01 noviembre 2005

apuntes de la teoría bitacórica pendiente

Desde cuatro perspectivas se abordan los géneros de comunicación, y entre ellos incluyo al weblog o bitácora.
1.- La perspectiva social, con la aportación de los medios es la que confirma el público y las formas reconocibles de un modelo con éxito.
2.- La perspectiva cultural identifica valores simbólicos y esquemas tradicionalmente incorporados como criterio de preferencia y de reconocimiento de algún tipo de discurso.
3.- La descripción y el análisis de los productos comunicativos y de sus estructuras, procesos e interacciones es la que obtiene mejor reconocimiento entre científicos y empresarios.
4.- La introspección y el análisis de la relación subjetiva con los productos comunicativos es una piedra de toque en la reflexión actual al reconocer superiores niveles de participación en la recepción y en la transformación de productos comunicativos.

Si esta clasificación parece completa y no del todo incoherente, cuando se habla de bitácoras:
1.- Habitualmente se habla del blog como género en relación a otras formulas de retórica mediática y social, que permite no sólo saber cómo se lee sino qué tipo de contenidos podemos esperar en ellas. La apreciación social no es uniforme, como ocurre con otros géneros de comunicación según seas periodista, político, outsider, adolescente...
La aproximación del blogging a los géneros periodísticos genera debate sobre si debe tener publicidad o no, cómo hacer rentable tu esfuerzo de blogger, etc.
2.- El blog cómo símbolo va unido a toda la mitología de la red en general, pero también es expresión de las esperanzas periféricas y minoritarias. Encierra un discurso normalemente identitario por más que desee la socialización de su discurso. Como institución cultural no soy capaz de tratarla fuera de ejemplos globalmente destacados que quizá corrompan el resto de la realidad numérica de las bitácoras personales. En cualquier caso es temprano para evaluarlo cuando apenas estamos saliendo del weblog como moda actual. Habrá que ver cómo evolucionan los usos del las listas de bitácoras recomendadas, las fórmulas de lectura o de suscripción-sindicación de contenidos, etc.
3.- El tratamiento como herramienta, como aplicación, como formato tecnológico, y otras aproximaciones descriptivas y utilitarias del fenómeno no siempre alcanzan las dimensiones sociales, a las que me refiero arriba, ni a la connotación subjetiva que trato más abajo. Es extendido y habitual como autoedición web progresivamente más multimedia e integrable, con notables prestaciones de organización, de interrelación, de sociorrepresentación visual, etc.
4.- A pesar de la abundante publicación de intimidad en las bitácoras, no es frecuente un análisis en profundidad de la interacción con la oportunidad tecnológica y con los anillos de relación que construye. Pienso que reflexiones similares y las pendientes deben estar entre los principales factores de la extensión internáutica que han alcanzado la/os weblogs.
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