A lo largo de la historia se reproducen dos tipos de profesores (universitario o asimilable): el contemplativo y el político-monetario-populista-tecno-industrial.
Da igual el siglo que revises, las características -en parte o en mucho- se mantienen.
Lleva a pensar que la misión y los fines excelsos de la universidad desaparecen.
Y es que se multiplica el profesor reinvindicador de complementos salariales, el tipo 2.
Porque vivimos en un mercado de información y de comunicaciones.
Así que la dignidad y el reconocimiento social que "pagaban" al contemplativo, están pasando su peores momentos, la más dura recesión.
Como en todo texto largo, hay ideas que me parecen simplificaciones y no comparto.
Me ha costado unos días leer entero el... capítulo (casi) de José Carlos Bermejo Barrera (en Firgoa).
Todo un recorrido de alternativas pasadas en las que no está la clave del futuro. Ya, pero es difícil reunas todas esas sugerencias y lo pienses por tu cuenta si no le dedicas bastante más tiempo que el que lleva esta lectura.
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18 enero 2008
14 junio 2007
La blogalaxia desde mi asteriode B612
Pisani dice con acierto que blog/osfera sugiere menos que blogalaxia: un ciberespacio con innumerables puntos, distancias, diferencias. Y muchos blogueros y blogueras estamos de acuerdo.
Es comprensible que su blog ande algo renqueante cuando en los últimos meses es un conferenciante fijo de periodismo digital, sociedad 2.0, etc. en las principales ciudades españolas y por medio mundo. Acepto que sus declaraciones vengan ahora como analista de tendencias blogueriles desde la prensa. Me gusta menos, pero me entero por las amigas que lo citan (gracias Cristina).
En su último artículo en El País, no le veo tan acertado hablando de que "perdemos aliento". En la blogosfera tenemos otras medidas de aceleración y deceleración, aliento y desaliento. Creo que a nadie engaño Sifry hablando de millones de blogs. La mayoría de los que lo citamos señalamos las fronteras de un universo en expansión. Pero normalmente con muchas coletillas de la cantidad de abortos blogueriles, espacios inviables o raquíticos o simples experimentos y pruebas de herramientas. El alto volumen de prueba es connatural, desde hace más de una década, en la mayoría de aplicaciones. Y si no que alguno se atreva a decir en cuántas se ha dado de alta en los últimos meses. Si llevas años con una misma cuenta de correo como se te ocurra buscar mensajes con "contraseña" o "password" te puedes llevar un susto como el que me llevé hace unas semanas. Para luego ver eso un sólo vídeo, un podcast, mi esquelético twitter de ahí al lado... and so on.
Creo que no acierta Pisani y lo mejoran Pablo Mancini o más claramente, Carlos Neri o Juliana Boersner.
Como explican, estamos mejorando la recuperación de información y no sólo sabemos el tamaño de la blogalaxia. También Technorati y otros están dando más información de producción, co-cita, agrupación y segmentación de contenidos. Incluso sin entrar en mayores evaluaciones de cualidades, algo que es más fácil en la blogosfera que en cualquiera de los escenarios anteriores, la blogosfera sigue ganando.
No seré yo quien anime a medir con criterios de tráfico y audiencia. Pero aunque ése fuere el objetivo, el blog sigue ganando. Cada vez son más los blogs que consiguen más citas y difusión que lo alcanzado por algunas revistas universitarias, por las pequeñas ediciones locales de libros e incluso impactos comparables con la pequeña prensa local.
Pero que no se le nuble la vista a nadie contemplando el espacio. El valor más interesante se encuentra en los usos consolidados, en las rutinas incorporadas. Con relativo dominio y acostumbramiento tecnológico tenemos opciones de futuro y trascendencia más allá de la blogalaxia. Al menos de estas constelaciones estelares que fotografía Pisani.
Desde la blogalaxia, se siente con fuerza que formas parte de una pequeña vía láctea, que tienes algunas constelaciones a la vista. Pero en ninguna de ellas te fijas en los agujeros negros o las estrellas muertas. Los que te llama de otros blogs es la energía que desarrollan, desde pequeños asteriodes o grandes enanas. Para el caso poco importa.
Yo nunca pensé que me quedaría a vivir en el asteroide B612 de El principito (Saint Exupery).
Y mira que me gustó cuando casi no sabía leer. Supongo que al final como el sabio principe niño, mordidos por la serpiente desaparecemos.
Pero, como la cantidad digital, es distinta, también lo es el tiempo.
Yo nunca pensé que estos blogs que escribo van a ser mi última casa. Si me quedara vida, visitaría, al farolero, al borracho, al vanidoso (he connocido algunos en mis navegaciones). Hoy estoy menos animado a visitar otros blog-asteriodes. Pero si tengo que proponerme vacaciones seguro que con lo que me gusta descubrir me animaría.
Cuando hayan desaparecido los formatos actuales de estos blogs, si nos damos cuenta, seguiremos utilizando otras formas más atractivas o eficaces de estar en los espacios digitales, que sustituyan estos monumentos arcaicos en los que ahora volamos.
Alguien habrá que revise y profetice entonces. Le pediría a ese rey de las estrellas que mida bien los anchos y los tiempos. Una cartografía es insuficiente si no refleja los paisajes que conocimos y las conversaciones que tuvimos. Y ahora que conseguimos image walls e imagepapers alucinantes, nuestras representaciones deben estar, por lo menos, a la altura de nuestras experiencias.
Es comprensible que su blog ande algo renqueante cuando en los últimos meses es un conferenciante fijo de periodismo digital, sociedad 2.0, etc. en las principales ciudades españolas y por medio mundo. Acepto que sus declaraciones vengan ahora como analista de tendencias blogueriles desde la prensa. Me gusta menos, pero me entero por las amigas que lo citan (gracias Cristina).
En su último artículo en El País, no le veo tan acertado hablando de que "perdemos aliento". En la blogosfera tenemos otras medidas de aceleración y deceleración, aliento y desaliento. Creo que a nadie engaño Sifry hablando de millones de blogs. La mayoría de los que lo citamos señalamos las fronteras de un universo en expansión. Pero normalmente con muchas coletillas de la cantidad de abortos blogueriles, espacios inviables o raquíticos o simples experimentos y pruebas de herramientas. El alto volumen de prueba es connatural, desde hace más de una década, en la mayoría de aplicaciones. Y si no que alguno se atreva a decir en cuántas se ha dado de alta en los últimos meses. Si llevas años con una misma cuenta de correo como se te ocurra buscar mensajes con "contraseña" o "password" te puedes llevar un susto como el que me llevé hace unas semanas. Para luego ver eso un sólo vídeo, un podcast, mi esquelético twitter de ahí al lado... and so on.
Creo que no acierta Pisani y lo mejoran Pablo Mancini o más claramente, Carlos Neri o Juliana Boersner.
Como explican, estamos mejorando la recuperación de información y no sólo sabemos el tamaño de la blogalaxia. También Technorati y otros están dando más información de producción, co-cita, agrupación y segmentación de contenidos. Incluso sin entrar en mayores evaluaciones de cualidades, algo que es más fácil en la blogosfera que en cualquiera de los escenarios anteriores, la blogosfera sigue ganando.
No seré yo quien anime a medir con criterios de tráfico y audiencia. Pero aunque ése fuere el objetivo, el blog sigue ganando. Cada vez son más los blogs que consiguen más citas y difusión que lo alcanzado por algunas revistas universitarias, por las pequeñas ediciones locales de libros e incluso impactos comparables con la pequeña prensa local.
Pero que no se le nuble la vista a nadie contemplando el espacio. El valor más interesante se encuentra en los usos consolidados, en las rutinas incorporadas. Con relativo dominio y acostumbramiento tecnológico tenemos opciones de futuro y trascendencia más allá de la blogalaxia. Al menos de estas constelaciones estelares que fotografía Pisani.
Desde la blogalaxia, se siente con fuerza que formas parte de una pequeña vía láctea, que tienes algunas constelaciones a la vista. Pero en ninguna de ellas te fijas en los agujeros negros o las estrellas muertas. Los que te llama de otros blogs es la energía que desarrollan, desde pequeños asteriodes o grandes enanas. Para el caso poco importa.
Yo nunca pensé que me quedaría a vivir en el asteroide B612 de El principito (Saint Exupery).
Y mira que me gustó cuando casi no sabía leer. Supongo que al final como el sabio principe niño, mordidos por la serpiente desaparecemos.
Pero, como la cantidad digital, es distinta, también lo es el tiempo.
Yo nunca pensé que estos blogs que escribo van a ser mi última casa. Si me quedara vida, visitaría, al farolero, al borracho, al vanidoso (he connocido algunos en mis navegaciones). Hoy estoy menos animado a visitar otros blog-asteriodes. Pero si tengo que proponerme vacaciones seguro que con lo que me gusta descubrir me animaría.
Cuando hayan desaparecido los formatos actuales de estos blogs, si nos damos cuenta, seguiremos utilizando otras formas más atractivas o eficaces de estar en los espacios digitales, que sustituyan estos monumentos arcaicos en los que ahora volamos.
Alguien habrá que revise y profetice entonces. Le pediría a ese rey de las estrellas que mida bien los anchos y los tiempos. Una cartografía es insuficiente si no refleja los paisajes que conocimos y las conversaciones que tuvimos. Y ahora que conseguimos image walls e imagepapers alucinantes, nuestras representaciones deben estar, por lo menos, a la altura de nuestras experiencias.
21 diciembre 2006
Desde Galicia para el mundo, suerte en 2007
El año pasado echasteis buenas risas con lo de cerrado, fechado, pechado... por navidad
Este año, si no te ha tocado la loto, que no te vaya peor.
Puede que los gallegos parezcamos quejicas, llorones de mais.
Lo que ocurre es que tenemos una experiencia.... genital... con los elementos, con las fuerzas desatadas de la naturaleza.
El pasado tampoco fue redondo. Pero del verano para acá, lo de acabar el año tiene bemoles.
Elementos, elementos... como en Galicia en pocos sitios.
FUEGO (diario El Mundo), AIRE, TIERRA (lodos) y AGUA, mucha agua.
Y si no vienen sólos, nos los traen en barco, que siete de los once mayores desastres ecológicos, machacaron las costas y montes de estas tierras, antes que se le cayeran los hilillos al Prestige.
Así que si no compraste lotería en estas tierras, no sé cómo esperabas que te tocara.
Atendiendo a una tempánica lógica de la probabilidad, más elementos ya no nos tocan. Al menos por un tiempo. Así que aprovechad a disfrutar de estas bellezas, mientras duren.
Quizá ando demasiado despreocupado. No me acordaba de que hay elecciones municipales en unos meses. A lo peor el impacto constructivo puede llegar a sorprendernos, todavía.
Pero no, el 2007 tiene que ser mejor. Por narices.
Gracias a todos, de dentro y de fuera, por defender la tierra que queremos para nuestros hijos y nietos.
(Casi todos los reportajes son de la Galería de fotos del diario La Voz de Galicia.es)
Este año, si no te ha tocado la loto, que no te vaya peor.
Puede que los gallegos parezcamos quejicas, llorones de mais.
Lo que ocurre es que tenemos una experiencia.... genital... con los elementos, con las fuerzas desatadas de la naturaleza.
El pasado tampoco fue redondo. Pero del verano para acá, lo de acabar el año tiene bemoles.
Elementos, elementos... como en Galicia en pocos sitios.
FUEGO (diario El Mundo), AIRE, TIERRA (lodos) y AGUA, mucha agua.
Y si no vienen sólos, nos los traen en barco, que siete de los once mayores desastres ecológicos, machacaron las costas y montes de estas tierras, antes que se le cayeran los hilillos al Prestige.
Así que si no compraste lotería en estas tierras, no sé cómo esperabas que te tocara.
Atendiendo a una tempánica lógica de la probabilidad, más elementos ya no nos tocan. Al menos por un tiempo. Así que aprovechad a disfrutar de estas bellezas, mientras duren.
Quizá ando demasiado despreocupado. No me acordaba de que hay elecciones municipales en unos meses. A lo peor el impacto constructivo puede llegar a sorprendernos, todavía.
Pero no, el 2007 tiene que ser mejor. Por narices.
Gracias a todos, de dentro y de fuera, por defender la tierra que queremos para nuestros hijos y nietos.
(Casi todos los reportajes son de la Galería de fotos del diario La Voz de Galicia.es)
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