23 septiembre 2015

texto abierto, resucitar en formatos digitales sucesivos

Hay que escuchar y leer El libro de arena, de un prolífico y consciente autor como Jorge Luis Borges para acercarnos a entender que los textos no se cierran. No tienen conclusión ni desenlace. Unas palabras, imágenes o signos al viento (o grabadas a fuego en un soporte férreo) no han hecho más que empezar su vida, su recorrido de comunicación. 

El cambio de la espectadora y del lector (Ricoeur explica su reconstrucción), ha sido groseramente rebautizado por el mercado como pro-sumidor, productor del texto recibido y consumidores del resto de la biblioteca abierta y enlazada hoy en internet.

Cada vez que una persona añade algún tipo de valor, por pequeño que parezca se reescribe el texto de arena y se conecta a otras lecto-escritoras. Hay quienes piensan que es la potencia metafórica la que reanima y relanza como nuevo texto, lo que palpitaba y sugería en su versión anterior (Metaphors we live by, unas frases de Lakoff para darnos cuenta de otra cosa: que lo que llamamos realidad, sólo da una versión pedestre, telúrica, de otra superestructura metafórica, esa que no se ve a primera vista.

desde Transmedia
Ejercita recordar que los mapas nos han acostumbrado. Son las gafas con las que reconocemos nuestros territorios. Como los relojes, también nos han puesto sus ritmos. Antes... el panorama y el momento debieron ser táctiles, visuales, solares. Vivimos en representaciones masivamente aceptadas. Hoy con el pequeño añadido de ser audiencia, me gustadoras y retuiteadores. Somos cada día co-responsables de cadenas, de memes, de virales. Con el pequeño añadido de mi emoción y de una dedicatoria para mis seguidores, los amigos en las redes sociales.

Pero, ¿hacia donde van los re-textuados, el hipermedia? Para unos el transmedia no es más que explotación del productor de contenidos particular, ahora ya sin pagar. Las redes sociales y sus posteriores versiones móviles, no son más que la última etapa en la evolución de las industrias culturales. Jenkins habla de cultura digital como convergente y participativa después de uan larga historia de identidades aisladas e individualismo.

Los críticos descalifican la poética transmedia como un más de lo mismo. Siempre en el androcentrismo cultural sin salir de todos los prejuicios históricos desde los primeros textos (transmedia critics).

Por suerte entre las artistas  e innovadoras, transmedia tiene que más que ver con innovación social; intervenimos en el presente desde nuestros rincones digitales, y eso tiene consecuencias políticas y estructurales.  El final de la poética, de las imágenes y sus textos, sólo puede ser político y transformador (Fernández Mallo, etc...).
Los Madriles (@paisajetransversal) mapa de iniciativas ciudadanas en Madrid

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