28 enero 2009

five years, despedida y ya veremos

Cinco años. Es el día que tengo más comentarios, comprobado... ¿Y esto para qué? Decíamos ayer:

2004 Tras colarme en un curso de doctorado de José Luis Orihuela, con la universidad de fiesta, me monto yo "la mía" y paso a la acción escritora fuera de los patrones acreditables y del reconocimiento de las camarillas.
La idea originaria se mantiene: contar al paso cómo cambian nuestras palabras y sus ideas sobre la comunicación, por las relaciones y conversaciones que mantenemos, por ese complemento digital, chute dicen, que damos a nuestra experiencia y a nuestra vida intelectual.

2005 Hoy hace un año, pinitos con Word Press como base de un wiki que no cuajó, doctorandas se independizan con sus blogs, mis colegas no se suman a este espacio colectivo y queda como personal, de tipo académico dicen por el largo y los temas que recojo. Predije que empresas y medios de comunicación abrazarían estas aplicaciones con pasión. (Tan bueno en estas predicciones como en los resultados de los partidos políticos)

2006 Dos añitos. Nada que no quiero el estilo blog, el insta-post. Texto y líneas para poder decir y matizar. No forrajeo una tonelada de cortos enlaces. Ver y... medir, probar, soñar cómo vienen las cosas, y avisar que no es traición.

2007 Balance y desvelamiento bajaron las entradas aquí pero me entregué en tres blogs de curso, iniciados años antes, donde podía medir y ajustar más las necesidades según marchaba el aprendizaje de mis grupos y yo iba descubriendo o asentando experiencias con cierto nivel conceptual. Mi desengaño con las expectativas de atención al entorno natural, educación y salud fue superior al de otros años y los daños estructurales han seguido creciendo. Mis expectativas de supervivencia de este blog eran bajas.

2008 sorprendido de mi supervivencia sólo puse 4 palabras en el aniversario: mira que teneis paciencia (más o menos unos 200 lectores con 250 páginas diarias).

2009 Si me guío por lo que conozco y veo a mi alrededor este año lo celebraría sólo con un ¡Ciao!
Pero es ahora, cuando ya no hay riesgo de vanidades con eso de blog nivel A (que me preocupó en un principio).
Cuando la blogosfera se renueva por abajo y rejuvenece.
Cuando lo que migra hacia aquí lo hace por necesidad.
Cuando los medios van perdiendo el miedo de hacerse ciudadanos, por el miedo a desaparecer.
Cuando las empresas se abren y buscan la transparencia, como una de las pocas publicidades que pueden pagarse.
Cuando las redes sociales se han inventado infinitas y cambiantes modalidades de pequeños públicos. Y en ellas además de jugar, estamos aprendiendo, o lo que nos dicen o lo que queremos hacer con otro/as.
Ahora, sinceramente creo que mis prácticas digitales son cada vez menos cercanas a la percepción y usos de mis colegas y alumna/os.
Espero el relevo de otras varas de medir y evaluar, gente que no se deje simplemente llevar por las aplicaciones y el mercado digital.
Este año es un buen año para cerrar. Un quinquenio supera la planificación de estrategas y gobernantes ilustres. Miraré con ilusión los relevos en el vecindario. No creo que me vaya lejos, ni veo proyectos claros que tengan que ver con el que soy. Seguiré aquí mientras los colegas vayan al paro y mis amigos y egresados no encuentren espacio profesional. Pero hay que inventarlo, definirlo y hacerlo sostenible. La comunicación sigue siendo clave, pero en absoluto es personal. Dudo si los sentidos y formas que adopte en el futuro se deben ver y considerar aquí. Gracias a los incondicionales y a los ocasionales.
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