09 mayo 2007
boletín sobre la cuestión universitaria
Michavila defendió en el diario El País en diciembre de 2006 algunos posibles beneficios del plan Bolonia, como la evaluación de los costes públicos de la educación superior, al menos como parámetro comparativo de rendimientos universitarios. Artículo: la causa europeista.
El catedrático Michavila también ha dado pautas sobre estrategias para las universidades y sobre las oportunidades del EEES (el deseado espacio común y sinérgico de la educación superior europea). Entrevista en Universia.
08 mayo 2007
e-lecciones
Puedes estar interesada/o en una revisión socialista de la campaña.
Yo lo leo como elenco de aciertos y errores en una comunicación abierta al público, como no es corriente en los partidos políticos. Comento en su orden, los apartados del artículo.
1. Acierto: ampliar la base de militantes para las primarias, simplificando el proceso de entrada y estimulando a la participación en la votación de unos candidatos presidenciales (Riesgos: conviene medir la propia fuerza y la de los otros candidatos en la web, sin experiencia de trato y comunicación web previa aumenta el riesgo, con primarias peculiares e "intermediadas" quizá tampoco funcione y simplemente amplifique el "efecto partido")
2. Acierto: una plataforma ciudadana abierta sostuvo información en distintos soportes con debates para culminar en un acuerdo abierto y público de medidas ciudadanas. D'ésirs d'Avenir gestionó la comunicación pública con dinamismo y sin estridencias. Riesgo: las élites de su propio partido y de la oposición pudieron estudiar sus debilidades, desde esos momentos y gestos más destacados de la campaña. El mundo tradicionalmente off line, actúa aquí como Gran Hermano oculto que frena los nuevos canales precisamente porque no los controla.
3. Error: mantener entrevistas privadas, camarillas de pasillo. Grabaciones desde sus propias filas, suplantación de periodista-cómico o cómico-periodista, declaraciones desafortunadas en China y de nuevo revuelo internacional. Acierto: desdecirse, renocer el error. Algo nada frecuente, casi extraordinario en el protocolo político. Pero la credibilidad, la cercanía, el tono único para el grande y para el pequeño... había hecho agua.
4. Error: seguir el "periodismo" de los grandes medios, que casi sin información orquesta una continuada opinión y juicio sumarísimo desde nimiedades y detalles. Los medios sin nada que decir, dijeron de todo. Los asesores de esa campaña tenían que haber previsto esa sinfonía periódica que nos ofrecen cada pocos años y preservar a la candidata más débil en las grandes pantallas, con humor y descanso, de las ínfulas de los editores y colegas de los grupos de comunicación.
5. Error: dejar que la Ségosphère, los jóvenes blog-forofos, se ocuparan de la conversación. Ya se sabe que los blogueros del Top no apuestan su prestigio con la política. Se jugarían el resto de sus influencias cada vez que hay que volver a votar. En mi opinión las blog-críticas de nivel A se deben responder desde un blog propio que ya lleve tiempo, o muy pronto en los comentarios como ya había hecho alguna otra vez Sarkozy (nov 2005).
6. Acierto (de Sarkozy): definir su espacio en la Red alrededor de él y más en primera persona (parece más autoritario, pero es lo más cercano al blog que tenemos desde las pestañas de propuestas, sueños... de su web). Error: En su página desde noviembre apenas se recogen una veintena de preguntas ciudadanas respondidas.
Error Royale: salir tarde para mi gusto, como una acción de campaña y no personal, con su el vídeo blog o sky blog. Acierto Royale: atreverse con la gente de la Red y tratarnos como deseamos y merecemos ser tratados.
Con Gutiérrez-Rubí, no deseo que el resultado francés oculte y deje en el olvido tamañas e-lecciones. En este caso, la alta participación de los votantes no ha seguido el mejor hacer digital. Dejo aparte las diferencias programáticas entre los partidos y reconozo mi incapacidad para encontrarlas. Para los moderadores y gestores de comunicación digital, ojo al parche. Que la sombra que no se ve en la Red es alargada.
07 mayo 2007
Gracias por la filantropía. Africa quiere justicia
En 2004, según Patrick Bond, un analista político basado en África del Sur, la elite africana tenía 80.000 millones de dólares guardados en bancos occidentales. Al mismo tiempo, los gobiernos africanos debían a esos mismos bancos 30.000 millones de dólares. O, en otra sorprendente estadística, África perdió, entre 1970 y 1996, 285.000 millones de dólares como resultado de la huída de capitales, mientras incurría en una deuda de 178.000 millones de dólares.
políticos occidentales: Ocupen Iraq y Afganistán pero no se olviden de rescatar a los africanos de las garras de los señores de la guerra, la pobreza, la corrupción, y de la enfermedad. África se ha convertido en el continente al que van los que se sienten profundamente culpables para conseguir rápidos logros morales. Y nosotros, los africanos, se lo permitimos.
Por los 49.000 millones de dólares de USA y los 93.000 millones de dólares en subsidios agrícolas, África, como resultado de precios internacionales más bajos, pierde más de lo que recibe en ayuda extranjera. Un articulo de African Renewal de Naciones Unidas, muestra que Malí recibió 37,7 millones de dólares en ayuda de USA en 2001, pero perdió 43 millones de dólares a través de bajos precios del mercado. USA se llevaba más con una mano y daba menos con la otra.Hemos llegado a un estado psicológico peligroso e interiorizado la mentalidad de mendigos hasta un punto en que vemos la Ayuda estadounidense y occidental como parte integral de nuestro presupuesto nacional. Los dirigentes de nuestra elite, igual que Bush y Blair, ven más valor en la piel blanca que en la negra, más valor en las vidas blancas que en las negras, y tienen más fe en las soluciones occidentales que en las panafricanas.
Nuestra dependencia de Occidente para arbitrar todas las cosas relacionadas con África tiene consecuencias calamitosas. El genocidio en Ruanda se desarrolló mientras nuestros gobiernos esperaban la intervención occidental. En la actualidad, el genocidio en Darfur se desarrolla mientras miramos hacia Occidente. Las poblaciones pasan hambre mientras nuestros dirigentes esperan cereales de Occidente, nuestra pobreza empeora mientras esperamos la generosidad occidental.
Así que, ¿qué ventajas obtiene África si Bush saca más con una mano y da menos con la otra? África no necesita más intervención militar occidental, más condonación de deuda o más filantropía occidental. Lo que necesitamos es un comercio justo entre naciones y justicia económica entre naciones.
Conversaciones en el Media in Transition 5
Veo en Mancini, un puñado de referencias escogidas por David Silver, profesor de Media Studies en S. Francisco Univ. Más que un post resumen de las 250 presentaciones en dos días y medio, es un repaso por las voces de sus colegas, algunos ex-alumnos que seleccionaban vídeos, ideas, sugerencias. No es que no aparezcan gurús y nombres conocidos. El post, que Pablo podría ir pensando como subgénero, anida conversaciones por la anécdota y el interés de lo que oído o encontrado. Tuve que parar la lectura e imaginarme el vídeo de sandra indian contando sus conocidos y la calidad de sus conversaciones. En los pocos congresos a los que estoy asistiendo, brilla la conferencia cara, cuando se conecta vía mensajería, ahora twitter,... e tc y nos enlatan un falso directo. Este vídeo y otros momentos del mit5 consiguieron que la gente dejara en paz los teclados, levantara la vista de sus ipods y pantallas de todo tipo para enterarse de lo que la chica encontrada ruido o valioso, relleno o luz.
Eso agradezco a Pablo y a David, que interrumpieran mi navegación para descubrir, con ellos que merecía la pena escuchar que no era un mitin, ni un anuncio, tampoco un post de un post. Aunque se dijera que más nos valdría (imagínate en EE UU) preocuparnos menos de guerras, partidos y compras y prestar la mitad de ese tiempo y dinero a conocer y difundir experiencias como esta conferencia.
04 mayo 2007
¿Qué persiguen quienes devalúan la educación?

Exige algo de tiempo, pero como último remedio, se nos pide que recojamos firmas. Contra una nueva reducción y vaciado del bachillerato.
Como los alumnos de secundaria tienen dificultades para integrarse en ese nivel,
casi explícitamente se habla de rebajar exigencias, aprobar por tramos...
y eufemismos semejantes.
En una lucha desaforada contra la obesidad intelectual se recomienda un régimen nacional para rebajar, sin esfuerzo claro, una o dos tallas en nuestras capacidades reflexivas.
Puedes sumarte al Manifiesto por un bachilerato distinto en Menéame, en Boulé o en Libro de Notas.
Escuchando a padres, profesores y estudiantes de secundaria y de bachillerato encuentras bastantes coincidencias en valores y destrezas necesarias, en fórmulas para desarrollarlos, en sistemas de recompensa y estímulo.
La pregunta obligada
¿por qué no aparece, lo que es materia habitual de conversación, en los decretos educacionales de los gobiernos?
Una serie de leyes, de Villar Mir para acá, sordas ante cualquier tipo de ciudadanía, pero con curiosas constantes en devaluación y pase por alto.
Gobernar en educación debe invitar a no parar la alegre caída por el tobogán.
Lástima que acabe en bofetada vital, personal.
Que nadie se engañe. No somos los ciudadanos los que publicamos los índices de pérdida de capacidad lectora en Europa, desde 2001, los datos de un fracaso escolar creciente, la devaluación en las aspiraciones educacionales de los estudiantes.
Nuestros datos proceden de las páginas de esos Ministerios.
¿Querrán, además, que olvidemos que sabemos leer?
03 mayo 2007
Las conversaciones son más que un mercado
El lenguaje directo con el que reflexionamos sobre las formas digitales de la comunicación recurre con facilidad a términos que reflejan la cultura globalizadora y los modelos político-econonómicos que sostienen la convivencia actual.
Hablamos de efectos, de eficacia, de usabilidad, de persuasión, de mercado...
No podemos evitar este vocabulario. Sin embargo, en estas palabras conviven nociones y concepciones de explicaciones anteriores. No sólo de otra época sino de teorías insuficientes.
El momento intelectual que vivimos recuerda la sociología y la semiótica que se hizo a partir de los años setenta del siglo XX. Uno de los esfuerzos por transformar los conceptos heredados se encuentra en los ejemplares de esas décadas en la revista francesa Communications.
Durante unos años Olivier Burgelin fue uno de sus directores. Bastante leído en España gracias a la traducción de uno de sus textos más conocidos La comunicación de masas.
En el capítulo primero, Burgelin explica el funcionamiento de los medios de información y del mercado que componen entre sí. Cómo la publicidad sostiene la distribución (comercial en definitiva) de los mensajes informativos. Pegado al liberalismo económico del momento reconoce que la demanda del público empuja parte de la producción informativa y modela en ocasiones las orientaciones editoriales de los medios. Pero los medios se concentran y terminan en oligopolios o incluso en monopolios de hecho.
La revisión de las funciones de los medios de Burgelin pretende ser una corrección de las teorías clásicas funcionalistas, pero también de otras que ya se desplazan en esos años hacia formulaciones de efectos más limitados o indirectos de la comunicación de imperativa procedente de la Administración y de las empresas.
En este texto, los límites al poder de los mensajes se encuentran en la psicología individual, por peculiaridades de la atención, la caducidad de las enunciaciones, la limitación de la memoria a corto plazo y otros rasgos de nuestra percepción subjetiva.
También encuentra frenos al mensaje omnipresente en la cohesión, las formas y las actitudes de los grupos, que funcionan como lectores y decodificadores intermedios de lo publicado. Los medios según la segunda teoría funcionalista buscan a los líderes de opinión para reforzar y dar credibilidad a sus mensajes con el boca-boca, quizá mejor "boca-oreja".
Las doctrinas de los comunicólogos estadounidense de mediados de siglo, que se ocuparon de la influencia y los líderes de opinión, afectaron de modo importante a esta revisión del funcionalismo del mercado informativo quedando bastante lejos del proyecto de aclarar algo más la que entonces se llamaba "comunicación de masas".
Algunos epígonos españoles, ya casi exclusivamente centrados en la investigación del mensaje (y en particular el "periodístico") se pueden leer en los números de mediados de los setenta y ochenta en la revista complutense Estudios del Mensaje Periodístico.
La teoría de las masas desde un enfoque generalista, como ya habían intentado otros sociólogos en el primer tercio del siglo XX, quedó en una proyección de hipótesis individualistas modernas. Y la justificación de los grupos y de las comunidades resultaba un esfuerzo, una tarea
probatoria exigente rebuscando y revisando la consistencia de unos lazos sociales.
Recordaba estos días los proyectos del siglo pasado de investigar y conocer mejor la comunicación de masas cuando aparecen con tanta frecuencia alusiones al Cluetrain Manifesto, al Wisdom of Crowds y visiones generalistas similares. En muchos casos no veo grandes diferencias con los supuestos y postulados del revisionismo funcionalista. Me suenan familiares los esbozos de la libertad del usuario en un contexto de portales y de servicios globales que marcan con su "lenguaje ( su código, su formato...) imperativo" algunas de las formas en el "mercado de los mensajes digitales".
La constancia en las formas que tenemos de pensar y de explicar la comunicación no se justifica, por el contrario, atendiendo al origen individual y voluntario de la producción de contenidos (aunque los contenidos originales no superen el 1% de los usuarios totales según cuantificaba alguien ? estos días). Así pues, no hablamos tanto de producto informativos enlatados y distribuidos como de otras formas de comunicación emergente, sumativa. Aunque en su mayoría sea conocida y apenas remodelada, me parece un error seguirla tratando como información imperativa. El diálogo digital puede convencernos en algún punto y esto lo hace interesante e influyente. Hoy por hoy, en la comunicación bloguera por ejemplo, el lenguaje persuasivo se rechaza como impropio, es una clara falta de netiqueta, de blogtiqueta o de los pactos de diálogo establecidos.
La "autoridad digital" no emana del poder de la fuente, de quien enuncia, sino de la intención y del tratamiento de los asuntos propuestos. Casi diría, con independencia del acabado estético o incluso funcional del producto comunicativo.
Aún tirando piedras contra mis colegas de profesión, casi prefiero la cartulina rotulada malamente a mano, que anuncia en la plaza pontevedresa de la verdura (¿cuándo volverán?) que esas mujeres del campo traen los productos de su huerto.
En la información hemos vivido de estándares y denominaciones de origen, pero los frutos ni olían ni sabían. A veces llama la atención que el mercado de la información se sostuviera. Como recibimos la ristra industrial... si vienen unos cuantos productos defectuosos, ya se sabe, deficiencias de la producción, fallo en el transporte...
Sería una pena que tomáramos como modelos a los que, después del éxito alcanzado, rebañan los beneficios que les quedan en los últimos escalones del ciclo de vida empresarial.
Significaría que todavía pensamos como nuestros abuelos.
El mercado son conversaciones, pero las conversaciones digitales son bastante más que un mercado.
02 mayo 2007
Pirata ¿quién?
De 33 preguntas (ver pdf) , de la 13 a la 20 sobre "el tráfico ilegal de productos culturales". Casi un monográfico. Supongo que la clase política está ultimando promesas de fin de campaña electoral y desean "hablar sobre seguro".
La contundencia de los datos es de tal calibre, que el asunto debería pasar directamente a los respectivos asuntos jurídicos. Por si lo que estamos desatendiendo es el interés general. Pero...
está "la industria", o la parte de ella asociada y personada con sus lobbies correspondientes.
Así que no habrá grandes aspavientos ni alaracas mitineras.
Mi isleño amigo Almeida contrasta esta experiencia y sentido común de las masas con las helicoidales reflexiones de
la Fiscalía y justo lo que alguna que otra ministra, alguna que otra portavoz del Partido Popular y, por supuesto, todos los fundamentalistas del copyright se empeñan en negar una y otra vez.Nos complicamos la vida cuando firmamos que las cuestiones deberían ser aprobadas, establecidas, definidas... por acuerdo mayoritario. La ciudadanía nos desenganchamos del discurso que ni se explica ni se entiende. Cuando tantas veces no la minorías, el resto, no importábamos un pimiento. Ahora andan con pies de plomo para evitar "daños colaterales", perjuicios a terceros y demás miramientos.
Como apliquen la misma tónica, con la reestructuración de la industria tóxica y peligrosa, mal ubicada y peor controlada, nos morimos sin remedio. Y no por el humo de unos cigarrillos.