06 septiembre 2006

Impacto de cita y blogs académicos

En mayo se publicó un estudio de citas de la Science and Development Network que mostraba un impacto doble para los documentos de acceso abierto (en el primer año) frente a las ediciones en revistas científicas de pago. Esta difusión da una ventaja aún mayor a los archivos directamente compartidos, si seguimos la historia de las citas en plazos más largos. Varios comentamos la noticia, aquí en ComuniSfera.

Microsiervos en el día del blog (31 de agosto) citó otro interesante debate en torno a la libre (no mercantilizada) difusión de conocimientos científicos a través de los blogs, a partir de un artículo en Nature de diciembre de 2005.

Science in the web age: Joint efforts, de uno de los reporteros senior de la revista, habla de las ventajas del blog para una discusión más reciente y abierta con respecto a la presentación en revista de unos resultados o al plantear nuevas hipótesis.

Estoy de acuerdo en que blogs y wikis aportan una socialización "más caliente" que la lenta y cara discusión a través de papers científico-comerciales. En el fondo, el asunto de la difusión científica afecta a la misma categoría y sentido que le queramos dar a la ciencia.

Desde el punto de vista de la construcción y difusión de conocimientos, todas las ciencias deberían ser sociales, también la química, la farmacia y demás ciencias experimentales. Las instituticiones con forma de oligopolio, o incluso de monopolio editorial, concentran un poder que no tienen los particulares o los pequeños grupos de investigadores. Pero también resultan más visibles para presiones y ataques de intereses espurios que pueden afectar a la producción de conocimiento y en mi opinión encarecen los productos finales a la venta.

No comparto la necesidad de revisión por pares en blog, mencionada por Alicia López Medina cuando destapó esta información. Los blogueros tienen su propia comunidad de pares y la evaluación no es ocasional y estandarizada, sino que practicamos evaluación continua con una bastante frecuente renovación de nuestros criterios de evaluación.

Es comprensible que en el otoño de 2005 un cronista de la educación universitaria como Farrell se refiriera a los blogs académicos como "The Blogosphere as a Carnival of Ideas". Quizá alguno más esteis de acuerdo en que un joven profesor puede jugársela por lo que diga en su blog. Creo que aquellos temores tardíos, incluso para periodistas y revistas científicas en aquellas fechas del año pasado, se han superado simplemente con la experiencia personal, la ganancia colectiva y el incremento de producción y cualitativo que siguen experimentando los blogs académicos.

Gracias, Mari Luz.

4 comentarios:

bonhamled dijo...

Desde mis años de estudiante (y de buscador al estilo escriba en los diferentes abstracts) he sentido que internet podía servir para mejorar la comunicación en la comunidad científica pero, sin embargo, no se está dando así.
Las grandes publicaciones científicas se cierran a la compartición de contenidos y el "llegar" a todos creando que los científicos sean una comunidad secretista y cerrada donde es dificil entrar.
El "valor de la cita" o el artículo publicado todavía representa un modo de visibilidad académica, científica e, incluso, económica por lo que se resiste a cambiar.
Sin embargo el cambio es obvio y necesario. Que el conocimiento llegue a todos es una caracterísitica básica de este mundo social y compartido de internet.
Esperemos su liberación y cambio

manfredi dijo...
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FUNDACIÓN SALOMÓN BORRASCA dijo...

SINDICATO DE ESCRITORES DE INTERNET
BOLETÍN DE PRENSA No. 01

Antes de creada la Internet la propiedad intelectual era rigurosamente respetada por editoriales, disqueras y demás empresas que dependían del talento artístico. Aparecida la web, sus propietarios se convirtieron en las únicas personas con licencia para violar todas las normas de propiedad intelectual. Muchas editoriales quebraron al igual que sus autores, pues tan pronto salían los libros al mercado su contenido aparecía publicado en blogs con editores desconocidos, esto desde luego con total complicidad de Google, que entre otras cosas estimula a crearlos. Google es el mayor pulpo de la piratería, y ha llegado la hora de que escritores, poetas y editores de libros tomemos cartas en el asunto. Google no se puede escudar en el pluralismo de la web para violentar descaradamente la propiedad intelectual. Se debe legislar al respecto, alguien los tiene que poner en cintura, pues Google se está convirtiendo en una amenaza para el talento artístico. Anuncio la creación de un sindicato de escritores de blogs, pues nuestro trabajo merece respeto. En el caso particular he visto como muchas de mis historias eróticas aparecen en diferentes blogs con títulos diferentes y omitiendo mi nombre como autor.

Qué bueno que existan blogs como ComiSfera que enriquicen la web.
SALOMÓN BORRASCA

dan3 dijo...

en línea con la defensa de las libertades y con que la ciencia encuentre nuevas formas de hacerse y valorarse, un par de años después de esta entrada sigo pensando en que al autor hay que reconocerlo, pero que los circuitos de la propiedad privada se han viciado de modo que la gran industria se consolida por las pequeñas prebendas autoriales con las que se defienden y enriquecen.
no puedo estar con ello, como no estoy con que Google decida y mangonee. gracias