociales. Las más destacadas merecen la atención y el tratamiento iconológico que los historiadores han dado a algunas obras de arte. Pero en el caso digital como propuestas visuales con sentidos explicitados en su mismas producción y distribución.


Ampliación con una antología de citas sobre contextos y teorías en torno a la imagen

leer, construir y explicar imágenes (iconografías)

Una especialidad en la dirección de comunicación -y en cualquier otro ejercicio de la competencia dialéctica- consiste en "saber leer imágenes": encontrar la relación entre alusiones gráficas o motivos visuales con ideas y conceptos que, en la intención de los autores y en el acabado de la pieza, forman parte "explicita" de una composición visual.

En la escuela de Panofsky, dedicada a la interpretación de obras de arte singulares, la iconografía reúne operaciones que ya superan ese estadio precientífico de la imagen que no ve más allá de una fenomenología o descripción amateurs, resultado de una simple observación declarativa. La iconografía es, en cambio, un auxiliar científico; se apoya en textos de autores, mecenas, críticos,... para destacar el valor o el peso singular de algunos componentes semánticos en una obra de arte.

Con la multiplicación de fotos, vídeos y gráficos en la actual cultura de la imagen no sólo disponemos de repositorios de imágenes inmensos como instagram o you tube. Contamos además con cierta "iconografía automática" con la información meta (fecha, cámara, tarjeta, programa, lugar...) que acompaña a cada texto visual en estas plataformas. Dando importantes datos técnicos y de situación, la "iconografía directa" de imágenes digitales necesita un complemento contextual  para alcanzar el estatuto iconográfico.

En discursos mayoritarios y en el ejercicio profesional de una dirección de comunicación completa el contexto de tantas imágenes el evento o hashtag que las convoca y agrupa. En el caso de flujos de muchas imágenes se pueden tratar como análisis de discurso sin necesidad de una atención pormenorizada a comentarios, salvo la repetición de temas y etiquetas que justifica reunirlas. Tal iconografía ampliada reduce el valor documental de las declaraciones sobre las imágenes, usando su misma cantidad y seriación como refuerzo de perspectiva, manifestación de una tendencia emergente o una moda, etc.

Una iconografía particular o crítica se fija en números de imágenes, en general menores, y los relaciona con unos determinados grupos y comunidades locales, de interé o simples particulares, que las producen, transforman y distribuyen. Estas iconografías reducidas se parecen más a la interpretación contextual de las piezas al estilo que Panofsky parece explicar la iconología. Ver las opiniones sobre imágenes en grupos permite encontrar encargos, intenciones, ocasiones... como en las cartas de la iconografía histórica sobre artistas clásicos. Con este tipo de "pruebas" y testimonios se pueden sugerir o concluir interpretaciones de imágenes personales o colectivas en comunidades en redes sociales. Las más destacadas merecen la atención y el tratamiento iconológico que los historiadores han dado a algunas obras de arte. Pero en el caso digital como propuestas visuales con sentidos explicitados en su mismas producción y distribución.


Ampliación con una antología de citas sobre contextos y teorías en torno a la imagen

15 septiembre 2014

dialéctica, censura y dirección de la comunicación

La escritura, con unas formas y otras de presentarse como texto, ha educado las miradas a lo largo de los siglos. Como buenos lectores nos resulta más fácil reconocer que observar. En el sofá, de simples espectadores, la interacción es aún más baja. Casi no se espera ni que tuiteemos.

Desde la antigüedad ha interesado la comunicación como ciencia, la comunicología. En algunos periodos más que las técnicas o la retórica lo que importó fueron las razones, los argumentos, los límites... Podemos recordar varias dialécticas famosas con Platón o Hegel. Pero siempre ha habido relación entre ciencia y poder, y más con la comunicación que desde el principio  se ve clave para la vida social. Recomendaciones formales, aprobación de estructuras textuales, antologías de autores... La ciencia de la comunicación se ha movido entre el discurso de refuerzo del poder y el discurso crítico, del cambio por otras instituciones. Aunque hoy se analice con robots o sobre Big Data, en muchas investigaciones seguimos empeñados en el alcance, en la extensión de determinados discursos, hoy reunidos por #hashtags, tags, ... La imagen como  resultado de los discursos controlados.

Sin embargo, la imagen y otros intangibles no son hadas ni espíritus. Salen de tan tangibles y sensibles, como la visibilidad y la fuerza de los discursos institucionales y corporativos sobre unos canales de difusión que cruzan los núcleos sociales. Por eso se puede resumir el tiempo histórico más visible en imágenes: La Historia de las imágenes (post en Tumblr)

Lo sigue intentando ahora el discurso digital, heredero de grupos de comunicación preexistentes y de legisladores internacionales. Busca cobijar no sólo todas las formas de texto, los  estándares vencedores, también le gustaría acoger bajo sus  robots y buscadores las menores y más dispersas formas de habla: las mareas que sólo estaban de espectadoras en las plazas y vías principales de los discursos escritos constructores de la Historia escrita.



Una sana competencia dialéctica es importante para una investigación realista y crítica de discursos y transformaciones sociales. Desde luego históricamente se ha considerado imprescindible para participar o ejercer una dirección de comunicación informada y estratégica.

Revisar la imágenes históricas simplificando los discursos dominantes y alternativos como iconografía, ejemplifica la historiografía en quienes visualizaron y participaron en la expresión de destacados proyectos durante los periodos señeros de nuestro pasado que conservamos en libros y museos.

Amplío con una selección de textos sobre problemas y perspectivas en torno a la investigación de la imagen.

04 septiembre 2014

crece una retórica digital sin telarañas


Ha sido larga la Historia de la dialéctica autorizando géneros y formas del habla (post anterior). Pero si la dialéctica fuera la ciencia de la comunicación como se autodenomina, también podría reconocer que, además de las instituciones, construyen sentidos las comunidades. Las redes sociales en internet recuperan la interacción interpersonal en las que nacen el lenguaje y la sociedad, siempre amenazados por individualismos antiguos y modernos.

Antes de que la filosofía marcara los discursos con sellos dialécticos de aprobación o censura, pasaron muchos siglos en los que la retórica iba reuniendo conocimientos y experiencias. Como retórica digital sigue siendo un contenedor, muy ampliado, de técnicas para el buen decir y entender. Lo que nos hizo sapiens antes de la escritura puede cambiarnos muy profundamente con la vuelta del habla, en estos primeros compases del paleolítico digital -noolítico del sílice- como dice Pierre Lévy (2004).

Confessional | Pawel Kuczynski
Una retórica conectada, alimentada sólo a base de infografías por ejemplo, queda más floja que las normas y estilos de redacción en la sofística o escolástica de cualquier época. Si volvemos a competir en enseñar comunicación por fama y dinero, retro-aterrizamos en las primeras ciudades mediterráneas, ¡parada 5000 años atrás! Sólo con más aparatos. Unas técnicas de comunicación en una retórica digital 'de verdad', no son naturales pero sí pueden preceder a la escritura de hipertextos destacados. Saber y experimentar la comunicación en grupos locales y virtuales precede a la lectura y participación en los discursos protagonistas y políticamente correctos en internet. Desde las comunidades virtuales de cada una/o superamos géneros y formatos predefinidos por SMS, por las plataformas sociales en red... Debemos suponer que de modo parecido se formaron grupos y tribus paleolíticas. Vivimos en y de experiencias de comunicación primarias y terciarias, en la calle y en el móvil, ... Por estas conversaciones formamos y pertenecemos a los mundos y sociedades que construimos, como en las culturas orales prehistóricas.

El inmenso salto de la tribu paleolítica al público urbanita cada vez más y mass mediático -durante los cinco mil años desde las polis mediterráneas y siguientes-, esta evolución humana ha encerrado el caudal retórico ancestral en manuales y códigos institucionales, de quienes han controlado la escritura y las industrias culturales. Pero tan pública historia de la comunicación regulada sobre lo que se podía difundir, puede -y conviene que- recupere la amplitud de la conversación y del discurso abierto y social. Que también se nos llama usuario/as de internet en el sentido de usar como nos da la gana los cauces digitales con los que ampliamos nuestra conversación. 

Por encima de la estructura del texto o de las partis orationis (antología de citas sobre retórica) sobrevuela en la más completa retórica digital una esencial conexión con el auditorio (que suena hasta mal por parecerse a audiencia). No podemos estar retóricamente conectados sin comunicarnos nada entre ningunos. Como el texto histórico nunca tuvo garantizado su número de lectores, tampoco hay un e-interlocutor automático. Y en cambio notamos fervores masivos, como lo de esos amplios movimientos sociales conectados que nos muestran como en otro punto del globo se zancadillea la estatua de un tirano.

A diferencia de la dialéctica, la retórica no engancha con la precisión científica. Uno de sus objetivos, la reputación digital no sólo tiene que ver con exactitud. En los horizontes del habla -entre sus estrellas de referencia- destaca la sabiduría compartida. Por eso comprender no es explicar y no depende del estado de la ciencia o de la información. Interpretamos, encontramos sentido, gracias al contexto cultural, en ese marco - horizonte que arropa una conversación social abierta. En las culturas se notan diferencias, perspectivas de grupo que matizan los términos y los símbolos interpretados. Como en la historia de los imperios culturales suelen quedar relegadas, pero  numerosas, inmensas regiones... de hablas, de comunidades y de culturas diversas.

Banksy
Cuando una retórica comunal ensalza algunos ejemplos, además refuerza sus núcleos tribales en torno a algunas pasiones comunes. Metáforas y símbolos son los nuevos socio-KPI's (indicadores comunitarios, no de tráfico, influencia o venta), otros índices cruciales de la performance que crea o sostiene comunidades, 'dentro y fuera' de la red. El diálogo retórico, también el digital, termina en la persuasión, en el convencimiento y en el reconocimiento. Aparece la eficacia social de la mejor retórica, en los resultados personales y sociales del buen escuchar y decir. Dejan de ser asunto retórico, conversación del momento en el desarrollo personal o la construcción local que sedimentan.

Presentan particular interés las imágenes y los mejores ejemplos de la retórica digital, los tópicos y memes que se eligen y muestran en comunidades, bastante más allá de las fronteras de los grupos originarios. Este nomadismo de la imagen es asunto de iconología pero estas líneas ya han llegado demasiado lejos. Preguntaré por esas redes cómo seguir sobre esta cuestión de los núcleos visuales que articularon y articulan la conversación plural y conectada.

Para la dirección de reputación se precisa reflexionar, actualizar y desarrollar la competencia retórica:



Un texto de sencilla y agradable lectura por Dolors Reig para desarrollar la competencia retórica, también en redes sociales es Socionomía ¿vas a perderte la revolución digital? editado por Deusto

01 septiembre 2014

en los orígenes era el habla y estamos de vuelta a ella

A pesar de la trascendencia de la escritura para la Historia, no tiene por qué ser el habla menos rica. Desde miles de siglos antes de que acertáramos a construir un alfabeto, una escala para contar, u otra iconografía o alfabeto, la comunicación hablada se mostró eficaz y clave para la supervivencia y la inteligencia de la última de las especies homínidas, la nuestra.
Como repite Derrida en sus obras, gana la voz al escrito cerrado, tanto en directo como actualizada. Por esa asombrosa capacidad de transmitir y hacernos compartir símbolos. Por eso lo escrito imita y graba diálogos copiando la apariencia cercana de la conversación. Esta variedad de matices hablados en directo o retransmitido se encierra mal y de forma incompleta entre fronteras textuales, en los límites que tecnología e industria han puesto en los formatos escritos y televisivos.
Más importante es la diferencia con la escritura en su forma de ejercer autoridad y de animar a participar. Salvo en ceremonias y actos reglados, la conversación no cuenta con censor ni autoridad. Aceptado cierto pacto de conversación, salimos de una interioridad silenciosa con el paso de nuestra propia voz. 
Hay grandes obras no autoriales -colectivas en el mejor sentido- auténticos monumentos del procomún (cita de Lévy 1997) que la Historia no ha ocultado. Como también hay mucha pieza firmada, con intertextos previos y colaboraciones artesanales o de escuela, que los firmantes se han apropiado. El diálogo abierto revela las mejores competencias y especialidades retóricas que enriquecen lo coral, dentro de una gestión algo más compleja que la escritura solitaria y autorizada.
Además de rica y liberal, el habla es más espacial y sonora, mientras la escritura es más visual, lineal y temporal. Como dice Piscitelli, el hipertexto puede devolver al habla su importancia perdida. Si superamos el paréntesis escritural, los cinco siglos de gutemberismo enfocando la lectura, más allá de las industrias culturales redescubrimos la conversación abierta, plural, y en general sincrónica, con lo que la tecnología nos pone hoy a la mano. Todo un universo retórico, también digital (siguiente post), que puede y quizá convenga que cambie el orden de la comunicación y del aprendizaje establecidos.

Actualizo tras la sesión sobre este tema

Recomiendo contrastar estas ideas y construir notas propias sobre el espectro y la influencia del habla en la comunicación. En lo que conozco veo citas interesantes sobre habla y oralidad, sobre la cultura o sobre la sabiduría. Como las voy recogiendo según las leo las entradas contiguas proceden del mismo libro. Si no te interesa alguna orientación concreta salta a páginas/textos siguientes.

Para delimitar un investigación de comunicación, el campo de estudio, más expresivos que los enlaces en un periodo son la actividad y la conversación reciente sobre el fenómeno o asunto que se investiga. En investigación cualitativa, por ejemplo sobre una reputación a lo largo del tiempo, es necesario comparar entre periodos distintos para conseguir un sentido más completo de la estima y reconocimiento investigada.

El comunicólogo chileno Mauricio Tolosa, (@MAUtolosa), creador de la red Sitiocero, una comunidad de conversación ciudadana sobre la comunicación (página en facebook) publicó “Comunidades y redes sociales. El desplome de las pirámides” que puede situar en la recuperación de la oralidad y el paleolítico digital en que nos encontramos inmersos.