04 noviembre 2004

Dircom on line (Joan Costa)

El boletín de este mes de Joan Costa, redefine la funciones del director de comunicación de la empresa en el contexto de Internet en su libro Dir-Com on-line.

Une los tres discursos de la empresa -el de la publicidad, el de las comunicaciones formales con sus distintos públicos y el de los hechos reales que ponen de manifiesto la conducta de la empresa (identidad corporativa y social) y que proyectan la imagen de la empresa. Los tres discursos juntos, afirma Costa, son los portadores del estilo y la conducta de la empresa, y conforman su imagen.

En el contexto actual de TICs
se produce también el redescubrimiento del valor humano, pero también funcional y estratégico de la comunicación, las relaciones humanas y la gestión de los vínculos (fidelización: con los empleados, los accionistas, los clientes, los proveedores, los líderes de opinión, los distribuidores, los consumidores, las instituciones, -amplío- las asociaciones y la opinión pública)

Hoy, la comunicación es el sistema nervioso central de las organizaciones. Y se convierte en el primer recurso estratégico, que está tanto al servicio de los objetivos de negocio y de la estrategia global como del buen gobierno, la reputación y la imagen de la empresa.

Los logros que se han alcanzado son una mayor conciencia en las empresas de que todos somos sujetos de comunicación y de relaciones. Que éstas son herramientas tan indispensables en la venta como en la negociación, la gestión, la resolución de los problemas y la acción ante las oportunidades.

También estamos logrando que se empiece a entender en las organizaciones que tenemos que aprender a pensar y actuar de modo diferente, con una visión integral e integradora, global, no fragmentaria ni enfocada a los síntomas sino a las causas mismas de los problemas.

Muchas empresas se han dado cuenta con toda claridad que hoy, en la era de la comunicación, gestionar las comunicaciones y las relaciones es tan importante como lo sea la gestión de los recursos tangibles.

La integración en la Unión Europea es otro de los grandes escenarios que se abren, y ello requiere una visión más avanzada del manejo de las empresas. Pero ahí va a converger uno de los aspectos importantes y a los que se presta poca atención. Es la relación de lo local y lo global -tal como nos enseñaron los ecologistas-. La obsesión por la globalización es tan fuerte que eclipsa su relación dialógica (contraria, y al mismo tiempo complementaria) de la dimensión local. Y la importancia, sobre todo, de las empresas y marcas locales, hoy convertidas en una estrategia potente de diferenciación y competitividad.

La cultura empresarial tomará en el futuro un cariz más balanceado hacia el sentido de misión, hacia lo cualitativo y los valores. Este será el contrapeso de la visión tradicional, meramente economicista y cuantitativa.


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