04 abril 2007

reciclaje y teoría

Vivimos en un mundo invadido por nuestras creaciones. En cada producto mezclamos y pegamos materiales muy distintos que es difícil separar y después prepararlos de nuevo para ser reutilizados. Pero si queremos a los demás y deseamos alargar la vida de nuestro medioambiente tendremos que cargar y pagar la reconversión ecológica como cargamos y pagamos antes la industrialización que ahora lo invade todo.

No será fácil porque hasta el vasito del yogur lleva una platina, un tipo de plástico concreto y una etiqueta de papel adherida. Aún más complicado es tratar y recuperar el tetrabrik. Y tantas otras cosas.

Algo similar acontece con los valores (como decía en este blog) y ahora me ocuparé de la situación en la que se encuentran algunas teorías. Tenemos que ver lo que hay que conservar, restaurar, reformar o crear de nuevo en neustro pensamiento.

Las Teorías han pasado unas décadas de especialización y en su afán de innovación o de renovación se comunican más entre sí. En algunos campos, como el de la comunicación, este mestizaje describe su origen y desarrollo en el siglo pasado. Nacida de ciencias sociales, con aportaciones puntuales de otros ámbitos científicos y tecnológicos, no ha conseguido una delimitación y un reconocimiento específicos. Al no verse como una disciplina propia, exenta en sus principios, el desarrollo de la comunicación puede ser ampliación y especialización de ramas comunicológicas en ciencias precedentes (como la sociología, la psicología,... o incluso como las humanidades y las artes).

Separar la ciencia de la comunicación sigue teniendo tareas pendientes, pero interesa a todas las ciencias sociales, cada una inmersa en su propio proceso de actualización a las nuevas situaciones de la sociedad de la información o del conocimiento.

En los elencos de teorías clasicas de la comunicación (una sinópsis en un blog de postgrado), como otros manuales de comunicación o monografías sobre investigación, enumeran escuelas, autoridades y referencias según algún criterio de clasificación o dispuestas según un supuesto orden del proceso de investigación.

Como en el reciclaje, la formación de investigadores/as debe capacitarles para distinguir, desde la sociedad actual en la que vivimos aquellos instrumentos nocionales que permiten explicar y comprender mejor, precisamente los fenómenos que se propone abordar en su camino investigador.

Por un lado debe serparar las fuentes y autoridades que resultan más valiosas para los sentidos actuales que puede tener la comunicación.

En tensión con esta conservación del legado recibido, la propuesta innovadora lo que puede hacer crecer la reflexión sobre la comunicación y les habilita como investigadores. No vale, o no debería valer, cualquier dirección. La innovación no debe reconocerse por estar de moda, por salir en las primeras editoriales o proceder de universidades de vanguardia. Eso difunde y encumbra lo ajeno, no el trabajo propio.

Avanzamos en la teoría cuando nuestras propuestas explican y comprenden mejor la comunicación en la que sostenemos las sociedades actuales. Sin dejar de ser válidas para las sociedades y las culturas anteriores o "exteriores", conservamos, restauramos, actualizamos o innovamos teorías también para los modos y los resultados de nuestra comunicación presente.

Una de las limitaciones en algunos planteamientos del reciclaje, es su falta de perspectiva sobre el futuro inmediato, sus limitaciones para la prospectiva. La industria no siempre cuenta con la imaginación para anticipar como va a producir en los próximos años. En el caso de las teorías, y de modo especial, en las teorías de la comunicación, la obligación de anticipar el futuro es inherente a una propuesta fundada de innovación. En la comunicación se expresan visiones y anticipaciones con posibilidades de convertirse en realidad pronto. De ello es bien consciente la tecnología para usos sociales, empezando por las tecnologías de información. Las tecnologías que alcanzan difusión y uso razonable van imponiendo orientaciones y plazos a la investigación en comunicación.

Sin embargo, como no está dicha la realidad de la comunicación en las palabras de los teóricos clásicos, tampoco esta determinada toda comunicación posible en los usos y sentidos que damos a las tecnologías actuales con las que nos comunicamos. De ningún modo es comunicación por ser mayoria, en la calle o en Internet. También en la innovación teórica habrá que ir separando la ganga, de lo útil y de lo valioso. Quizá más deprisa, y sobre objetos y campos de investigación mas cambiantes y abiertos. Pero con el mismo sentido explicativo y orientador que tuvo la teoría desde sus orígenes.

Reducir la basura, reciclar en origen, donde se produce, construir módulos componentes para seguir siendo utilizados en creaciones futuras...
Lo dejo como insinuaciones de la responsabilidad social de los investigadores.
La misión orientadora de la que una teoría que lo sea no puede renunciar.


El contexto de esta entrada son conversaciones de varias semanas pasadas con doctorandas/o. La publiqué antes en el blog Investigar en Comunicación.
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