11 enero 2007

lo nihilistas que somos los blogueros

No sé cómo pagar a Manuel M Almeida, que me lleve a un verdadero filósofo del blog (en Mangas Verdes, el post aporta además un vocabulario básico de inutil, nihilista y nirvana para los no iniciados).

Y es que es fundamental que alguien te saque de la estupidez. Sino te quedas en ella, como todos. En este momento debo agradecerle su luz a Geert Lovink. No directamente, porque no es blogger, claro. Pero escribe en línea en una revista sesuda que lo tiene estos días en portada.

Los blogueros sois la punta de lanza de la decadencia. Los descreídos del mensaje (apóstatas del contenido, ¿mejor?). Pero los sabios iluminadores, con su clarividencia, vienen a desmontar nuestros irracionales exabruptos. Deben andar por los cien millones de ensayos bitacóricos descarriados. ¡Cuanto blog, cuánta experiencia frustrada, que queda en nada! Internet podía ser otra cosa, pero no replicación, sexo, conversaciones encadenadas...

En momentos de crisis 11-S, 11-14M, etc puede que hayan servido de algo. Cuando menos de consuelo psicológico... Tampoco va uno a decir que no han influído nada en los medios. Que 2005 o 2006 habrían tenido las mismas empresas y los mismos contenidos informativos si no hubieran escrito las blogueras y blogueros. Y así andan en relaciones incestuosas la mediasfera y la blogosfera.

Debío ser por la luna llena del cambio de milenio cuando los escritores de bitácoras sufrimos una pandemia de cinismo. Perdida toda esperanza de coherencia, nos lanzamos a un discurso sincopado, desaforado, inconcluso, neurótico en fin.

Confiemos en que la proyección de infantiles represiones y de frustraciones adultas alivie la tensión social. Que tanta basura al menos evite daños mayores en nuestras calles, aulas, terminales... Porque todo este despliegue crítico devolverá a los alternativos y nihilistas blogueros al redil. En el fondo a repetir el sano y conservador discurso, "de que ya lo decía yo", esto era difícil de arreglar y demás axiomas dignos de museo.

Insensatos, si no sabéis a dónde vais...seguid al menos el ejemplo de vuestros estrellas y políticos. Admirad ese silencio con atención. Si hablaran...

Tengo que agradecer haber recuperado el sentido, a la impagable lección de este ciberfilósofo de los blogs que es Lovink. Sin gente como él, habría cien millones de blogueros sin saber qué decir. Pero gracías a él superamos y damos rienda suelta a nuestro impulso nihilista.
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