10 abril 2007

blogs, sociedad y universidad

Dicen los estatutos de toda Universidad que está para servir a su entorno social.
Con la educación y la innovación que aporta pretende beneficiar y devolver,
por encima de los recursos naturales, humanos y financieros que recibe.

La sociedad ensaya variadas formas de comunicación y con los blogs (de audio, de fotos, de vídeo....) los ciudadanos recogemos y reutilizamos lo que encontramos en el torrente digital. Como universitario y como ciudadano echo en falta que se escatimen informaciones que me podrían interesar y ser más cercanas a partir de ese tu a tu que practican los blogs.

Creo que no hay blogs (o no los conozco) de vida universitaria. La vidilla social, la comidilla y la tertulieta de pasillo, de bar, de parque que enriquece el aprendizaje y lo llena de emociones y recuerdos de los años que pasamos por los campus. Esos, como otros tipos de blogs faltan en las webs de las universidades. No me vale la red social nloose del Santander-Universia.

Sólo unos casos temporales de blogs sobre política universitaria. Tenemos correos, pero no blogs ni hospedaje web por el pago de matrícula (economía y blogs universitarios).
El blog personal, si prefieres My Space, es una de las formas preferidas de comunicación, mejor de prestación de subjetividad, ensayo de narración de experiencias y construcción de pandillas. Que para la comunicación a secas gana claro la mensajería instantánea ("el messenger").

La universidad no se atreve a abrir el grifo de "las conversaciones", no sabe cómo gestionar la demanda de comunicación que puedan generar las bitácoras y no tiene claro qué hacer con lo que un blog por alumna/o pueda acumular, al menos mientras siga siéndolo.

Prefiere seguir subvencionando asociaciones, locales, eventos que no siempre se difunden, llegan a públicos, etc. Se parece un poco a la gestión cultural desde ayuntamientos o fundaciones, cajas de ahorro... Como siempre se les ha pagado... Mantienen sociedades ilustradas, decimonónicas o esqueléticas y nunca hay dinero para danza en la calle y otras artes marginales que no han conseguido el estatus de cultura financiable por prestigio o cantidad de público congregada.

La vida social en los blogs universitarios justifica y hace visible la vida asociativa, la riqueza y diversidad que acampa en los recintos universitarios. Si sólo nos interesa su vitalidad y sus intereses para que nos voten cada cuatro años o mientras sigan pagando grados y postgrados no sería de extrañar que buscaran otras universidades donde encontraran algo más de esa vida de estudiantes que desde antes de El Buscón ya se llamaba universidad.

A unos años de competir entre universidades por alumnos y por distinciones, las instituciones y más la universidad, deberían buscar fórmulas por las que los ciudadanos les cedamos tiempo en actividades y construcciones que les van a ser más necesarias que los edificios, urbanizaciones y aparcamientos. Vamos el relleno. Lo que ocupa los espacios. Y las mentes...
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