03 octubre 2007

Nativos y separados digitales (para Carlos Neri y sus grupos)

La idea que Carlos Neri cuenta en Moebius es de esas pruebas de concepto que atraen.
Se discute si las categorías nativo digital e inmigrante digital son suficientemente expresivas de diferentes usos de la tecnología. La muestra, con vídeos y fotos includas en el blog Nativos e Inmigrantes Digitales, se enfoca a tres grupos diferentes: profesores, estudiantes de psicología y estudiantes de una materia troncal común en licenciaturas de la UBA.
Como en otros vídeos se producen los típicos ruidos de la grabación en aula. Por lo demás se entienden las posturas.
La cuestión ya no es de edad. Hay gente bastante joven separada de usos tecnológicos, los motivos no son sólo económicos o locales sino también de decisión personal.
En cierto sentido inmigrante somos todos porque en algún momento decidimos una mayor inmersión tecnológica. No obstante la categoría de nativos se va convirtiendo en un concepto más explicativo y "realista" cuando los usos domésticos de los niños no sólo vinculan el uso de aplicaciones informáticas en su comunicación y ocio habitual sino también en sus tareas de aprendizaje y desarrollo de los cursos.

Otro profe de mi quinta, Álvaro Ramirez (Ojo al texto), desde U. Bergen (Noruega) nos comentaba en junio en este blog que no está muy de acuerdo con esta diferenciación que considera más bien racionalista, simple, dual. Coincidíamos sin embargo, en que es importante que la sociedad se implique en atraer a los "separados digitales" para que aporten su capital hoy "off line" y puedan hacer la orientación que ya llevan al cabo sin el amplificador tecnológico.
Creo que no se trata tanto de exportar una jerga tecnófila como de naturalizar prácticas y rutinas para que otros puedan ganar tiempo y comunicación. Y en los casos en los que la "migración digital" resulte pesada o costosa, siempre se puede acudir a la clásica glosa, a la narración intermediado por otros compañeros o alumnos a quienes no resulte tan árida la tecnología.

Creo que la "natividad digital" no es un habla ni unas prácticas. Termina siendo una forma de trabajo (cualquier tipo de trabajo) que se presenta como abierto a perspectivas distintas a la propia; también aparece como una acción enlazada, interconectada. La interacción en este punto no es sólo una manera o forma de hacer. Se convierte en una parte del crear y del pensar. Un agente más (colectivo y virtual) en el aprendizaje y en la evolución de la personalidad de cada uno/a.

3 comentarios:

Álvaro dijo...

Me gusta que retomes la discusión y que el primer elemento que elimenes sea el factor edad. Se trata como dices de decisiones personales, al menos en el caso de España y el hemisferio norte.

En decenas de países del hemisferio sur millones de jóvenes de estratos bajo (y los que viven en situación de extrema pobreza) tienen poco o ningún acceso a Internet.

Por eso coincidimos en esto de "incluir" a quienes no pueden acceder y a otros que se sienten intimidados por la tecnología pero que pueden aportar mucho a la produccción de conocimiento por medio de ellas.

Es allí donde se puede dar esa "interacción" fértil que con tanto acierto señalas. Conectando personas, incluyendo nuevos grupos, acelerando las comunidades de intereses para que entre todos aprendamos a aprender de nuevas maneras: menos individuales, más festivas y multi-multi.

(Creo que voy a usar partes de este comentario para armar una nota y seguirte la pista desde mi rincón bloguero)

dan3 dijo...

Por la pista, Álvaro no te preocupes, que mientras pueda seguiré por aquí.
Unas veces más apretado por las tesis y obligaciones y otras escribiendo más fluído.
En la entrada anterior estaba bastante pesado con la edad. Tengo pendiente un curso para profes veteranos de mi universidad y creo que a veces me obsesiono.
A pesar de los altibajos, mi percepción es que la interacción bloguera de fondo, de la que hablamos, crece. Así a seguir. Un cálido saludo desde el sur.

Carlos Neri dijo...

Muy lúcido tu comentario, realmente aporta perspectivas a esta falsa dualidad. Gracias por el aporte
un abrazo
Carlos