02 enero 2007

Farmacéuticas: patentes para matar (dejando morir)

De vuelta con mis blogs. Hay muchos asuntos pendientes. Menos importantes que la campaña que nos recuerda estos días Bonhamled (Recuerdos del día de mañana, 29 dic 2006) .

Novartis pleitea con la India para que deje de producir el genérico de Tenofovir, un antivírico contra el sida. Los antirretrovirales se usan habitualmente en países occidentales. Y estos medicamentos son de los más caros en los presupuestos nacionales de medicamentos. En Estados Unidos, y otros países con pobres sistemas de salud para todos, pocos seguro, y menos familias adineradas aún, lo pueden costear durante años. Pero no hay otra forma conocida de controlar la enfermedad y mantener una vida digna de sus seres queridos.

El problema es que la India ya está tratando a decenas de miles de enfermos. La farmacéutica suiza está dispuesta a rebajar el 97% de precio del genérico, siempre que el Estado vuelva a las normas internacionales de patentes. Si le reconoce el producto como resultado de su investigación (y desarrollo, dicen).

Médicos sin Fronteras se ha personado en el litigio, en defensa de los derechos de estos enfermos desde hace meses (noticia en Consumer). La batalla legal contra la ley de patentes india entablada por la farmacéutica suiza sigue con todas las armas y MSF pide firmas.


En 2006, han muerto 3 millones de personas por SIDA. Hay 40 millones de infectados, y unos 30 malviven en Africa de sur, Asia meridional y sudoriental (datos ONU SIDA 2006, pdf).

Novartis tiene una presencia en Internet destacada. Hace años que la he puesto como ejemplo de construcción de comunidad entre médicos y personal sanitario con enfermos y familiares. Además de sus medicamentos, para las principales enfermedades ofrece información, e incluso cierta asistencia remota, de la que se han beneficiado conocidos con cáncer y otras terribles enfermedades (página pública de salud de Novartis). Pero dar el salto a una red social con todas las consecuencias sería la revolución más importante que se podría dar. Más que la caída del muro de Berlín.

Supondría que la farmacéutica acepta recortar unos derechos de propiedad, mantenidos y desarrollados desde privilegios antiguos, en beneficio de los que se pueden morir en los próximos meses, y a costa de importantes pérdidas económicas. Novartis está entre las mejores, si no es la primera farmacéutica en reconocimientos éticos y de responsabilidad social; para no contar con los premios de los médicos que pueden ser devoluciones de congresos y viajes que anualmente les financia.

Sería la más importante revolución que una multinacional restringiera su capacidad de negocio en beneficio de millones de condenados a muerte por sida.
- Se puede plantear como la más atrevida provocación al agradecimiento universal, al premio nobel de lo que sea...
- Se puede plantear como una obligación ética, como un imperativo de primer grado para restituir algo de salud, a los campos de prueba humanos para sus vacunas. Unos ensayos que hace décadas, a ellos o a otros, se les fueron de la mano.

Recuerda Intermón Oxfam, que ha cumplido cinco años la declaración de Doha, firmada en 2001 por los principales gobernantes del mundo (Organización Mundial de Comercio).
En la declaración se afirma que los países en desarrollo pueden anteponer las garantías de salud pública a las reglas de propiedad intelectual de la Organización Mundial del Comercio (conocidas como ADPIC) con el fin de asegurar el acceso a medicamentos genéricos más baratos. Estas medicinas representan la forma más eficaz para mantener unos precios asequibles.
En 2007 caduca la patente de Pfizer para otro medicamento, para el corazón, en Filipinas donde se ha analizado y aprobado un genérico para su uso en cuanto caduque. La farmacéutica estadounidense prepara acciones legales para renovar sus patentes, como Novartis en India, se mueran cuantos se mueran.

Postpost:
Hace tiempo que no reproduzco memes y espero que esto no se considere una infracción a mi costumbre de no seguir campañas de temporada. He quitado el tiempo a otras cosas para escribir esta nota, después de firmar en MSF y otros sitios. También para señalar que la web 2.0 no vendrá sola a la empresa, la política, la sanidad... Exige información, participación y un esfuerzo tan sostenido, al menos, como el que entablan los grandes bufetes de abogados para la economía y la política insostenible.
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