04 enero 2006

De vuelta a la filosofía

Entre las lecturas de estos días de vacaciones he sido sorprendido por la Antropología Filosófica: Las Representaciones Del sí Mismo (Madrid, España. Biblioteca Nueva. 2002. 269. ISBN: 84-7030-955-2). Manual escrito por el catedrático de la materia en la Universidad de Sevilla y presidente de la Sociedad Hispánica de Antopología Filosófica , Jacinto Choza.

Hace más de veinte años que fuí alumno suyo en en esta misma asignatura de Antopología. Jacinto me gustó como profesor y como persona, y soy consciente de sigo utilizando ideas y referencias suyas. Quizá pensaba que me encontraba en mejor forma filosófica. El caso es que este disfrute intelectual me ha exigido releer muchos párrafos. Además de que no he terminado de leer toda la obra, esta lectura se promete otra tarea abierta como también me había ocurrido con otros textos suyos anteriores.

Entre otros descubrimientos, me ha quedado más claro que vengo cargando la mano en cierto científicismo. No porque la tarea de saber no se lo merece. Sino porque le atribuyo demasiada responsabilidad a lo científico en detrimento de las aproximaciones filosóficas o artísticas a cada asunto. Estoy dándelo otra vuelta al capítulo VIII del libro: Las representaciones temporales y espaciales del sí mismo. El relato y el mapa. Con los años creo que he reducido el conocimiento a las formas y las categorías. Quizá porque se explican mejor. Releer a Choza me ha destapado una filosofía de la subjetividad y del espacio que además de ser más interpretativa puede ser más adecuada para el análisis de las experiencias de la e-comunicación. Así que este años pienso volver a los símbolos y a las metáforas. Además de otros frutos directos espero que también sirva de profiláxis al academicismo y la obsesión por las categorías que nos ha afectado a más de uno.
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