11 noviembre 2008

caducidad científica y relaciones públicas

Salgo algo molesto de las clases de hoy: no sé si me pasé en una crítica abierta a las relaciones públicas (encima en 4º curso de esta carrera). En mi descargo tengo que decir que las relaciones públicas se ha amparado en una apariencia científica, en esos modelos de emisión - recepción de la teoría de sistemas y los sociólogos de mitad del XX.
Matizo, abjuro de esas relaciones públicas, del hipotético control de las organización sobre unos públicos. A estas alturas nadie debería aceptar interlocutores que no puedan ser libres e inteligentes. Después hablamos de canales y medios, de lo que se quiera. El funcionalismo y el determinismo tecnológico no aportan nada a ninguna ciencia social actual. En parte por una suficiente comunicología, pero eso es otro asunto.
Dudo que las relaciones públicas, a la vieja usanza, puedan alcanzar un estatus científico sobre esas bases.

Sobre los defectos de la teorización de las relaciones públicas, una anotación del curso. Reconozco que conceptos tan vistosos y manejables como éstos permiten mapas de acciones y calendarios de lo más efectistas. Pero generan complejos problemas en cuanto te paras a justificar la actividad organizacional o investigas un poco más el fondo. Los públicos no son lo que dicen los funcionalistas, ni nos vemos obligados a definir como aquellos los públicos digitales, ¡por suerte!.
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