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01 diciembre 2014

inmersion, experiencia y proyecto en comunicacion

Me estoy aficionando a cursos de tres fases, me refiero a inmersión, experiencia y proyecto como etapas en el aprendizaje de comunicación.

Inmersión. 

Empezando desde casos reales y recientes, por si nuestros conceptos y categorías, sobre la comunicación en organizaciones sirven y cubren adecuadamente las realidades y problemas con los que nos enfrentamos. Desgraciadamente casos problemáticos están a la orden del día, y contamos con enlaces para montar el escenario y dotarnos de perspectivas y opciones.

Cuando analizas y decides sobre algunos casos, no consigues fórmulas o respuestas para todo. Más que nada pruebas si eres capaz de responder a los exámenes que nos está poniendo la vida. Este curso hemos revisado algunos casos resumiendo aspectos claves en esta rúbrica. Sobre los antecedentes y la pervivencia de categorías comunicológicas en la dirección de comunicación contemporánea publico estas anotaciones.

Experiencia

Como los casos anteriores no pasan de pruebas virtuales, lo suyo es que aprendamos comunicación en ejercicios y experiencias reales, es decir, con negocios e interlocutores conectados. Mejor en pequeño grupo cooperativo, como explica el plan del curso. Los grupos se designan "digitalmente", pero escogen su campo y tarea para ejercitarse. 

Inventarse y planear contenidos enfrenta con las dificultades de comunicar. Desde el esfuerzo del grupo gotea como decantada la formación de marcas y el sostenimiento de una imagen personal o corporativa.

Al final de una semanas de prácticas abiertas y voluntarias, se concreta el aprendizaje de comunicación en opciones actuales para plataformas de redes y medios sociales.
Diego resume en esta tabla la rúbrica para autoevaluarse y calificar al resto de grupos que han experimentado unas semanas cómo comunicar negocios y acciones locales en redes sociales. Postee en otro blog una rúbrica sobre las competencias y los niveles de desarrollo de estas acciones de comunicación 

Proyecto

Si los casos cuentan el pasado reciente, y la experiencia en redes sociales una parte del presente, quedan los futuros posibles para un aprendizaje final en proyectos. Y todos tenemos un proyecto siempre cercano, cada una/o. Como relaciones, como aportaciones y comentarios o incluso como marca personal definida con objetivos profesionales.

Si la evaluación cualitativa y la evaluación grupal son complejas, es fácil quedar sin palabras para "evaluar" proyectos personales, como intentan apuntar los portafolios. 

Como en el speed dating del XX aniversario de Facultad, esperamos quedar sorprendidos, aprender, vislumbrar cómo reinventarnos. Con coherencia y siguiendo siendo quienes somos. Pero sin destrozar nuestras posibilidades contra perfiles obsoletos que no interesan a nadie.


25 noviembre 2011

Gracias a los alumnos de comunicación del curso pasado

Una "informalización" relativa de la enseñanza universitaria de comunicación ha aumentado el interés, la actividad y la cooperación, y, durante más tiempo y entre más alumnas y alumnos, comparados con rendimientos generales en el curso inmediatamente anterior sin red social. La cantidad de ejemplos y de información recuperada y recomendada por los alumnos supera ampliamente la cantidad y calidad de referencias en sesiones presenciales y en trabajos presentados individualmente por el alumnado en otros cursos.
Con la comunicación informal el clima general mejora, pero se necesita delimitar un espacio de intervención, por el problema de la indefinición del campo de conexiones en red, para moderar diferencias o conflictos personales que de la convivencia en las aulas en alguna ocasión pueden trasladarse a las discusiones y a la evaluación negativa del trabajo de compañeros en la red.
Hay intereses minoritarios o diferencias personales que pueden ser menos visibles en la atención a los grupos más numerosos y productivos. Es difícil evaluar interesantes aportaciones individuales que se pierden en el ruido de la actividad o que no son comentadas o seguidas por compañeras en el flujo continuo e importante de comunicaciones y de información en los grupos de la red social.
El ajuste a contenidos y estilos más informales pero adecuados a una comunicación profesional mejora en pocas semanas y puede superar defectos y rutinas de la comunicación corporativa vigente.
Usos informales de las redes no garantizan el aprendizaje de criterios de análisis y evaluación profesional de calidad de contenidos y productos para la comunicación.
La escucha y el reconocimiento de comunidades emergentes o de públicos potenciales no se desarrolla espontáneamente y se debe completar con una formación que adiestre para esta monitorización de redes sociales.
Destacadas manifestaciones creativas y comunicativas no llegan a constituir grupos efectivamente colaborativos. Con esta estrategia informal no se puede, al menos en el plazo de un curso semestral, concluir proyectos o prototipos comparables a las tareas y actividades profesionales. Para obtener todos los beneficios de la informalidad en la innovación hemos de buscar otras vías que la integren en las actuales enseñanzas de grado y de máster en comunicación.
Daniel Martí Pellón (2011: 166-167) Aprendizaje informal de comunicación. Ejercicio de competencias comunicativas en red social. Revista ICONO 14, ACTAS Nº A6, 2011, pp. 159 - 168. Madrid (España). Recibido: 22/09/2010. Aceptado: 30/12/20  ISBN 978-84-938070-8-5   ISSN 1697-8293

05 enero 2009

los otros expertos

El libro de hace un par de años de Henry Jenkins, Convergence Culture, trata de culturas participativas. Está escrito sobre ejemplos paradigmáticos de aportaciones de gente normal, no de especialistas o técnicos. Pero con sus pequeñas intervenciones cambian la dirección de los intereses, el afán de multitudes cada vez más numerosas. La idea que vertebra cada uno de estos ejemplos es la de Inteligencia Colectiva, de Pierre Lèvy que en otros posts vengo glosando desde hace años (modelo tecnocultural abierto vs Noosfera cerrada). Esta inteligencia es plural, pero no es uniforme. Es dinámica y evolutiva, no admite una expresión definitiva, estática si no se refiere a una gente y un momento determinado.
Otra de las bases actuales y no clásicas de este libro, es la critica de Peter Walsh al “Expert Paradigm”. El experto era el que descansaba en un mar de conocimientos, pero hoy no hay Sísifo que soporte la masa informacional. Era un frontera, el paso que garantizaba el ingreso a conocimientos, a veces llamados científicos, que no podían estar al alcance de cualquiera. Cuando hoy una circunstancia o una coincidencia pueden ser los motivos precisos por los que alguien no especialista pase a ocupar el primer plano de la cadena de producción intelectual. El pensamiento experto es procedimental y protocolizado, nada comparable con las formas que hoy usan, por ejemplo, los alumnos para aprender incluso las más regladas de las disciplinas. Por último, el experto estaba por definición acreditado. Hoy al casual interventor que hace una aportación valiosa se le exige que demuestre desde la experiencia común y en palabras llanas el valor de su información. La antigüedad en el entorno digital puede ser tenida en cuenta, pero lo que convence no es la exposición académico formal, sino que muestre sus raíces en el “mundo de la vida”.

02 diciembre 2008

Decálogo del freelance

Antonio Delgado en Caspa TV condensa su experiencia como periodista digital para el ejercicio freelance. Que luego se consiga reconocimiento y estabilidad profesional depende de factores externos, como de esa habilidad desarrollada para intuir tendencias y para encontrar los hilos conductores animan la información que más se ajusta a lo que podemos aportar a la conversación pública.
El decálogo del periodista autosuficiente, vale para cualquiera que tenga que vérselas con la comunicación digital. Antonio se acerca a la década en experiencia de informar y gestionar comunicación con lector@s digitales. Un decálogo es sólo un prontuario, una guía, y éstos consejos revelan un alto sentido práctico. El sentido profesional lo hace el oficio, como ocurrió anteriormente con las profesiones predigitales. En el siglo pasado había que hacerse con el medio, con su estilo editorial y conocer el grupo mediático al que se sirve. Las coordenadas no son radicalmente diferentes cuando establecemos un portfolio digital que reúne una serie de aplicaciones para ofrecer nuestro discurso informativo. Sin embargo, no es exactamente igual el entorno freelance que lo que los clásicos llamaban diario, programa de radio, de televisión...
El equivalente a la línea editorial, en un blog, por ejemplo, puede ser menos abierto que la oferta de secciones que un diario. Pero es conveniente que sea constante en algunas secciones para no despistar a los muchos visitantes ocasionales que llegan a él desde un buscador.
Así como las secciones periodísticas no se corresponden con las categorías, tampoco la línea editoria debe ser tan coherente y unitaria en un blog como cuando se trabaja bajo una cabecera o una marca. Se entiende que un blog, si seguimos hablando de él, es más evolutivo, cambiando al ritmo de los escenarios en los que se mueve.
Tampoco la gestión de lectores trabaja sobre perfiles estadísticos (cuando los hay). Tenemos información de las entradas más leídas, de la interacción remota de la información que proponemos o incluso de los comentarios abierta y activamente incluidos junto al texto de la información elaborada. La comunicación digital exige una gestión más cercana de estos pequeños públicos, decidiendo entre la línea que deseamos mantener independientemente del impacto o la evolución temática para mantener una comunidad creciente y ofrecer interés para patrocinadores o anunciantes. En esta última dimensión es dónde el informador digital se debate la opción de informar y/o la de comunicar, si consigue una pequeña o gran red que sigue con interés la aportación informativa y el diálogo público que sostiene.
El periodismo freelance,

12 febrero 2007

Electronic Literature

Hay tanta convocatoria que ya no aviso, sino para dar cuenta de lo que pasó o contaron sobre estos eventos científico-académicos.
Un summit en la próxima primavera se planteará The Future of Electronic Literature en el instituto para la tecnología en humanidades de la U. Maryland que organizan entre gente de inglés y los chicos de Human Computer Interaction. Quizá alguno desee alargar sus prácticas redaccionales hasta el hipercuento o los ciberrelatos sociales que allí se traten. O simplemente aviso por si alguien desea asomarse al open mic/mouse de los narradores multimedia que están apuntados.

Otras formas de anticipar lo que será la literatura electrónica, si mantiene su categoría literaria, se podría entresacar de las entrevistas que viene recopilando Karma Peiró en sus años de Red y de blog. Podríamos saber antes que el mercado cuáles van a ser los protagonistas antes de que les llegue el éxito.

23 enero 2007

Reinventar los MBA (el debate del postgrado)

Me queda para más adelante comentar el ecologismo publicitario. Pero la cadena de intervenciones en torno a reinventar los MBA, en la economía de la atención y del Open Business, exige que amplie algo los comentarios a las entradas de Juan Freire (en nomada y en alamut).

Se han dicho, y comparto, muchos comentarios para cambiar el planteamiento para los postgrados, no sólo por la transformación de la universidad acordada en Bolonia, sino por la transformación social (de las organizaciones) y el impacto que apunta los nuevos usos de las TIC's (IT's).

Sólo matizo sobre las técnicas didácticas:

1) el método del caso, como señala Juan, es cada vez más asequible por la publicación de más datos del pasado reciente de las empresas. Pero en los másters con los casos prácticos, se pretende una inmersión en la experiencia. Preparar para la decisión en situaciones similares. Todo lo repetible que sea la historia de las corporate importada en un buen número de casos en los postgrados europeos. La alternativa de usar casos reales como los que propone la revista Wired, implica también que cambiemos el uso. Ya no se trata de ganar en experiencia sino de afinar en una toma de decisiones, que luego sometemos a información pública y a la dura contrastación de la realidad, de lo que pase con nuestras decisiones en el mercado.

2) el aprendizaje basado en problemas, otra técnica frecuente en la didáctica de los másters, presuponía clásicamente que las fórmulas o principios son aceptados por la comunidad académica o de expertos, algo cada vez menos frecuente. Si usamos los problemas de otro modo, para generar atención en Red y capitalizarla, monetarizarla, estamos generando un nuevo tipo de problema. Este no tiene protocolos aceptados, nos metemos de lleno en el nuevo problema de gestionar buzz, conversación, si esto es posible. El aprendizaje seguro que será interesante, pero las modalidades y la gestión de esta cadena incontroble, es de lo más complicado a lo que nos enfrentan las redes. Hay serias dudas sobre su "gestionabilidad".

Se puede vincular, y quizá haya que hacerlo, el aprendizaje de expertos o de titulados a juegos de azar y experimentos "reales", pero con alguna anticipación de escenarios, con algún tipo de orientación o de guía hacia objetivos, para que se pueda considerar formación, aprendizaje. Y justifique los desembolsos que cuestan las matrículas y el mantenimiento durante los cursos de postgrado.

Por mi experiencia en másters y títulos de grado, la competencia entre alumnos domina en un clima claramente contrario a la colaboración que es pretende y sería deseable para acometer experimentos. Preparar para la participación encontrará obstáculos. Implantar una mentalidad colaborativa y trabajo en grupo (social, virtual...) no va a ser fácil.

La reforma de los postgrados que se está iniciando tampoco permite retrasar mucho estos debates hacia objetivos asequibles y técnicas formativas o didácticas que los pongan al alcance de esa mayoría de alumnos que quiere completar su paso por las aulas con tan reconocidos títulos.

17 enero 2007

autoridades sin montera

Esperaré a que el maestro Antonio Fumero (suerte con las elecciones) termine su lectura de Vida Líquida. En sus páginas el mártir se convierte en héroe para acabar en nuestros días como celebridad. Esperaré a que resuelva más dudas de lectura sobre si la cultura es un escenario parado, si sólo está hecha de las grande obras de arte (haute culture) o si la gestión tiene papel en la construcción cultural. Escribe sus notas para seguir pensando cual prima ¿autoridad o notoriedad? En días pasados me refería al dineral de la atención, así que no insistiré en lo que llena los medios y los bolsillos.

Me quedo, y encantado, con el autor del libro. Otro colega humano que no ve lo cotidiano desde la acera o el coche. Compañero de especie pero especialista en ángulos no practicados.
De Wikipedia,
en su último libro "Vidas desperdiciadas", Bauman nos habla sobre la producción de 'residuos humanos' —más concretamente de las poblaciones 'superfluas' de emigrantes, refugiados y demás parias— como una consecuencia inevitable de la modernización.

Cómo convivir con los otros ha sido un problema omnipresente de la sociedad occidental, y Bauman nos presenta las principales estrategias utilizadas: la separación del otro excluyéndolo (estrategia émica), la asimilación del otro despojándole de su otredad (estrategia fágica), y la invisibilización del otro que desaparece del mapa mental.

El resto de la entrada en wikipedia de Zygmunt Bauman

Aunque no le guste la etiqueta postmoderna, Bauman define la vida social como el anuncio de Bruce Lee. Una convivencia urgida, apresurada y maleada por las circunstancias, imprevisible y angustiándonos por prever y planificar un futuro azaroso (libro Vida Líquida). Pero aunque no le guste el nombre, de esta fluidez e inaprensión hablan, hasta la saciedad, los tardomodernos o postmodernos. Un tono que casi está en la explosión de los grandes relatos, en el informe sobre el saber de Jean-François Lyotard (1979). No sé si Bauman acepta o rechaza el utopismo moderno, que puede ser piedra de toque para sacar del equipo de pensadores de la postmodernidad.

A Bauman tampoco le gusta ser considerado uno de los líderes de la antiglobalización o de la alterglobalización. Pero su discurso sobre la identidad desvanecida, sus lecciones sobre los otros, no son casos aislados cuando cuenta cómo ve la sociedad. Parece muy alejado de la herencia del personalismo (Buber) o de la fenomenología (Lèvinas) en los primeros filósofos postmodernos franceses. Sus palabras, aunque le pese, suenan a deconstrucción (Derrida) o desenmascaran los simulacros de realidad (Baudrillard), por si no recuerdas, aquella hiperrealidad que se montan los medios de comunicación (las guerras televisadas), la ficción que nos cuenta lo que pasa según la conversación pública (con las máscaras del cotilleo y el rumor).

19 diciembre 2006

Imágenes actuales de un futuro más que probable

Podemos decidir bastante del futuro. El nuestro más que el de cada una/o.
En cuanto una tecnología se asienta, las cosas ya no son como antes.
La imprenta, el teléfono, la televisión (imágenes)... han marcado parte de los cambios.
No debemos ver sólo su aspecto de aparatos. Pensábamos, en su origen, que sólo eran medios, para alcanzar unos fines. Más tarde notamos como nos llevan a otros fines inesperados; se saltan el guión original del prospecto.
Ahora que se tensa el debate 2.0 pensemos si no estamos llegando a una madurez parecida.
Las TIC's (IT) venían para ganar tiempo, espacios e información de masas.
Pero, conectados desde nuestras islas particulares, aparecemos en redes, en comunidades curiosas. Desde luego, fuera de nuestro control, lejos de nuestros designios.
El nuestro tampoco es un estadio tecnológico definitivo.
Con todo, el que venga tendrá que pasar por esta Web social. Como la tele tuvo que resolver los usos del teléfono, del cine, de la radio... a los que nos habíamos acostumbrado.
No se puede avanzar mucho de lo que será la conectividad y la portabilidad futura.
Desde luego será hija, legítima o bastarda, de la actual sociedad conectada, más que de sus genios.
Nadie, persona o grupo, organización o empresa, debería dejar pasar este capítulo. Otros trenes es mejor no cogerlos. Ignorar lo que somos, es elegir como casa un agujero negro. Sin embargo, no hará mas lejano ese futuro más que probable.
Y si no vuelve a ver las imágenes de flikr, de estos días, que enlazo en
las palabras de aquellos viejos medios que nos trajeron hasta aquí: imprenta, teléfono, televisión.
O busca tu otras ilustraciones, pruebas, de lo que hablamos.

18 diciembre 2006

Diseño experiencial: yo también quiero ser ciencia

Necesitamos teorías de diseño experiencial. ¿Hasta dónde resultan útiles, gratas,...? ¿Dónde, en qué son mejorables nuestras aplicaciones? Así plantea su artículo Bob Jacobson en Total Experience, uno blog sobre la materia en Corante. Y la cuestión queda centrada:
Theories are important: they're tested short-cuts to knowledge that can be shared widely within the experience design community, including with new designers just setting out. If you think about it, it's pretty difficult to state a theory of experience design. Theories are rare in every design discipline, but in those where theories exist -- like the theory of taxonomical structure in information design or wayfinding theory in environmental design -- they're reliable guides to practice. Experience design is still considered mainly an art, because (in my opinion) of a radical disconnect between those who study experience (cognitive scientists, environmental psychologists, etc.) and the designers who create experiences. Sometimes I think that designers' ignorance of the pertinent science is almost willful, because science imposes constraints that require more than shoot-from-the-hip creativity to succeed. On the other hand, it may just be that designers are practicing remarkable heuristic feats, doing the science in their heads. (All of this goes for the ancillary professions marshalled to support designers, too, like ethnographers and market researchers.)
Otros que piden parcela en la urbanización de la ciencia. ¿Por qué no quiere quedarse el artesano, el práctico, en el rural en que vive? ¿Podemos trasladar todas las artes y técnicas a la urbe científica (ya casi megápolis)? Es la vida de todos también la de la ciencia. Sin influencia no vales lo mismo (ni tampoco puedes cobrarlo, o pretender cobrarlo)

Queremos teorías para llegar más lejos, para conocer atajos, y vías muertas. Ponerle los hilos teóricos a la experiencia tiene el serio inconveniente de que la formación racional limita la creatividad. Al menos esto se repite mucho, luego Da Vinci, Erasmo o Ramón y Cajal serán excepciones. Otro día defenderé la creatividad y la practicidad de la teoría. Hoy sólo me cuestiono que la crítica del diseño, como la de la televisión, la del cine o la del urbanismo han sido los espacios que primero racionalizan prácticas y experiencias, el camino previo en el ascenso al mausoleo científico.

Bob quiere publicar Teoría y práctica del diseño experiencial, dice que los buenos casos ya los tiene, con magníficos diseñadores de su país o costa. A ver cómo organiza el índice, cómo enlaza los desenlaces de cada brilante caso, para que se llene el espacio del diseño experiencial, no con oleadas marinas que nada dejan.

Después de años de trabajo, de eventos y publicaciones quieren tener casa propia. Aunque sólo sea reuniendo las habitaciones y salones que tenían ya bien adornadas en sus ciencias madrastras: la etnología urbana, el marketing social y las demás que cita este sugerente artículo. Definir un campo, algunas de sus principales perspectivas y el objeto preferente de su estudio es el formulario de entrada a la ciencia. Luego vendrán los reconocimientos de parentesco, legítimos e ilegítimos, con o antes de las peleas de familia.

Abriendo la cuestión más allá de los críticos, a los públicos también he mencionado alguna vez otros critico-teóricos de estos diseños. Algunas de estas notas en Comunisfera sobre Edward Tufte, Don Norman, Nathan Shedroff, Peter Morville, Barry Schwartz, Luke Wroblewski (Luke W., ff)

Si no tienes verdadera necesidad de dinero o influencia sino recomendando la vida en el campo. Quizá vuelva algún día sobre el bucolismo científico o las églogas teóricas.