01 octubre 2015

los tiempos de la iconografía

Como otros muchos conceptos claves de nuestro tiempo,  Iconografía es uno de esos términos castrados por la Historia. Definida por viejos gerentes, políticos y legisladores en su mayoría de la generación del Baby Boom, la iconografía según se entiende sólo mira hacia atrás. Y en los contados cuadros que se merecen una interpretación en profundidad (John Berger sobre la mirada en la autoconciencia de la mujer). Sólo esas selectas imágenes reconocidas como clásicas son dignas de una iconografía histórica. A ver, más imágenes tienen una historia.  Aunque se prefiera cortar a veces su cordón umbilical, no siempre puedes mirarla sin más. Venga de ascendencia digna -o no tanto-, cada composición carga con la notoriedad que tenga y con los significados que le sobrevuelan de antiguo y en su derredor donde se tejieron tribus, etnias, comunidades... Son tan pocas las estimadas dignas de recibir cierta atención auxiliar en algunos estudios historiográficos. Desde hace muchos siglos las humanidades y las ciencias sociales son más de letras que de imágenes. Por muy nucleares que hayan podido ser en la construcción de grupos humanos. 
Desde la antigüedad de las marcas,  también quedan rastros y sentidos pasados en la evolución gráfica y mediática de los logosímbolos corporativos, en los partidos, las empresas, las instituciones. Mantener una definición histórica, una descripción de enciclopedia en el actual mundo de imágenes móviles y ubicuas puede ser romántico, pero desde luego no es fácil ni parece posible por muy buenos profesionales que visualicen y comuniquen. Las tendencias y los cambios en los signos se ven en el gran formato de las marcas globales. Pero además se nota en los cambios de preferencia, de estilo entre los profesionales, en las imágenes de los profesionales del sector. Con la crisis institucional y corporativa, el sistema parece moverse más de prisa en las marcas personales. Podemos arrancar de una especialidad: relaciones públicas, creativas, responsables de comunicación digital, pero en seguida va a llevar un  adjetivo. Y durará lo que dure. 

En vez de fijarnos en estrellas y tiburones de la edad de oro y del dolar de la profesión, escuchamos más cada día a las generaciones digitales en torno al milenio. Dejando de lado la Historia de los imperios y de sus industrias de comunicación, cambiamos a una iconografía del presente. Los referentes fijos, las definiciones constantes se evaporan en sociedades más abiertos y menos trenzadas. Ni siquiera son estables sus cauces. Ene ste momento parecemos más atentos a las imágenes contemporáneas de Youtube o Instagram compartidas y retuiteadas. Dicen los críticos que los cuadros, las esculturas, incluso las buenas fotografía no pertenecen a las redes sociales. No se puede negar que hay muchos millones más en las plataformas compartidas. Y con muy alto valor personal y subjetivo. Dentro y participando de estas culturas visuales medimos además hoy el alcance social y la expresión de compromisos. No todo está entre las maderas del marco.
El análisis estético de las piezas de arte clásico, de la comunicación de las élites, de la depuración de la alta cultura ha permitido dar una profundidad interpretativa que enriquece el conocimiento de la imagen y lo que de ellas hemos recibido. 
También se separa de la iconografía clásica, a pesar del posible expresivo, extensión social y divulgación de sentimientos, la comunicación móvil que hacemos con instantáneas. Fijándonos en algunas, las de Aylan Kurdi, pueden estar cambiando -y esperemos que lo hagan aún más- el curso del presente. Los maestros antiguos con tiempo y atención educaron la mirada de sus contemporáneos y de las generaciones sucesivas convocadas por destellos de algunos críticos. Para la iconografía móvil pierde algo de interés la voluntad enunciativa frente a la apreciación personal y la apropiación colectiva de buenas imágenes o de simples memes. Las imágenes pasan a ser representaciones compartidas. Unas, con la solidez de aquellos símbolos matrices de las comunidades prehistóricas.  Otras, con la comunicación efímera de un meme chistoso que no vuelve al flujo del interés social en las redes conectadas.

Para profesionales de la comunicación hay también una iconografía "del futuro", la responsabilidad de dirigir el sentido de la imagen. En la medida de lo posible, en cuanto lo permite la libertad de la comunicación y de la interpretación que hacemos los humanos, tenemos que controlar lo que significamos y no ser una simple fuente de bromas. Ya se palpaban en las grandes obras de arte, en los frescos clásicos, ciertas intenciones de sentido político que superan el contexto original -mercenario tantas veces- de la imagen en cuestión. Quizá sea más difícil dar dirección de imagen a tantas fotos casuales y multitudinarias, entre la inmensidad de fotos azarosas que ya están compartidas y no se han borrado de internet.
Pero la comunicación profesional en organizaciones, o para la política y el mercado, tiene un primer plano de responsabilidad con las fotografías y flashes informativos que siguen o se desvían de una estrategia de comunicación, en el corazón mismo de un proyecto de barrio o empresarial. Hoy contamos con la cultura iconográfica y cada vez con más conocimientos de iconografía social, de las imágenes resultantes entre tanto meme, tantos anuncios en el caudal diario, horario, que llega a nuestro móvil. 
Para la dirección iconográfica no son importantes los influenciadores y posibles amplificadores, agentes de estructuras conectadas por un interés o una causa del momento. Descuentan los grupos que no interpretan las propuestas como quisieran sus diseñadoras. Siempre fue importante la imagen artística, pero junto a la gran imagen intercultural, también cambian el presente las imágenes conectadas, distribuidas por la globalidad de internet. Y en ellas las imágenes digitales se integran, de pleno derecho, en la historia y en la ciencia. Y obligan a que la iconografía tenga que seguir esa vida a saltos de las representaciones: desde sus situaciones históricas hasta su seriación y pervivencia en espacios y tiempos digitales que las convierten en imágenes distintas, pero compartidas. Cuando la reproducción y el compartir llevan una explicación o un texto acompañante es más fácil detallar la el curso que sigue una interpretación dominante: la imagen que ha dibujado finalmente la iconografía de una representación y de sus posteriores reproducciones o apropiaciones. 

Si se pudiera representar en un diagrama, la iconografía puede parecer una estrella ancha en el núcleo histórico (la base icónica que se recuerda) alargada en algunos brazos todavía reproduciendo ciertos sentidos mayoritarios en los medios y en las redes sociales. Las zonas de color son las generaciones de espectadoras, los públicos que contemplan o comparten esa marca.
Pero con algunas patas o brazos truncados, como en un sol azteca. La representación no se consolida en línea recta, sigue sus propios cauces en reinterpretaciones, justificadas o no, publicitadas o minoritarias... que redirigen la iconografía alcanzada, por lo menos hasta la fecha en que estamos realizando esta auditoria de imagen y tomando decisiones para el futuro del proyecto de llevar una representación a puerta en la que nos embarca el estado actual de la comunicación.

La ICONOGRAFÍA puede prestar criterios para análisis y evaluación de imágenes: desde sus fundamentos estético-históricos, por la iconografía social de la imagen móvil, hasta una iconografía estratégica de construcción y transformación social. En un eje temporal arranca del análisis en profundidad, al análisis de lecturas y distintas comunicaciones de imágenes publicadas y compartidas, hasta la dirección del branding y la comunicación de algún tipo de representación social. En el caso del portafolio, la perspectiva iconográfica evalúa la composición y el atractivo de la imagen protagonista en la maqueta presentada; el alcance y la comunicación en torno a las aportaciones más cualificadas; y finalmente, la orientación y coherencia de los contenidos hacia una determinada interacción profesional de algún modo visualizada.

23 septiembre 2015

texto abierto, resucitar en formatos digitales sucesivos

Hay que escuchar y leer El libro de arena, de un prolífico y consciente autor como Jorge Luis Borges para acercarnos a entender que los textos no se cierran. No tienen conclusión ni desenlace. Unas palabras, imágenes o signos al viento (o grabadas a fuego en un soporte férreo) no han hecho más que empezar su vida, su recorrido de comunicación. 

El cambio de la espectadora y del lector (Ricoeur explica su reconstrucción), ha sido groseramente rebautizado por el mercado como pro-sumidor, productor del texto recibido y consumidores del resto de la biblioteca abierta y enlazada hoy en internet.

Cada vez que una persona añade algún tipo de valor, por pequeño que parezca se reescribe el texto de arena y se conecta a otras lecto-escritoras. Hay quienes piensan que es la potencia metafórica la que reanima y relanza como nuevo texto, lo que palpitaba y sugería en su versión anterior (Metaphors we live by, unas frases de Lakoff para darnos cuenta de otra cosa: que lo que llamamos realidad, sólo da una versión pedestre, telúrica, de otra superestructura metafórica, esa que no se ve a primera vista.

desde Transmedia
Ejercita recordar que los mapas nos han acostumbrado. Son las gafas con las que reconocemos nuestros territorios. Como los relojes, también nos han puesto sus ritmos. Antes... el panorama y el momento debieron ser táctiles, visuales, solares. Vivimos en representaciones masivamente aceptadas. Hoy con el pequeño añadido de ser audiencia, me gustadoras y retuiteadores. Somos cada día co-responsables de cadenas, de memes, de virales. Con el pequeño añadido de mi emoción y de una dedicatoria para mis seguidores, los amigos en las redes sociales.

Pero, ¿hacia donde van los re-textuados, el hipermedia? Para unos el transmedia no es más que explotación del productor de contenidos particular, ahora ya sin pagar. Las redes sociales y sus posteriores versiones móviles, no son más que la última etapa en la evolución de las industrias culturales. Jenkins habla de cultura digital como convergente y participativa después de uan larga historia de identidades aisladas e individualismo.

Los críticos descalifican la poética transmedia como un más de lo mismo. Siempre en el androcentrismo cultural sin salir de todos los prejuicios históricos desde los primeros textos (transmedia critics).

Por suerte entre las artistas  e innovadoras, transmedia tiene que más que ver con innovación social; intervenimos en el presente desde nuestros rincones digitales, y eso tiene consecuencias políticas y estructurales.  El final de la poética, de las imágenes y sus textos, sólo puede ser político y transformador (Fernández Mallo, etc...).
Los Madriles (@paisajetransversal) mapa de iniciativas ciudadanas en Madrid

17 septiembre 2015

dirección de imagen (iconography, branding)

No debería añadir nada a la sesión de Lorena Arévalo sobre componer significaciones y orientar sentidos a imágenes  https://ismosxxi.wordpress.com/2015/09/17/direccion-de-imagen/ Pero por que no se diga dejó más intuiciones y sugerencias.

RAÍCES DE LA SIGNIFICACIÓN
Una vez que arrancan las vanguardias nada puede parar la pasión creativa que escapó del romanticismo según Octavio Paz. Marcel Duchamp tuvo la feliz culpa de decretar el estado universal y abierto de arte.

Hoy esas semillas pueden palpitar en cualquier infraunidad textual suelta y conectada a un universo digital, con trazas y engarces para su difusión Manovich y el texto en el hipermedia-.

Parece que la potencia comunicativa procede de contextos, códigos y valores compartidos en los lugares comunes de una cortísima memoria a corto plazo, de unos, siempre pocos, asuntos. El presente líquido..., como la información industrial moderna, necesitan repetición y refuerzo para repasar sus tópicos y etiquetas en el tema, título, imagen, contenido.... las conexiones del individuo Wellman.

TEXTURA Y SIGNIFICACIÓN
Oralidad y escritura cambian de perspectiva en la actual lógica multimedial de las transformaciones culturales. ONG, http://comunisfera.tumblr.com/post/122157357415/the-frames-of-thought-in-which-the-observations

Pero la amplificación tecnológica de nuestros sentidos, como ya indica McLuhan, produce un adormecimiento en la rutina amplificada. El efecto cultural o la ética intelectual de una tecnología (N. Carr) está tanto en la transformación del pensar como en la modificación neuronal del cerebro. Pero sólo se realiza con tiempo. Texto a texto. Intentando constantemente dirigir el sentido en cada acto y documento que comunican.

RECEPCIÓN ESPERADA Y LECTURAS
Los indicadores desde una analítica realmente nativa: niveles de analítica (1) se especifican por el espectador implícito en la comunicación.

La interacción no es nativa y se desarrollan manifestaciones textuales de competencias digitales desde la concepción de un proyecto hasta su interacción. Según Weinberger
http://comunisfera.tumblr.com/post/17650771627/note-live-blogging-getting-things-wrong-missing

Couceiro y otros critican que con la cultura de la imagen acelerada por lo digital móvil, nos deja como invertebrados lingüísticos que en la imagen pueden perder la estructura inserta en la palabra, con una desalfabetización que quizá infantilice la vida cotidiana.

Esta crítica afectaría menos a los que Catalá: califica como formatos documentales

Modalidades de expresión y formatos similares pueden serás asequibles para dirigir imagen. Para construir la representación que persigue una determinada iconografía.

02 septiembre 2015

bloguea, practica el poder de la forma

como un escriba chino o egipcio que antecede a los comunicadores de la historia escrita, la que quehoy se expande a lo digital, socializando la representación y seriando el perfilado ya muy lejos de las tradiciones orales que alumbraron las imágenes más antiguas

experiencia de lo real y expresión, mirada limpia que ama y perdura (Antonio López la enfermedad de la gran ciudad para el pueblerino)

el paso de la visión a la expresión descubre el momento poético notorio en la / el artista

la creación del mito, de la trama en la mímesis I es el momento metafórico que une la realidad y lo imaginado en la prefiguración, la primera de las tres partes de práctica de la imitación poética (Ricoeur)

no es sólo representación sino también intervención sobre el mundo y en su tiempo O Paz  la forma recreada adquiere un soplo de vida, no siempre largo

implosión de humanidad como dice Susan Sontag comentando lo que se descubre en la lectura intimista que amplía y diseña conciencias

Entre la vaciedad del simulacro y la blandura identitaria de nuestra época: efímeras y tópicas modas globales que se individualizan en pobres  licencias lúdicas particulares Sloterdijk http://comunisfera.tumblr.com/post/62327023322/tambien-aqui-los-medios-desempenan-su-papel

el habla rica como la latinoamericana, expresa pensamiento y calidad de vida (Couceiro)
apertura sonora, enfoque visual y cierre escrito de los textos multimedia, poética de las tecnologías ONG mirada y audición

el nacimiento de una profesión, alumbramiento de experticia, conexión eficiente en internet por D. Weinberger http://comunisfera.tumblr.com/post/119430129525/the-nets-inability-to-fence-in-information-its

limitaciones de la marca personal Lucía Caro


08 julio 2015

La generación Z a la que pueden contribuir los actuales videojuegos infantiles

(Perdón por la autocita en este post). Mi colega de publicación es Pâmela Saunders Uchoa-Craveiro con la que en  meses pasados comprobamos la opinión de niñas y niños de Ceará y Pontevedra -menores de 12 años- que se quejan de saturación publicitaria en los juegos online de sus portales favoritos. Los anuncios de esos portales de juegos infantiles que analizamos confirman que "pocos son instructivos, divertidos y casi ninguno es interactivo" (Uchoa-Craveiro & Araujo, 2013). Las quejas están completamente justificadas y bien expresadas. Los portales web de juegos disponen de información para segmentar y personalizar bastante mejor los anuncios. El anuncio de marcas irrelevantes y en formas no adecuadas a ellos no tiene ningún efecto en imagen, pero perjudica la reputación tanto del anunciante como del juego. Si la publicidad es la justificación del espacio gratis, estas formas no son de recibo en juegos ni en publicidad. Como la autorregulación que no llegó a la televisión no es lógico esperar que el mercado se corrija sólo. Además de una información pública y una legislación más ajustada al sector recomendamos una capacitación digital que parta de sus usuarios menores y que los jóvenes profesionales del diseño de juegos y de la publicidad no sólo tengan en cuenta sus opiniones y preferencias, sino que también prevean el tipo de generación Z que están formando y sus actitudes esperables ante la información y el consumo en los valores sociales que se van a hacer emergentes en los próximos 15 años.
"Como bien dicen los mismos usuarios más pequeños el anuncio mal dirigido e inoportunamente gestionado es un incómodo acompañante en sus juegos en red. Es necesario, por tanto, prestar atención a la co­municación publicitaria en webs de juegos que repetidamente bloquean el acceso al juego buscado y que interrumpen momentos claves con mensajes no deseados y muchas veces también fuera del interés de los pequeños jugadores. Y hacerlo de una manera profesional y rápida, al menos del mismo modo que preocu­pa el contenido comercial en programas y series infantiles.
(...) Las opiniones de los pequeños usuarios de juegos online son de interés para publicistas y administradores de webs con usuarios infantiles. La interacción sigue siendo una asignatura pendiente en comunicación, incluso en sus formas de programación lúdica. (...) 
Como ocurre en otros espacios digitales para los adultos se confirma que la mayoría de las webs de España y Brasil solicita datos personales de los usuarios infantiles. Dar estos datos ofrece experiencias de juego más ricas y, en principio, permitiría una publicidad más personalizada. A través de la política de privacidad las webs de juegos informan si usan o no los datos de los usuarios para orientar y personalizar la publicidad. Sin embargo, este casi-contrato se presenta en textos largos y con un lenguaje técnico de difícil comprensión incluso para un adulto.
Este análisis revalida que el espacio on-line es rico en experiencias lúdicas y puede proporcionar muchos placeres y aprendizajes a sus usuarios más jóvenes. Sin embargo se confirma que no pueden manejar tanto y tan dispar ruido publicitario cuyos efectos, en el mejor de los casos, reducen el tiempo de juego y empeoran su experiencia. A la espera de una regulación más precisa y de mejores normas éticas y compromisos corporativos se señala la importancia de que educadores y padres ocupen papeles más activos en el entretenimiento y en la educación informal de los menores. La mediación de los adultos debe superar el modelo basado en controlar el tiempo que los niños pasan jugando y/o el uso del contenido de la publicidad que aparece en las webs de juegos. (...)
Por último, no menos importante es la justificación teórica de la publicidad como financiación y sostenimiento de la información y del entretenimiento en Internet. Si realmente los anuncios se proponen como base económica del espacio «gratis» en Internet, han de ajustarse a los tiempos y habilidades propios de los juegos y en ningún caso obstaculizar o complicar la experiencia de juego.  
Una posible comunicación pu­blicitaria de calidad no solo debe conservar y difundir una imagen de marca. En cuanto a la comunicación debe ser respetuosa con los niños, sujetos activos de la recepción e interacción. En esta fase de su formación también se desarrollan la percepción y los va­lores. Las marcas que agreden la experiencia infantil pueden estar perdiendo reputación aunque sean más visibles y notorias. La formación crítica interesa al entorno in­fantil, incluidos anunciantes y publicistas. Con una co­municación publicitaria y unos juegos co­mo corresponde a estos tiempos se evitan daños en los jugadores y pérdidas de reputación e inversiones heredadas de modelos de negocio y de comunicación que apuntan a encontrarse al final de su ciclo de vida.

14 junio 2015

tuiteroteca y la velocidad de la investigación en caliente

Twitter es una plataforma digital. Así que cualquier referencia a su pasado debe señalar la situación tecnológica en que se encontraba. Es bien conocido que nos acostumbramos con facilidad a los prototipos en beta. Pero en los primeros años la ballena de los tuits se ponía a volar (quedaba colgada por horas o incluso por días) con cualquier globalización de la atención. Empezamos a considerar el tuit algo más estable desde que se mantuvo durante las primeras elecciones de Obama. La red de esos años era Facebook y tuitear en esos años, por ejemplo, no estaba a la altura de la primera red social. Aunque la verdad es que ninguna de las dos tenía un buen buscador interno y tampoco parecía que les hiciera mucha falta. Tecnologías para el LifeStreaming se decían. Nadie pensaba en el LifeRemaining.

Pegado a lo digital según su estado de desarrollo está que una plataforma es tecnosocial. Los usuarios determinamos con nuestros usos masivos las formas, que en este caso adquiere Twitter. Al principio el chorro de tuits cantaba en el frikismo del bloguerío tecnológico, y los probadores más viejos veíamos un chat raro. Son años en los que no le dimos importancia a un inmenso discurso heterogéneo que se desvanecía sólo. Cuando años después llegó la muchada procedente de Tuenti en su migración hacia WhatsApp, Instagram, Snapchat.... El aluvión se convirtió en patio, multipatio, patio global o como se quiera. Citar un tuit no se nos planteó en estos tiempos, al menos con inminente urgencia académica.

Casi cada dos años han cambiado los usos masivos de Facebook desde el desconocido anuario de universitarios pijos, la red social de la juventud, la plataforma internacional, el archivador de páginas de grupos o empresas o, desde su salida a bolsa la canalización recomendada de ofertas y noticias, las acciones y eventos locales, etc. Twitter no ha tenido unas oleadas sociales tan marcadas, pero un tuit de hace cuatro años era menos público y visible; se dirigía a un grupo  -en general conocido- también menor a los seguidores actuales de las cuentas personales. Tuiterotequea si quieres, pero recuerda las pocas peras del árbol de ayer que pones hoy junto a la montaña de manzanas transgénicas.

Como lo cortés no quita lo valiente y reconociendo la valiosa juventud de las redes sociales en internet, es palmario que en cuanto se socializan del todo, antes de llegar Facebook a ser el primer país del mundo, reproducen masivamente los discursos sociales también más conocidos y dominantes. Las redes sociales somos personas y en nosotros han incidido la escuela y las demás industrias culturales para socializarnos en los  colores ideológicos aceptados del momento. Esto permite pasar de la calle a Twitter o a un programa de televisión generalista sin percibir casi cambios de umbral. Los discursos institucionales de las grandes burocracias, los de las modas globales como los discursos conservadores y socialdemócratas de los turnismos gobernantes no nacieron en Twitter. De eso no tiene la culpa. Al gusto del protocolo electoral se tuitea basura aunque haya que rebuscarla en la Tuiteroteca de un Twitter que ya se fué.

@pedripol
Ahora que Twitter ha mejorado su buscador (¡con búsqueda avanzada podemos encontrar el tuit más estúpido en el pajar! ) cabe sumarse a Trending Topics tan bobos y viscerales como los de la batalla de los viejos discursos sin atender ni aceptar las reglas que el otro quiere imponer. Carpe Diem!

Estoy muy sinceramente convencido de que en un futuro mejoraremos nuestra apertura mental y la capacidad de conversar y comunicarnos. Las redes sociales ya nos han servido para algo de eso. En ese nuevo estadío investigaremos en la tuiteroteca de dónde procedían las mejores ideas, los mejores proyectos que facilitaron la sustancial mejora y renovación desde las pirámides jerárquicas monocromáticas hasta formas societarias mas abiertas, transparentes, procomunes y extitucionales.

06 mayo 2015

y por la noche criticar (la misión que cambia empleos)

Hemos leído que uno de cada dos jóvenes españoles no encuentra su primer empleo. El limbo laboral me trae a la cabeza una de esas citas hechas meme: "por la mañana, cazador, por la tarde, pescador y por la noche, crítico".  Al final, ¿habrán acertado con el vaticinio?

Puesta al día esta cita quedaría algo así como: por la mañana, creativa, por la tarde, relaciones públicas, y por la noche, crítica. Sí, porque crítica siempre hace falta, y hoy más. Que cada una/uno cambie mañana o tarde por sus mejores horas para esa ocupación / pasión / dedicación. Que luego la casa y familia tienen que ir por medio.

Con un empleo en caída libre, más acelerada que el cambio climático, sólo se encuentran multitareas, minijobs, infrasalarios... Entre los vapores del futuro laboral me topo con la cita DE MEDIADOS DEL SIGLO XIX,
... en la sociedad comunista, donde cada individuo no tiene acotado un círculo exclusivo de actividades, sino que puede desarrollar sus aptitudes en la rama que mejor le parezca, la sociedad se encarga de regular la producción general, con lo que hace cabalmente posible que yo pueda dedicarme hoy a esto y mañana a aquello, que pueda por la mañana cazar, por la tarde pescar y por la noche apacentar el ganado, y después de comer, si me place, dedicarme a criticar, sin necesidad de ser exclusivamente cazador, pescador, pastor o crítico, según los casos.
Los jóvenes Engels y Marx (1845/46) soñaban dedicaciones lúdicas, casi puro entretenimiento, una vez que la sociedad se tecnificara para la producción de los bienes básicos de consumo para toda la humanidad. Sus palabras se pueden leer en el primer capítulo de La ideología alemana.

El texto escrito entre los humos de los telares en suburbios londinenses donde trabajaban niños y mujeres, tiene siglo y medio. Pasando todo el industrialismo, lo volvemos a leer en una situación parecida en mitad del tsunami digital. ¿Llegamos a ajustar salarios para todos en el apogeo de la sociedad de consumo del siglo XX? ¿Cómo queda el trabajo para todas/os en la sociedad digital que da otra vuelta de tuerca a la automatización globalizando comercio y servicios interplanetarios?

origen y referencia del diagrama que la red Inusual utilizaba hace unos años 
Trabajo, producción, consumo, servicios han cambiado tanto de sentido en estas décadas...
No sé cómo experimentan su cambio de valor la generación que se hizo mayor con el milenio.
Para conservar la identidad, manteniendo en lo posible una dirección personal de un proyecto tenemos hay que superar marca personal, tendencia hipster (y sucesivas) y el resto de oleadas digitales que nos vibran en el móvil a la primera de cambio.

La tecnología en el bolsillo... sólo es una parte del plano a nuestro alrededor. La profesión está cambiando de significado. Más parece cambiar la misión y la pasión. Miro atónito proyectos como el deJacobo G. F. en Verkami. Seguro que muchos de ellos encontrarán vía. Porque esa vuelta a la comunidad parece ahora mejor camino que el título y esperar de los contactos familiares. El vídeo cuando menos es inspirador. No dejes de apoyar y de imitarlo.

Una casa patera en Bristol, centro de coworking para una veintena de personas, y una lanzadera de proyectos en su entorno. Son dos minutos, no dejes de echarle un vistazo, y algo más.