05 marzo 2007

Recepción satisfactoria y descripción

Debe haber más de una forma de acercarse a la recepción, a lo que suponemos que hace el lector o espectador ante la información.

En el recepcionismo han tenido buena voz los lectores a través de análisis como los de W. Iser o P. Ricoeur. Ya me gustaría leer como ellos.

Pero hay una recepción anterior que se encuentra en la mirada y luego continúa con la imaginación. El texto sólo ocupa el lugar intermedio entre esas imágenes que tanto interesaron a J. P. Sartre, a pesar de sus gafas o por ellas.

Entre los canonistas de la descripción seguro que salen citados Ernst Gombrich (funciones o niveles de la imagen) o Svetlana Alpers. La que dice en El arte de describir que la naturaleza es tan motivo como otra obra de arte. Y que en su copia puede haber tanto o más arte como en el que lo intentó por primera vez.

No conozco mucho de estas obras geniales. Pero creo que ninguno habla de la recepción como destino, llegada, alcanzar una posicion. Creo que esa recepción como resultado ni siquiera está al final del proceso tecnológico de la comunicación (Shannon-Weaver).

Desde la recepción, la comunicación no se simplifica bien como un proceso. Porque hablando no llegamos a otro sitio, al menos donde podamos quedarnos. Había una interés, una expectativa. Comunicarse incluye una anticipación, un conocimiento y una cierta empatía favorable que la hace posible y la pone en marcha desde sus primeros intentos.

Incluso cuando queremos confirmar que no podíamos entendernos.
Pero esa comunicación no termina porque no haya acuerdo.
Los extremos comunican sus diferencias.
La lectura o la obra no cumplieron nuestras presunciones.
Lo personal en ese caso no puede ser común. Pero ninguno ha perdido nada. Y menos aún la posición. Por que en ningún caso se trata de alcanzar un destino, de llegar un punto más allá de los otros.

La recepción también puede ser satisfactoria. Cuando acordamos o convenimos con el otro. En esta ocasión, además del acuerdo de base con el que estábamos comunicándonos, estamos en el acuerdo concreto de lo que pasamos a tener algo más en común. A partir de aquí podemos describir y hablar más parecido.

La comunicación sólo es producto, efecto y ganancia de la comunicación. Quizá a una distancia de siglos o a un abismo de estilos, pero de una forma más plena de consenso y de jerga.

Sólo eran unas vueltas eso de que la comunicación es un proceso. En lo que explico, no.
Unas vueltas a eso de que la recepción, es pasiva, recolección o fruto. Creo que a poco que te haya costado seguir mi discurso está claro que la recepción es activa, creciente, ganancial.
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