Desde hace al menos cuatro a�os, creo haber revisado unas 200/300 organizaciones que conceden premios a websites en internet. Me interesan las p�ginas de los premios, en las que se pasan buenos y malos ratos. Pero la que m�s me interesa, es la zona de los criterios. Las que publican los puntos de vista para que los jurados, normalmente dise�adores y desarroladores entre otros, no se separen de la filosof�a de la asociaci�n y mantengan la imagen del premio.
Hago una lectura bastante cualitativa de los criterios de estos cert�menes. Sin embargo los festivales, como mucho de lo que circula por la red, se han desarrollado m�s bien en cantidad. Se acumulan los premios en las mismas p�ginas, se especializan en categor�as o sectores culturales o profesionales y se amontonan las organizaciones de premios. Por cierto en el ranking de los mejores festivales, en el cl�sico de Don Chisholm, Website-Awards sigue sin aparecer un solo premio espa�ol.
Entre las organizaciones de referencia para las mismas asociaciones de premiadores, World Best Websites Awards conserva una de las m�s detalladas listas de criterios, con 100 �ndices de calidad en el primer nivel, que va de una a cinco estrellas. Luego vienen el segundo nivel y superiores reconocimientos de excelencia. Lo que siento es que estos criterios sean casi los mismos desde que yo los recuerdo y ya hace unos cuantos a�os. Maestroawards, ha remodelado tambi�n algunos criterios e indicadores, y en mi opini�n sigue siendo �el rey del contenido�, una de las perspectivas de evaluaci�n de websites m�s cuidadas en su lista.
Me alegra que sigan vivos otros cl�sicos como Assess Risk , Nem 5 Web Maggic, o los Beeline Awards, aunque tampoco han modificado sustancialmente sus criterios originales.
Los que se apuntan ahora a publicar criterios son los m�s famosos Webby Awards y Surfers Choice Awards que premian por voto popular (voto m�s o menos supervisado por expertos). Hace unos a�os no los publicaban. Con esto pueden formar a los votantes.
A ver si unos y otros se animan a seguir m�s de cerca la interacci�n y la comunicaci�n que siguen muy vivas en Internet.
27 febrero 2004
20 febrero 2004
Emplazamiento de marca y análisis de product placement (Mendiz)
brand placement en la narración y en la escena (ideas de Alfonso Méndiz)
Dice Alfonso Méndiz Noguero que podemos hablar de brand placement en vez de product placement. A simple vista se justifica el cambio de esta nueva forma publicitaria, antes presente, pero que se reguló y se contrató a partir de los 90. Incluso cuando aparecen los productos en películas o en series, las marcas son lo que subrayan la imagen y/o las palabras de los personajes. Así pues emplazamiento o localización de las marcas en el cotexto o contexto (en este caso audiovisual) relacionado.
En conferencias y cursos recientes, Alfonso también ha introducido otros cambios con respecto a su libro Nuevas formas publicitarias. Patrocinio, Product Placement, Publicidad en Internet. Para no alargarme sólo quiero indicar dos escalas de análisis de emplazamiento de marca que está usando actualmente y que me parecen interesantes para pensar en la visibilidad. Una lista la adecuación de la marca con los temas o personajes de la narración (en la composición de las secuencias) y la segunda, ordena el valor de los lugares que ocupa en la composición de los planos.
Si no entendí mal, su escala de evaluación de funciones de la marca con respecto al personaje / en la historia tiene el siguiente orden de valor:
1. definidora: caracteriza o enriquece a un personaje o la historia.
2. natural: coherente o necesaria para la función del personaje
3. indiferente: no guarda relación, pero tampoco repugna.
4. artificial: fuera del contexto habitualmente sobreentendido para el tipo de personaje.
5. negativo: no respeta las coordenadas de situación del resto de la escena, claramente fuera de lugar.
6. contradictoria: se opone directamente a rasgos o notas vistas o anunciadas con anterioridad.
La segunda escala analiza la actividad del emplazamiento en la historia que se cuenta, lo que supone la aparición marca para la escena que vemos:
1. emplazamiento hiperactivo: mención verbal o sonora explicita que subraya la aparición del producto o de la marca en las imágenes.
2. emplazamiento activo: productos o marcas que forman parte de la trama o de la definición de sus principales personajes (vestido, coches, objetos)
3. emplazamiento pasivo destacado: marca en el decorado (al fondo, pero bien visible)
4. emplazamiento pasivo cercano: marca emplazada en un producto sin relación con la trama que se narra.
5. emplazamiento pasivo remoto: marca solo sugerida, p. ej. por una silueta del producto o del logo-símbolo.
Lamento no poder asistir esta vez al VI Congreso de Publicidad Interactiva en la Universidad de Málaga, donde María Isabel de Salas y otros amigos académicos además de Paul Fleming y otros amigos profesionales, seguro que comentan cosas al menos tan interesantes como éstas.
Dice Alfonso Méndiz Noguero que podemos hablar de brand placement en vez de product placement. A simple vista se justifica el cambio de esta nueva forma publicitaria, antes presente, pero que se reguló y se contrató a partir de los 90. Incluso cuando aparecen los productos en películas o en series, las marcas son lo que subrayan la imagen y/o las palabras de los personajes. Así pues emplazamiento o localización de las marcas en el cotexto o contexto (en este caso audiovisual) relacionado.
En conferencias y cursos recientes, Alfonso también ha introducido otros cambios con respecto a su libro Nuevas formas publicitarias. Patrocinio, Product Placement, Publicidad en Internet. Para no alargarme sólo quiero indicar dos escalas de análisis de emplazamiento de marca que está usando actualmente y que me parecen interesantes para pensar en la visibilidad. Una lista la adecuación de la marca con los temas o personajes de la narración (en la composición de las secuencias) y la segunda, ordena el valor de los lugares que ocupa en la composición de los planos.
Si no entendí mal, su escala de evaluación de funciones de la marca con respecto al personaje / en la historia tiene el siguiente orden de valor:
1. definidora: caracteriza o enriquece a un personaje o la historia.
2. natural: coherente o necesaria para la función del personaje
3. indiferente: no guarda relación, pero tampoco repugna.
4. artificial: fuera del contexto habitualmente sobreentendido para el tipo de personaje.
5. negativo: no respeta las coordenadas de situación del resto de la escena, claramente fuera de lugar.
6. contradictoria: se opone directamente a rasgos o notas vistas o anunciadas con anterioridad.
La segunda escala analiza la actividad del emplazamiento en la historia que se cuenta, lo que supone la aparición marca para la escena que vemos:
1. emplazamiento hiperactivo: mención verbal o sonora explicita que subraya la aparición del producto o de la marca en las imágenes.
2. emplazamiento activo: productos o marcas que forman parte de la trama o de la definición de sus principales personajes (vestido, coches, objetos)
3. emplazamiento pasivo destacado: marca en el decorado (al fondo, pero bien visible)
4. emplazamiento pasivo cercano: marca emplazada en un producto sin relación con la trama que se narra.
5. emplazamiento pasivo remoto: marca solo sugerida, p. ej. por una silueta del producto o del logo-símbolo.
Lamento no poder asistir esta vez al VI Congreso de Publicidad Interactiva en la Universidad de Málaga, donde María Isabel de Salas y otros amigos académicos además de Paul Fleming y otros amigos profesionales, seguro que comentan cosas al menos tan interesantes como éstas.
19 febrero 2004
3 tipos de lectura/interpretaci�n y sus posibles lectores (revisi�n de un esquema cl�sico)
A mi sentido com�n (y supongo que a una larga tradici�n que me ha educado) le parece que un texto se puede leer o interpretar de tres maneras muy generales: en directo, en profundidad o en versi�n libre, que es como a uno le da la gana.
1. De acuerdo, con las indicaciones que los autores y editores dejan claramente registradas en el mismo texto (copyright, manual de estilo, criterios editoriales...) se entiende el sentido directo de algo que se ha dicho o se ha dejado escrito de alg�n modo. No s� cu�ntos piensan que este sentido es el que est� ah� delante, en el papel, en la pantalla, sin m�s. Que uno lo capta en seguida, con una razonada lectura visual y literal, y ya est�: EL sentido DEL texto!
Soy m�s de la opini�n de que este tipo de textos no es frecuente, por m�s que se intenta muchas veces entre redactores de instrucciones de aparatos, o legisladores, o cient�ficos, o ...
Si hubiera una mayor�a de este tipo de lectores, tambi�n ser�an m�s claros muchos textos. Porque nuestros temas �del d�a de cada d�a� no son tan metaf�sicos, ni mist�ricos como parecen muchos textos.
2. Una lectura experta adem�s distingue asociaciones, alusiones, insinuaciones. Captamos hasta el segundo plano de los sentidos de un texto que nos resulta conocido, de tema familiar, cercano. A los ojos acostumbrados en estos textos aparece parte del tejido del contexto / cotexto: lo que matiza la l�nea argumentativa o narrativa impresa en directo con la informaci�n.
�Qui�nes interpretan as�? No los que comparten una cultura sin m�s. Sobre todo deben proceder de formaciones compatibles y seguir referencias y actualizaciones an�logas o parecidas. Como ocurre en grupos y en comunidades virtuales.
3. El tipo m�s �crata de lectura utiliza el texto como terreno de juego y de creaci�n, independientemente de los objetivos de sus autores. As� leen los cr�ticos que practican la deconstrucci�n. Pero no es algo de la �ltima vanguardia. De estos asuntos ya se hablaba cuando estaba de moda la manipulaci�n y la desinformaci�n, cuando se cuestionaba la publicidad o se subrayaban los efectos perversos de algunas interpretaciones jocosas de caros anuncios; y, en general, siempre que nos acercamos a los intereses y los valores sociales, como la libertad y la expresi�n. A todos esos grandes temas de fondo que no pueden tener un �nico horizonte de referencia para todas las �pocas; en los que no valen las mismas expresiones para todas las culturas.
En cuanto a los lectores de tipo deconstructivista, unas veces son simples ni�os, o se comportan como tales. �Pero y cu�ndo se trata de gente m�s talludita, capaz de construir o interpretar textos normativos o enunciativos, o lectores del segundo tipo, que pueden ser considerados expertos en alguna especialidad? La oscuridad o la ambig�edad constructiva o interpretativa es la marca m�s habitual de las limitaciones de los autores, de cualquier autor. S�lo que esta limitaci�n sobresale y destaca cuanto m�s nos acercamos a las bases, que al final son tambi�n los horizontes sobre nuestra condici�n y sobre lo que hacemos.
Si trasladamos estas consideraciones a una pir�mide, aparece una figura inversa a las representaciones habituales de los tipos de lectura y de los lectores del texto impreso.
En este post no aludo a nadie (conscientemente), ni me he referido en ning�n momento al hipertexto. Cuando pueda, o me atreva, lo haré.
A mi sentido com�n (y supongo que a una larga tradici�n que me ha educado) le parece que un texto se puede leer o interpretar de tres maneras muy generales: en directo, en profundidad o en versi�n libre, que es como a uno le da la gana.
1. De acuerdo, con las indicaciones que los autores y editores dejan claramente registradas en el mismo texto (copyright, manual de estilo, criterios editoriales...) se entiende el sentido directo de algo que se ha dicho o se ha dejado escrito de alg�n modo. No s� cu�ntos piensan que este sentido es el que est� ah� delante, en el papel, en la pantalla, sin m�s. Que uno lo capta en seguida, con una razonada lectura visual y literal, y ya est�: EL sentido DEL texto!
Soy m�s de la opini�n de que este tipo de textos no es frecuente, por m�s que se intenta muchas veces entre redactores de instrucciones de aparatos, o legisladores, o cient�ficos, o ...
Si hubiera una mayor�a de este tipo de lectores, tambi�n ser�an m�s claros muchos textos. Porque nuestros temas �del d�a de cada d�a� no son tan metaf�sicos, ni mist�ricos como parecen muchos textos.
2. Una lectura experta adem�s distingue asociaciones, alusiones, insinuaciones. Captamos hasta el segundo plano de los sentidos de un texto que nos resulta conocido, de tema familiar, cercano. A los ojos acostumbrados en estos textos aparece parte del tejido del contexto / cotexto: lo que matiza la l�nea argumentativa o narrativa impresa en directo con la informaci�n.
�Qui�nes interpretan as�? No los que comparten una cultura sin m�s. Sobre todo deben proceder de formaciones compatibles y seguir referencias y actualizaciones an�logas o parecidas. Como ocurre en grupos y en comunidades virtuales.
3. El tipo m�s �crata de lectura utiliza el texto como terreno de juego y de creaci�n, independientemente de los objetivos de sus autores. As� leen los cr�ticos que practican la deconstrucci�n. Pero no es algo de la �ltima vanguardia. De estos asuntos ya se hablaba cuando estaba de moda la manipulaci�n y la desinformaci�n, cuando se cuestionaba la publicidad o se subrayaban los efectos perversos de algunas interpretaciones jocosas de caros anuncios; y, en general, siempre que nos acercamos a los intereses y los valores sociales, como la libertad y la expresi�n. A todos esos grandes temas de fondo que no pueden tener un �nico horizonte de referencia para todas las �pocas; en los que no valen las mismas expresiones para todas las culturas.
En cuanto a los lectores de tipo deconstructivista, unas veces son simples ni�os, o se comportan como tales. �Pero y cu�ndo se trata de gente m�s talludita, capaz de construir o interpretar textos normativos o enunciativos, o lectores del segundo tipo, que pueden ser considerados expertos en alguna especialidad? La oscuridad o la ambig�edad constructiva o interpretativa es la marca m�s habitual de las limitaciones de los autores, de cualquier autor. S�lo que esta limitaci�n sobresale y destaca cuanto m�s nos acercamos a las bases, que al final son tambi�n los horizontes sobre nuestra condici�n y sobre lo que hacemos.
Si trasladamos estas consideraciones a una pir�mide, aparece una figura inversa a las representaciones habituales de los tipos de lectura y de los lectores del texto impreso.
En este post no aludo a nadie (conscientemente), ni me he referido en ning�n momento al hipertexto. Cuando pueda, o me atreva, lo haré.
16 febrero 2004
visibilidad y visualizaci�
Leyendo recientemente algunas bit�coras de �stas que seleccionas por bloglines, weblogabout ... he vuelto a encontrarme con un asunto trillado en los 80's (y en toda la historia de la humanidad): si lo que se muestra es visible y si lo que es visible, se ve.
En aquellos a�os, sobre todo entre autores franceses, se ped�a reservar el t�rmino visibilidad para el poder de ser visto, para la capacidad de mostrar algo m�s complejo (como la eval�an hoy, o la debieran evaluar, los heur�sticos);
y, por otro lado, la visualizaci�n, para la imagen en comunicaci�n, contemplada por sus destinatarios. Si realmente conseguimos que entiendan los datos complejos, la situaci�n, el mapa de conceptos que quer�amos representar,...se ha cumplido una mejor o peor visibilidad y se ha visto, en el fondo, entendido.
La visualizaci�n representa un valor creciente de la comunicaci�n, expresa una informaci�n de modo adecuado a determinados usuarios en determinado contexto.
En aquellos a�os, sobre todo entre autores franceses, se ped�a reservar el t�rmino visibilidad para el poder de ser visto, para la capacidad de mostrar algo m�s complejo (como la eval�an hoy, o la debieran evaluar, los heur�sticos);
y, por otro lado, la visualizaci�n, para la imagen en comunicaci�n, contemplada por sus destinatarios. Si realmente conseguimos que entiendan los datos complejos, la situaci�n, el mapa de conceptos que quer�amos representar,...se ha cumplido una mejor o peor visibilidad y se ha visto, en el fondo, entendido.
La visualizaci�n representa un valor creciente de la comunicaci�n, expresa una informaci�n de modo adecuado a determinados usuarios en determinado contexto.
12 febrero 2004
Data, info, KM... elasticidad de los conceptos de comunicaci�n en manos de tan distintos profesionales
Nuevas tensiones se a�aden a las viejas diferencias entre caracter�sticas y definiciones de los conceptos b�sicos de la comunicaci�n. El asunto no tiene soluci�n definitiva, ni para el gusto de cada uno. En parte, porque no marcamos las zonas de roce, a la hora de responder a las preguntas o de dise�ar soluciones concretas para las organizaciones.
Propongo una escala de los dilemas desde el punto de vista de la comunicaci�n, y su implicaci�n con un �mbito de la producci�n. Como se ve a simple vista en algunos dilemas, casi todas las profesiones est�n implicadas.
1. opini�n p�blica y cultura organizacional con gesti�n del conocimiento (enredando en galego)
2. conocimiento o capital intelectual de una organizaci�n con pol�tica y gesti�n de la informaci�n
3. recepci�n-construcci�n de informaci�n con programas y gesti�n de contenidos (entre los distintos profesionales de la infoarquitectura, la edici�n y los analistas e investigadores)
4. publicaci�n de documentos con gesti�n y recepci�n de contenidos (entre la documentaci�n, el periodismo y la gesti�n audiovisual)
5. construcci�n-edici�n de contenidos con gesti�n de datos (debate abierto con cada innovaci�n en presentaci�n o composici�n: XML, CSS, Flash, PHP como las que animan la discusi�n de desarrolladores y dise�adores de arquitectura de la informaci�n y usabilidad en cadius.org).
Desde los fundamentos, podemos revisar las perspectivas sobre la comunicaci�n y la adquisici�n del conocimiento, m�s alla de las herramientas tecnol�gicas de las que puede servirse.
As� se plante� el documento de trabajo Agust� Canals en el Internet Interdisciplinary Insitute (IN3) de la Universitat Oberta de Catalunya. Merece la pena pararse a pensar sobre sus propuestas de unificaci�n epistemol�gica.
Propongo una escala de los dilemas desde el punto de vista de la comunicaci�n, y su implicaci�n con un �mbito de la producci�n. Como se ve a simple vista en algunos dilemas, casi todas las profesiones est�n implicadas.
1. opini�n p�blica y cultura organizacional con gesti�n del conocimiento (enredando en galego)
2. conocimiento o capital intelectual de una organizaci�n con pol�tica y gesti�n de la informaci�n
3. recepci�n-construcci�n de informaci�n con programas y gesti�n de contenidos (entre los distintos profesionales de la infoarquitectura, la edici�n y los analistas e investigadores)
4. publicaci�n de documentos con gesti�n y recepci�n de contenidos (entre la documentaci�n, el periodismo y la gesti�n audiovisual)
5. construcci�n-edici�n de contenidos con gesti�n de datos (debate abierto con cada innovaci�n en presentaci�n o composici�n: XML, CSS, Flash, PHP como las que animan la discusi�n de desarrolladores y dise�adores de arquitectura de la informaci�n y usabilidad en cadius.org).
Desde los fundamentos, podemos revisar las perspectivas sobre la comunicaci�n y la adquisici�n del conocimiento, m�s alla de las herramientas tecnol�gicas de las que puede servirse.
As� se plante� el documento de trabajo Agust� Canals en el Internet Interdisciplinary Insitute (IN3) de la Universitat Oberta de Catalunya. Merece la pena pararse a pensar sobre sus propuestas de unificaci�n epistemol�gica.
11 febrero 2004
copia y plagio
gato x liebre = + recursos contra el plagio
En nuevas tecnolog�as se hace m�s dif�cil distinguir entre informaci�n o ense�anza de calidad y la simple y burda operaci�n de cortar y pegar sin respetar ni fuentes ni destinatarios; vamos, eso de separar el heno del plagio.
As� que cada vez veremos m�s, esos departamentos o servicios de la propiedad intelectual en los centros virtuales para la formaci�n, en los departamentos o servicios de e-learning.
Un buen elenco de sedes con aplicaciones, recursos y normativas lista la Universidad de Maryland bajo la sugerente denominaci�n de plagiarism.
Para conocer mejor el patio y mantener el pelito que a cada uno le quede.
actualizaci�n: si quieres comparar dos sites utiliza la herramienta similar pages
En nuevas tecnolog�as se hace m�s dif�cil distinguir entre informaci�n o ense�anza de calidad y la simple y burda operaci�n de cortar y pegar sin respetar ni fuentes ni destinatarios; vamos, eso de separar el heno del plagio.
As� que cada vez veremos m�s, esos departamentos o servicios de la propiedad intelectual en los centros virtuales para la formaci�n, en los departamentos o servicios de e-learning.
Un buen elenco de sedes con aplicaciones, recursos y normativas lista la Universidad de Maryland bajo la sugerente denominaci�n de plagiarism.
Para conocer mejor el patio y mantener el pelito que a cada uno le quede.
actualizaci�n: si quieres comparar dos sites utiliza la herramienta similar pages
el mercado de la visualizaci�n de la informaci�n para 2007
Knowledge Management Magazine public� hace unas semanas la expectativa de crecimiento del mercado de la visualizaci�n de la informaci�n, b�sicamente de datos.
"Se piensa que el mercado GLOBAL de las las herramientas para la visualizaci�n interativa de datos (IDV) alcanzar� cerca de los $6.7bn en 2007, frente a los $5.1bn alcanzados en 2002, seg�n afirma IDC." Ya sabemos que los estudios de empresas de an�lisis de mercado global como IDC operan en escalas astron�micas para nuestros mundos diarios.
Pero entre l�neas leo, que s�lo con visualizaciones pr�cticas y sencillas podr�n sacar provecho los vendedores o los empleados de las monta�as de datos que la gesti�n de la informaci�n est� introduciendo en las organizaciones.
El mercado de la visualizaci�n de datos se ha orientado, como es l�gico a las grandes empresas. Aunque no llegar� al �mbito dom�stico, s� va a ofrecer �tiles y asequibles aplicaciones en no mucho tiempo.
Knowledge Management Magazine public� hace unas semanas la expectativa de crecimiento del mercado de la visualizaci�n de la informaci�n, b�sicamente de datos.
"Se piensa que el mercado GLOBAL de las las herramientas para la visualizaci�n interativa de datos (IDV) alcanzar� cerca de los $6.7bn en 2007, frente a los $5.1bn alcanzados en 2002, seg�n afirma IDC." Ya sabemos que los estudios de empresas de an�lisis de mercado global como IDC operan en escalas astron�micas para nuestros mundos diarios.
Pero entre l�neas leo, que s�lo con visualizaciones pr�cticas y sencillas podr�n sacar provecho los vendedores o los empleados de las monta�as de datos que la gesti�n de la informaci�n est� introduciendo en las organizaciones.
El mercado de la visualizaci�n de datos se ha orientado, como es l�gico a las grandes empresas. Aunque no llegar� al �mbito dom�stico, s� va a ofrecer �tiles y asequibles aplicaciones en no mucho tiempo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)