06 diciembre 2008

Lo de hoy era solo una conmemoracion

Un aniversario democrático, como los treinta años hoy de la constitución española, está para ganar en libertades.
En otras palabras que haya menos caciques el año próximo.
El cacique de hoy puede ocupar una dirección general o una consellería. Abusa de su poder por una red de alcaldes o de "taifillas" que representan su tamaño en votos. En cada nudo de la imagen del rancio personaje público, un mandatario fiel que aplica el estilo político más viejo del mundo, comprar a los amigos con el dinero europeo para todos y perseguir a los que declara enemigos. El tal enemigo no existe. También es un arte del cacique. Quienes se enfrentan o dudan de los sueños bramánicos reciben la marca, un sello de ignominia, calumnia y difamación pública. Los subalternos, alcaldes rurales o el texto de unas ordenanzas municipales... marcan a hierro a los pintados de enemigos.
A estas alturas del bienestar y la democracia, todavía podemos ver, y no sólo en el rural, cómo se retiran licencias y descalifican propiedades de los parias políticos. Y aún no han desaparecido de los campos los caserones donde anteriores señores violaban mujeres como parte del precio de una cosecha. Entonces se atemorizaba en la honra, hoy además en la pasta.
No importa que los condenados sean más progresistas o más conservacionistas que el visionario cacique. Tampoco si antes pacían en la misma manada. El cacique empodera porque premia y castiga. Se teme más la vara del daño que pueda hacer. Más aún que las migajas de favor que puedan obtener los complacientes. Perder un trozo de tierra, devaluarlo para usos escolares, ambientales o administrativos... es el golpe cesáreo asestado por una ordenanza o un plan municipal sobre el patrimonio del ciudadano díscolo.
Los partidos que permiten caciques en sus cargos no son políticos.
En cambio cumplen de maravilla su función social esos pocos fiscales que de oficio encausan a los caciques.
Y sobre todo son políticos, conociendo estos precedentes que hilvano, son políticos digo aquellos ciudadanos y ciudadanas que no votan a su / un partido mientras mantenga caciques en la pirámide de poder.
Esos juicios y esas votaciones son las fiestas grandes de la democracia, lo de hoy es sólo una conmemoración.
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