04 febrero 2008

Ideas grandes

Entre otras resacas más carnavaleras, olvidé el regustillo de las 30 horas santiaguesas, viendo buenos trabajos, de mucha gente joven intentando su justo reconcimiento. También escuchaba las conversaciones de pasillo de los que serán los próximos grupos interuniversitarios financiados. Desde mi periferia digital veo la unidad de esos dos mundos, el de los méritos solipsistas y el de las estructuras académico-investigadoras pidiendo a gritos un suelo intelectual que dé para tantos papers y tan altos proyectos. Algo que no sea repetición de las grandes líneas o consolidación del posiciones ganadas ante autoridades. Tenemos retos intelectuales de envergadura que piden llegar más lejos del buen trabajo realizado. Hay que estabilizarse cuanto antes para que dejemos de pensar como estrategas y gestores, y nos atrevamos de una vez a plantear cuestiones básicas, disciplinares y de tradiciones. Habrá que calibrar y desechar lo que no valga. Porque no creo que se trate de refundaciones. Para dar cabida al presente en la cultura universitaria sólo entiendo este tipo de proyectos. Puede ser cansancio del congreso o empacho carnavalero, pero a lo mejor otr@s palpitan intuiciones parecidas. ¿Nos atreverenos?
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