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09 abril 2014

alcance de valores emergentes

Desde finales del siglo pasado parece que se ha instalado -para quedarse- eso de hablar de nuevo paradigma. Cual piedra de Sísifo, vuelve una y otra vez por los papeles académicos, invade posts grises de contenido profesional. Cansa un poco; pongámonos serios.

Yaskina Valentina

Algo que lleva medio siglo emergiendo, o es una ballena o quedó en alucinación. Con todo respeto,
porque la claridad en comunicación y en sociedad no depende de ningún método hipotético deductivo. Y sí mucho -en cambio- de las varas de medir. 

Un trending topic tuitero o un google trends, tiene de tendencia emergente lo mismo que vale de noticia un vídeo de upsocial spammeado por redes sociales. Puedes reírte -o llorar-, pero su efecto consumista-político es más boem indirecto. Las notas líquidas -en formato vídeo, tuit o autofoto- parecen evaporarse como un placebo, otro pasar el rato de la sociedad del bienestar entretenido.

Y llevando algo en las venas, ¿lo que decimos se lo está llevando el viento? ¿Es ñoñería sentimentaloide el slacktivismo, el ciberactivismo de clickar? Hace ya unas cuantas décadas que se intenta vaciar los valores. Especialmente los más sociales. Y continúa la guerra político-económica contra los -ismos (naturalismo, feminismo, nacionalismo, ecologismo, cooperación, solidaridad,...) Lo último es decir que en las redes sociales no se arreglan nada. Para luego caer en la cuenta de que el sistema se está deshaciendo de todas esas apariencias, "porque ahora con la crisis no puede pagar". Justo no puede pagar nada de lo que es valioso.

Foto de Mimia3
Allá ellos. ¿Ayudan las redes? ¿Se están haciendo cosas? Incluso con la misma vara de medir que provoca la crisis encontramos eficacia, y poco a poco podemos ver resultados, y sostenidos. Se mide la ecología (que es más que sus parámetros) como la suma de los territorios que son hoy sosteniblemente custodiados por sus comunidades cercanas (custodia del territorio en Galicia). 

Hay quienes valoran la educación, más que su vida. Como la expresa Malala Yousafzai, que la demanda universal y abierta (lástima que Viacom haya retirado el vídeo porque estamos en zona de sombra del CopyRígido). Si ella acepta los tiros con su pequeña resistencia de querer aprender, ¿hasta dónde aceptamos unos muros digitales sobre nuestra herencia? ¿Quién puede vallar lo que era conocimiento y arte de nuestros antecesores, ahora puesto bajo pago? En estos casos la educación no emerge, se encuentra en emergencia, de la sanitaria. Pero -inevitablemente- el procomún crece. Wikipedia no ha quedado como un ejemplo aislado.

Hablando de afloramiento de valores vemos en nuestro barrio o aldea alguna tienda del comercio justo. Enorgullece encontrar puntos de economía del bien común. Aunque el Slow Food y la alimentación sostenible de proximidad no pueda dominar entre nuestros alimentos en la nevera o la despensa. Apenas son delicatessen éticas. Compramos muchas más cosas baratas, de esas que descuentan la explotación salarial, la contaminación, la usurpación de materias primas.... Nuestros líderes del beneficio inmediato, los reyes del corto plazo, dominan los mercados de la irresponsabilidad. No podemos cubrir sus vergüenzas pagando de nuestro bolsillo tantas injusticias sociales y medioambientales. Pero va subiendo el interés por la trazabilidad. Y resulta más cercano conocer si una ropa está limpia de injusticias o no. También aprendemos a hacer compras colectivas, a reutilizar y mantener, a apoyar cooperativas locales autosuficientes.

No hace falta seguir hablando de "valores emergentes" cuando se normalizan y pasan a ser (pro-) comunes. Ya que desde los hechos es apresurado llamarlos mayoritarios, quizá deberíamos cambiar el discurso del new paradigm por el del paradigma alternativo, futuro potencial o equivalentes. Al menos mientras no coja un poco más de cuerpo. Pero cuenta con la comunicación digital para ayudar nuevos constructos sociales (extituciones, exnovaciones) en la línea de estos brotes verdes que también anuncian su primavera en redes sociales.

22 febrero 2013

¿recortarán lo que más necesitamos de la universidad?

Políticos obedientes tienen puesta la tijera a la educación. Queda poco para que pinchen la burbuja universitaria. El riesgo: que recorten por los jóvenes (pérdida de innovación) y por los profesionales (pérdida de conexión con empresa y sociedad). Pido la paciencia para leer las tres pantallas en este post. De la mano de unos momentos históricos podemos intuir lo que tocaba a la universidad contemporánea. La universidad se lo merece, por su capacidad de crear una cultura más amplia y común frente a visiones locales o gremiales.

Maestros y aprendices han construido tres paradigmas como queda reflejado en los cuatro ámbitos que hoy engloban todos los títulos de las carreras universitarias. Arte y humanidades, ciencias, tecnológicas y ciencias sociales son hoy los ámbitos que recuerdan las tres concepciones que la institución ha conseguido a lo largo de la historia. ¿Darán tiempo los políticos para completar la visión integrado que necesita la sociedad actual y en la que la universidad tiene una importante obligación? Invito a contrastar y discutir el sentido y la universalidad de esta afirmaciones. Con otros autores los considero signos de la tarea pendiente, si el "Estado del Bienestar" y la  primera industria universitaria nos lo permite.

Un primer sentido histórico fundamental fue la superación de la magia reuniendo todo tipo de conocimientos alrededor de la filosofía. En las comunidades atenienses de profesores y alumnos de humanidades y artes se conserva el sentido más antiguo de universidad. Escuelas de prodigiosos maestros metropolitanos que comparten su tiempo completo patricios liberados iniciando la mayor parte de las ciencias y mucha técnica. La filosofía coordina el saber durante la noche oscura de la decadencia del helenismo y de la cultura romana. Nuestras actuales carreras de humanidades continúan la búsqueda de unidad de saber en los multiplicados conocimientos actuales. Mantiene su fuste crítico con magias, mitos e ideologías y debe formar parte del espíritu universitario. Ser universitario significó compartir estos hábitos intelectuales.

Ya como universidades, poco más amplias en alumnos y profesores, se fundaron por las capitales europeas durante la belicosa baja edad media y el no menos convulso renacimiento. El universalismo clásico se viste ahora de cristiandad. Primero integrando los  colegios de las  familias religiosas católicas. Y en pocos años construyendo alrededor de la teología, el derecho y la medicina. Como la iglesa, centró los edificios administrativos y mercantiles. Esta recuperación de la universidad sigue siendo humanística y sapiencial. Pero no alcanza extenderse más por sociedades europeas y latinoamericanas. Tampoco destaca la transferencia de aplicaciones y conocimientos de esta universidad en los siglos siguientes.

Con esas críticas se entiende el paso de las humanidades a las ciencias por parte del espíritu universitario desde finales del s. XVIII. La influencia de los textos ilustrados en el alma mater transforma   la mortecina institución burocracia tituladora. "Profesores y alumnos a tiempo completo", como dice Wallerstein (2007) conservan y comparten conocimientos. Ahora desgajados del tronco filosófico o teológico por esa objetividad que aporta el método hipotético deductivo. Las ciencias, casi ya disciplinas desconectadas, amueblan la cabeza del titulado y ofrecen su catálogo de especialidades. Todavía sólo unos pocos miles durante el s. XIX. Pero ya ordenados según manda el racionalismo de disciplinas y departamentos, como libros en estanterías de una extensa biblioteca. Y además con métodos más objetivos y científicos, se piensa, que el humanismo de la universidad primitiva.

La difusión universalismo científico no alcanza cifras de alumnos o de transferencia mucho mayor que el humanismo. Sin embargo tras la S.G.M. muchos demandas ascenso social y la industria busca mano de obra más cualificada. El tercer ámbito, el tecnológico llega crear Politécnicos como otras universidades.  Los rectorados se llenan de ingenieros y la evaluación de la calidad y los procesos es el idioma del universalismo actual. Por pequeños que sean, no hay Estado o autonomía que no quiera tener su universidad. Podemos estar más o menos de acuerdo con Wallerstein, pero pensemos si el espíritu tecnológico no marca a nuestros compañeros en la universidad. Más masificada ha perdido  muchos de la convivencia y el trabajo cooperativo que marcaron sus orígenes. Ha recortado notablemente su misión y sus ideales cuando se consuela con preparar para el mercado y resolver los problemas del día de hoy.

Creo que el potente razonamiento de Immanuel Wallerstein: Universalismo Europeo, el discurso del poder, de fácil y agradable lectura incluso traducido, merece toda la atención para que los intelectuales nos proporcionen un universalismo "más universal". La 3ª conferencia, "¿Cómo saber la verdad? Universalismo científico" que repasa la historia universitaria debe ser lectura obligatoria si consideras que fuiste o eres universitaria/o.

Como la tijera tecnocrática recorte las universidades según rankings y limite las disciplinas por  tipo de empleo nos quedamos sin el universalismo de las ciencias sociales. Al menos dentro de los muros y títulos de la universidad institucional. Entonces la universidad habrá migrado a la convivencia digital de aprendientes. Como los MOOC's y todos esos proyectos y "disciplinas abiertas" que mantienen el sentido social y cooperativo de construir, no sólo resultados y soluciones, sino también modelos e ideas para una convivencia integradora, para un universalismo más universal, con mujeres, jóvenes, ancianos, minorías, etnias, religiones, ideologías, ...

Con licencia continúo el discurso de Wallerstein de quien me sirvo en esta disertatio, un ejercicio mental en voz baja. Las ciencias sociales, en su corta existencia, no han sido capaces de aportar su transversalidad e interdisciplinariedad como integradoras y multiplicadores desde el cuarto ámbito de titulaciones universitarias. No era fácil con el poder que aún tiene la visión científica de la universidad y el posicionamiento de los tecnológos en los gobiernos y en el control burocrático.

Recuperar raíces y sentidos de la convivencia cercana y la simplemente conectada por la red es posible y necesario. Como muchos deseo que las titulaciones universitarias acompañen el aprendizaje maduro.  Que el espíritu universitario nos permita reconocer los ritmos de los tiempos y sus agentes. Con la formación universitaria debería reconocerse la capacidad de seguir aprendiendo, los ejemplos y modelos, las responsabilidades personales y colectivas, la producción y el consumo sostenible  en un delicado cuidado de nuestros entornos ambientales y culturales. Lo que no dejen en pie los recortes, tendrá que hacerse fuera de las aulas y lejos de las primeras industrias universitarias. La segunda guerra mundial destruyó un población juvenil de artistas e innovadoras que deberían haber aportado al desarrollo institucional y al universalismo de las ciencias sociales. Estamos en un crisis de crisis con efectos peores sobre jóvenes de todas las sociedades. Necesitamos un universalismo más universal e integrador. Nos hace  falta para superar esta tercera guerra mundial en la que ya estamos envueltos.

Actualizo

Comenta danah boyd que la experiencia de vivir en piso y residencias con universitarixs era un factor de enriquecimiento, una vía de universalismo, que se puede perder si nos acostumbramos a usar Facebook y demás redes sociales sólo para reforzar los lazos previos o con conocidos.  danah boyd (3-3-013) Is Facebook Destroying the American College Experience?

07 junio 2012

algo más sobre el paradigma red social y la socionomía

En un momento en que parece cumplirse Bauman y que se ven "liquar" las culturas, no está de más repensar el paradigma red, ese que en una sociedad de informaciones busca un modelo intermedio que  explique la comunicación y la construcción de nuestra identidad y de nuestros lazos sociales. La e-comunicación o la comunicación en redes debe partir de los modelos teóricos para los medios de masas, pero recogiendo también las influencias de la comunicación interpersonal y grupal. Se busca pues alcanzar explicaciones para esa otra comunicación en internet, paralela a la televisión y a los grandes grupos de entretenimiento e información, que expande nuestra sociabilidad tribal, mercantil o industrial hacia horizontes más difusos, casi líquidos.

Como en otros diálogos entre civilizaciones, el paradigma red -el nuevo que viene para quedarse- no se va a aceptar simple y llanamente. Encima viene de listo, demostrando por ejemplo que el periodismo, básicamente las teorías de los medios del s. XX, no expresaban muchas facetas de la conciencia consumidora de los paganos, del comprador/a no tan contento. Y eso de medios adalides de la democracia tampoco. No han recogido de un modo que nos viéramos narrados nuestra concreta voluntad política, esa que el sistema democrático sintetiza en el número de representantes por voto válido en cada urna de cristal. Para entender cómo la industria ha ignorado a los clientes y el periodismo ha ocultado  a las audiencias pueden servir demostraciones como la de Birks (en inglés).

En la estrépitosa caída de la sociedad industrial, y sin montar aún la de la información, se viene pincelando desde hace unos años, por ejemplo en Castells o Cardoso (cita de una lección en el Portal InCom - UAB) un aún indefinido y quizá no del todo definible paradigma red . Como dice la cita de Cardoso (a pesar de la mala traducción) ambas comunicaciones -mediática y grupal- mutuamente se afectan. El chat o la mensajería se han cruzado con las series de televisión. Twitter va de la mano con la edición de portadas y las noticias de la actualidad, tanto en el periodismo de papel como sobre todo en el telediario.

La expresión del paradigma red en forma de ensayo ha venido muy cargada de viejos mundos mentales y cuesta hacerse a la idea de quién y cómo es la clave de este tiempo. De lo mejor que he leído útlimamente (desde mi gusto destaco muy especialmente la primera mitad del libro) Socionomía de Dolors Reig consiguen lo que otros ensayos quisieron y no pudieron.

Además del texto literario desde hace años encontramos aproximaciones fluidas en posts y tweets, como:
Does crowdsourcing foster the emergence of community? Yes, where there’s incentive for conversation and learning, and where there’s real engagement. I think this depends on context and coordination.
Does it really tap collective wisdom? Does it nurture participants? It can benefit reputation, result in building new relationships. The best case is where resources are not wasted, and the terms and facts are crystal clear.  Jon Lebkowsky’s Blog  (23-3-2010) Re: Community vs Crowdsourcing [Web log message]. Retrieved from personal blog  WEBLOGSKY  http://weblogsky.com/2010/03/23/community-vs-crowdsourcing/ by JONL on MARCH 23, 2010
Algunos ensayos con ejemplos y demostraciones quizá más contundentes como la exposición (Page) de la conjetura de la diversidad como fórmula de innovación que permite a las redes llegar "más allá de los nuestros": de nuestra tribu, de nuestra etnia religiosa, de nuestra corporación o comarca. Si ampliando lazos en épocas anteriores resolvimos la complejidad del presente, no será menos en el invierno que pasamos estos años.

En parte es cierto, lo que se pueden conservar de artículos y ensayos anteriores como los de Rennie Ellie, que ve auténticos medios sociales más allá de las páginas de fans y las comunidades de marca en redes sociales. Pero, con todo respeto hacia la investigadora, aunque se comportan como herederas de las radios y las televisiones comunitarias, tampoco el modelo de la comunicación crítica o la comunicación alternativa resuelve las tensiones internas en el paradigma red social.

El paradigma red va más allá del paradigma comunal, aunque se entiende bien que parta de la empatía, como explica Reig. Y se extiende a través y gracias a la comunicación, en una tendencia propia de la sociabilidad: la colaboracion. Amenaza las instituciones y corporaciones que se resisten a los cambios, como paso inevitable a realizar lo que sólo como paradigma es una mera anticipación interpretativa, pero que ayudará a desaprender para hacer posibles otros futuros que en este presente ya necesitamos.


26 septiembre 2008

Randy (in memoriam), excelencia docente

Me perdí el homenaje a Randy, no sabía que murió este verano. Su última lección me pilló noqueado por otra pérdida y no ayudó a levantarme. Emociones aparte, hay muchos y muchas Randy que conservar y recordar.

No creo que exista la excelencia docente. O siento que las agencias de calidad la desvirtúan, que hacen desaparecer magníficos impulsos por no emborronar unas estadísticas que reducen, aún más, tu sueldo. Conozco y he disfrutado de excelentes profesoras y excelentes profesores. Son los culpables de cambios en nuestras ideas, en nuestras vidas... en parte puedo hacerlos responsables de que a la vuelta de los años, a pesar de leyes y Bolonias, queramos seguir siendo profesores.

En mi caso no espero saber motivar en mi vida. Enfermé de amores profundos, quizá heredados de otros mundos que hoy no encuentran mucho sentido compartirlos. Sé que estoy seriamente incapacitado para la evaluación por mucho que revise y actualice. A pesar de mis claras limitaciones (hay más) no veo otra pérdida de tiempo más interesante en la que malgastar mi vida. Siento que se fuera Randy, porque eso de la alegría no es natural en todo el género humano. Su mujer, tres peques...mierda! La suerte es que esta vez no tiraremos a los peces lo que hizo. La Carnegie y su país querrán sacar partido a las vueltas que le dió a eso de preparar unas clases, estimular a su gente... y cambiar vidas.
¡Valió la pena Randy! Vale la pena...

25 marzo 2008

comunicología (Razón y Palabra 61)

El número 61 de la revista electrónica Razón y Palabra se centra en Comunicología, como ciencia posible, en construcción, acerca de la comunicación (presentación del coordinador Jesús Galindo Cáceres).
  • Entradas anteriores en Infovis revisan algunos de los artículos de este número con algún comentario o apostilla sobre lo que dicen sus autore/as
LA EPISTEMOLOGÍA CONSTRUCTIVISTA HACIA UNA COMUNICOLOGÍA POSIBLE. Bases para una propuesta general de trabajo epistemológico
Jesús GALINDO
  • En comunicología reviso el balance de los últimos años de la investigación básica sobre fuentes para la teoría actual de la comunicación por los miembros del GuCOM, entre los que destaco algunas de sus autoridades para esta propuesta.
JESÚS GALINDO, LA COMUNICOLOGÍA Y EL CAMPO ACADÉMICO MEXICANO. CONJETURAS DESDE LA SOCIOLOGÍA DE BOURDIEU Y EL PSICOANÁLISIS FREUDO-LACANIANO
José Samuel MARTÍNEZ Y Gibrán LARRAURI

Exploración conceptual de la PsicologÍa Social y la SociologÍa Fenomenológica en la construcciÓn de la ComunicologÍa. Repaso histÓrico y perspectivas hacia el futuro

Marta RIZO
Desarrollo de la mirada cibernética en la ComunicologÍa posible
Roberto AGUIRRE
CISMOGÉNESIS Y MORFOGÉNESIS DEL CONOCIMIENTO. LOS ESTUDIOS DE LA COMUNICACIÓN Y LA SOCIOLOGÍA CULTURAL
Héctor GÓMEZ
EpistemologÍa y Comunicación. Notas para un debate
Tanius KARAM

SEMIÓTICA Y COMUNICOLOGÍA, EL DESARROLLO DE UNA FUENTE HISTÓRICA Y CIENTÍFICA: RECUENTOS, PROBLEMAS Y RUTAS POSIBLES
Carlos VIDALES

Algunos apuntes sobre una posible historia del pensamiento comunicológico
Leonarda GARCÍA JIMÉNEZ

EXPLORACIÓN DE LAS RELACIONES ENTRE REDES SOCIALES Y COMUNICACIÓN
Gabriel VÉLEZ

Medios de comunicaciÓn y la estructuración de las audiencias masiva
David GONZÁLEZ

COMUNICACIÓN Y MIGRACIÓN.
UNA NUEVA MIRADA DESDE LA CIUDADANÍA CULTURAL

Gerardo LEÓN

ELACOM. REFERENTE HISTÓRICO Y CONQUISTA DE LA HEGEMONÍA EN EL PENSAMIENTO LATINOAMERICANO DE LA COMUNICACIÓN
Gustavo LEÓN DUARTE

EL ORDEN DE LA COMUNICACIÓN
Jesús BECERRA

APORTACIONES DE LAS CIENCIAS SOCIALES AL ESTUDIO DE LA COMUNICACIÓN INTERPERSONAL
MarÍa RosalÍa GARZA

Fuera del monográfico sobre comunicología entre los ARTÍCULA VARIA escribo
AUTORES IBEROAMERICANOS EN LAS TRADICIONES Y POSTMODERNIDAD DE LA COMUNICACIÓN
Daniel MARTÍ PELLÓN