22 agosto 2007

Desamores y lagunas del bachillerato

Como otros estudios, este informe de la confederación industrial británica (noticia ZDnet), coincide en que los resultados del aprendizaje de los bachilleres presenta lagunas graves en la formación básica. Se trata de conocimientos sin los que el desarrollo personal y libre será más difícil, al menos atendiendo a patrones vinteseculares de inculturación.

La actual población preuniversitaria aventaja a los antecesores en información sobre la realidad y el entorno. Se podría llamar realismo ya que es bastante global y común, y le van bien denominaciones generales como esa. Para Manuel Pinto y los que comentan la noticia, estos jóvenes se encuentran en posiciones más perceptivas, lo que les debería ayudar a tomar decisiones más conscientes. Por lo pronto, los empleadores británicos, como los otros, están contentos con sus capacidades tecnológicas. Piden algo más de repaso, de refuerzo en el dominio del la expresión y del cálculo. Por si eso difunde honradez, optimismo, creatividad, que siempre hace falta.

A pesar de que la educación sueña desde antiguo con formar artistas y poetas, muchos de los mejores talentos del siglo pasado fueron autodidactas, por su percepción del mundo en que vivián. Y no cuento a todos los jóvenes muertos en las guerras mundiales. Por bueno que sea un entorno interactivo, y no conozco el inglés de la noticia, siempre estaremos hablando de contenidos, de cosas que hubo que saber, que fueron importantes, de actividades, en fin de rutinas.

Las competencias básicas, los rudimentos para cualquier desarrollo personal futuro se asientan sobre móviles, motivos, impulsos...
- El empuje por leer tiene que ver con algún enamoramiento. Ahora poemas a la carta con un SMS.
- La aritmétrica y la geometría se convierten en una prioridad cuando te planteas comprar un piso y que tenga espacios para varios usos.

Somos sujetos de proyectos y nos movemos y esforzamos por lo que queremos. Si el entorno echa para atrás, el aprendizaje dará fruto sólo en los fuertes y obedientes. Cuando el ambiente atrae y entretiene, la lección es poco más que otro rato de ocio.

En uno u otro tiene que haber Alguien que te enamore, que te dé unas ganas locas de superar lo que admiras. Y no con su proyecto, sino con el que ves para tí al aprender. Pueden ser una oradora en Trafalgar Square o un guaperas en Second Life. Importa lo que se mueve dentro de tí.
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