18 abril 2013

comunicar comunicando comunicación

niveles de comunicación

Supero los 10 años por estas páginas. La mitad de mi carrera como profesor en la Universidad de Vigo. Durante este tiempo conserva la comunicación toda su importancia; sigue siendo uno de los nudos gordianos del presente. Aunque apenas tiene un siglo como ciencia. Y no figura en los códigos UNESCO, ni en las notaciones universales para bibliotecas... Se reconozca o no, conectar con otros ha sido vital para cada uno, pero lo es más para un grupo, empresa, organización política. Todas las profesiones, no sólo los profesores, tienen que nadar las aguas de la comunicación. Como mis colegas intentamos practicar comunicación como ejercicio, como práctica de una ciencia, de una disciplina la de la comunicación (aunque todavía no figure en el mapa).  Comunicar para enseñar, como cualquier profesor. Pero además comunicar para comprobar la naturaleza y las tensiones de la comunicación. Como venimos haciendo el último medio siglo en las facultades de comunicación en universidades.

No termina el doble salto en comunicar la comunicación. Practico incluso un triple mortal. Porque además de reflexionar en la comunicología; y de colaborar -como se puede- en el aprendizaje de comunicación, encima..., "me va la marcha tecnológica". Por decirlo de un modo más sincero, nada de lo anterior es posible si no es conectado, tecnológicamente conectado. Cosas del aprender haciendo (Learning by Doing) y del construir comunicando. En este caso la ciencia de la comunicación que se practica y se construye según aprendemos a comunicar lo que comunicamos.

El último mortal, el tercero, es comunicar con tecnologías socioconectivas. Es una desviación ya que contraviene a la

Vahram Muratyan

mensajería y al chateo de pandilla, entre colegas. En la comunicación de curso se consigue cierta informalidad, queda en el intermedio entre la charleta dominante en las redes sociales y el discurso más formal de las instituciones y organizaciones, esas que dicen que las redes sociales son un peligro. Usamos las mismas plataformas de la conversación general, subvirtiendo el entretenimiento y la comunicación comercial en idealistas intereses de aprendizaje.

El uso de blogger o de facebook para aprender, como cualquier otro uso educativo de redes sociales destapa la punta de una comunicación voluntaria y reflexiva en un mar de comunicaciones entretenidas.  Puede ser una punta ocurrente o incluso juiciosa del iceberg académico, pero no mucho más. Oculta debajo la educación o los intentos de aprendizaje de una comunicación fundada. Y en el piso inferior del iceberg, la fundamentación y actualización de la comunicación que esté a la altura del mundo de hoy. Tal como la realizamos incluyendo sus ampliaciones y aplicaciones digitales. La verdad que estos mortales de la comunicación parecen a las matrioskas, una profunda mise en abyme (Miecke Bal, Dällenbach), con sus relatos incrustados, embebidos, en otro relato más extenso, y en ocasiones también más profundo sobre la misma realidad y capacidad de la comunicación. Por eso el título en tres golpes: comunicar comunicando comunicación.

un blog decano que no sea red...

Tenemos una corta experiencia en redes sociales en internet y no siempre aplicada al aprendizaje. Estaban inventando The Facebook, por los meses del atentado terrorista del 11-M, cuando despertó España a la sociedad de la información. Un puñado de profesionales y unos pocos profesores practicaban el blog, que luego llamarían académico personal. No pretendí ir en solitario y bauticé el barco de ComunSfera antes de tener marineros. Como no llegaron los posts prometidos, quedó como diario de la navegación docente, entre el mundo, la academia y la clase.

El fracaso comunicativo de los comienzos de este blog me llevaron a no molestar ni a colegas ni a públicos durmientes con mis tareas escolares. Así que en una segunda etapa tecnológica y tras pelear con páginas personales y wikis me refugié en la paz de La Coctelera durante seis años con 3 o incluso 4 blogs más. Haciéndolos funcionar como blog de aula, otro como blog cabecera de grupos y de alumnos.  Fueron unos años exigentes para mantener semejante coro de blogs y hubiera sido más rentable apoyar el buen trabajo de alumnos-colegas que ya despuntaron esos años. Seguimos en contacto en las redes y la pérdida no parece haber sido irreparable.

Para crear comunidad, sin embargo, había que ir a plataformas de red social y unos colegas de UVigo pusieron en bandeja la experimentación un par de cursos con red social propia. Así no quedaban nuestros contenidos en el entorno comercial de las redes mayoritarias. Con las plataformas de red social se aprende a la vista. La mejoría se ve en semanas y de los bodrios nos reímos y aprendemos todos. En los últimos años también en las redes la imagen ha ido ganando protagonismo. Con Pinterest he descargado en imágenes funciones explicativas de asuntos complejos, de perspectivas plurales. Para el curso que viene tengo en mi lista de deseos unos mapas como los que enlazo en los talleres. Creo que se entienden bien y que mejoran la ubicación, las instrucciones y las opciones para el aprendizaje. En este caso no hay peligro de que se vea como una aplicación de moda semejante mapa de enlaces y los que probaré más adelante.

Pero la experiencia de estos diez años no es sólo tecnológica y el aprendizaje no queda en tecnologías de comunicación. Practicar comunicación en redes sociales es una parte de cualquier aprendizaje, pero además en comunicación es el núcleo de lo que hacemos y la vía para conseguir lo que se ha de construir.  La aplicación educativa de tecnologías se puede ver como el "experimento del programa siguiente". Pero rasquemos un poco más en eso de no repetir el programa de un curso. En estos diez años de blog los cambios sociotécnicos han sido fuertes antes y durante la crisis de crisis. Ahora que este blog llegó a decano, espero que gane en capacidad comunicativa y que sea más didáctico también siguiendo como siempre las sugerencias y consejos de alumnos y aprendientes. Pero debería seguir plantando cara, desde su balcón, al discurso político-económico obsoleto que nos trajo la industria cultural y la universidad al punto en que hoy se encuentran.

el paréntesis de Gutemberg
una experiencia de nomadismo tecnológico


Permitidme para terminar poner las experiencias particulares en el cronograma de las tecnologías. 
  • Desde nuestros parientes sapiens hemos estado 2000 siglos con tecnologías memorísticas y orales (Pierre Lèvy 2010). 
  • Llevamos 50 siglos de distintas escrituras. 
  • Un paréntesis de Gutemberg -como dice Piscitelli-, y sólo de 5 siglos delimita la historia del libro, la revista y el diario, como productos de autor, de estructura lineal, encerrados entre tapas bajo una etiqueta de precio.
  • Un par de décadas, muy lejos aún del siglo con portales y redes sociales en WWW, no nos sacan de nómadas en un paleolítico digital. Apenas forrajeamos información recuperada por buscadores y no nos duran nuestras acampadas nómadas en las tribus de afines donde cultivamos aficiones e intereses.
La industria cultural quiere parcelar el universo digital como hiciera con los libros, discos y vídeos. La comunicación, en la esencia de las redes sociales, quiere seguir experimentando. Pero sobre todo buscando y dando sentido. Por si es posible  un cooperativismo regional distinto a la industrialización global explotadora; por si conseguimos una economía social intermedia, de menor calado medioambiental. Sería la bomba si encima llegara a herencias longevas como las que dejaron las generaciones que nos precedieron. Pero no por determinismo de la tecnología. Es esperanza en las personas y en la comunicación. Que para distopía increíble ya tenemos el presente.
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