17 septiembre 2007

titulados en la tierra, manifestantes en O Ribeiro

El sábado 15 estuve en una manifestación en Ribadavia, Ourense. Aunque no tuve la asignatura Educación para la ciudadanía, me quedó de mi etapa universitaria lo de corear consignas de otros para defender justas demandas de quienes carecen de otra voz. En los últimos años vuelvo de vez en cuando a las calles, generalmente por catastrofes medioambientales que han sido repetidas en Galicia.

Lo peculiar de esta manifestación era la edad de quienes acompañaba hasta la plaza mayor de la villa. Recuerdo manifestaciones de todo tipo, desde las carreras hasta los silencios. No recordaba ir rodeado de tanta gente mayor. Las fotos de la revista Ribarravia, me confirman que no era solo una impresión subjetiva.

Una reflexión: los agricultores no son como la gente del mar o los pobladores de los barrios industriales. Apenas salen de las casas en comunidad y no pasan de unos cientos cuando hay que defender el vino. Si esta vez, más que cuando vino el Rey o cantó Marta Sánchez, se llenó una plaza de 1800 metros cuadrados, su percepción de los riesgos es bastante grande. Mal que le pese a la delegación del gobierno, que como en épocas pasadas da unas cifras ridículas (quizá de los sentados).

La gente de las viñas lleva diez siglos haciendo sostenible un pequeño negocio, antes a lomos de mula, ahora como antes peleando contra el mildiu y otros hongos. Sin clases de ciudadanía, ni títulos universitarios sale a gritar que no destruyan la Comarca de O Ribeiro con una de las plantas de basuras más grandes de la península ibérica. El alcaldillo de Carballeda de Avia, de unos pocos cientos de habitantes, ofrece cerca de un millón de metros cuadrados, más de ciento sesenta campos de fútbol para entendernos, donde la Xunta de Galicia pueda amontonar residuos tóxicos, industriales, lodos... Los habitantes de las aldeas y villa a un kilómetro del macro-vertedero sospechan, con razón, que tanta mierda cambiará la fisonomía del Avia y su comarca y que sus vidas no volverán a ser como antes, que nunca fue fácil.

Otra impresión es que no había muchos universitarios. Una de las ausencias más clamorosas es la de ADEGA y las federaciones gallegas de ecologistas. Frente a los ecologistas, los viticultores daban la cara a los que grababan los vídeos desde las ventanas. Supongo que para los que pedían los DNI's en las redadas de antes. Estas asociaciones ecologistas, a diferencia de los que vendieron uva hasta con derechos de pernada, no dependen de subvenciones. Las jóvenes agrupaciones reúnen a urbanitas con otros medios de vida. En teoría son voluntarios que cambian tiempo y trabajo por el medioambiente, o eso creía yo. Pero como dice una columna y vídeo en NYT, no hay revolución verde sino partidos verdes. Con todo lo que quiere decir partido. Por eso ahora repiten las consignas de un conselleiro: no vendrán residuos sólidos urbanos (como si fueran mejores los residuos tóxicos, los industriales o los lodos de depuradora). También repiten las consignas del alcadillo de carballeda, y no quieren acompañar en la manifestación porque pueda haber votantes del PP.

Estoy con la sospechosísima de carquismo Mabel Rivera (en wikipedia) que puede perder el favor del cultura oficial para el resto de su carrera: me asquea esta polítca de barrio bajo, que no de pueblo, y no desprecio a ningún compañero de viaje contra el despropósito. Me sobra el título de médico en un Conselleiro de Medio Ambiente que va a lanzar cientos de camiones diarios de mierda ante los colegios, la residencia de ancianos y el ambulatorio de la comarca. Me sobra el título de farmacéutico al que quiere ver convertido Carballeda de Avia en uno de los polígonos de residuos más grandes de la península. Me quedo con el título grabado en las manos y caras de las mujeres y los hombres que desde hace más de diez siglos se han licenciado en la universidad de la tierra de la comarca de O Ribeiro.

actualización:
  • información sobre el parque "medioambiental" o merdoambiental en la plataforma ciudadana, foro social Temos Dereito a Saber.
  • una versión jocosa en Ribarravia, algo más serio que la difusión de notas de prensa de la delegación del gobierno, y de la consellería de medioambiente que difunde la prensa comercial.
  • anuncio de la manifestación en Vieiros.
  • alguien que sí estuvo cuenta lo que vió en El País.
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