10 noviembre 2016

caso Vigo Low Cost, un blog de ciudad

Un proyecto de programa para una televisión local no encontró acogida en los medios periodísticos de las Rías Baixas. Quedó para la web con su concepto: ¿cómo sobrevivir en una ciudad cobrando los minisueldos que a duras penas ganamos? En otras webs y blogs hay noticias y anuncios, como en Vigo al minuto. O bien la agenda cultural con eventos, como en ¿qué hacer en Vigo?, por ejemplo. Sin embargo, una publicación centrada en el ahorro, viviendo y disfrutando de Vigo y su comarca, quizá no haya otra fuera de las Rías Baixas.

Vigo Low Cost fue premiado tras su primer año de vida en Mexilóns e Tuits 2013. Ha estado los últimos tres años en los prestigiosos premios Bitácoras. Hay muchas publicaciones verticales sobre consumo responsable, decrecimiento, sin dinero, muestras gratuitas... Pero no parece haber otra atinada serie de artículos, en su mayoría originales, orientada por secciones ad hoc que articulan una coherente arquitectura de blog de ciudad. A la originalidad de la perspectiva de sobrevivir en la urbe, además aportan sus editoras una comunicación de proximidad, centrada en un territorio, con la perspectiva de cultura local. Desde su arranque en 2012 mantuvo un crecimiento de seguidores hasta nivelarse en 2014 con unos 3000 visitantes diarios. Otros quedarían encantados con esos lectores que no está el horno mediático para crecer en seguidores fieles... Como es comprensible en espacios similares y con cinco años en internet, quizá se note cierta pérdida de frescura en la linea editorial de sus últimos meses.
Las web y blogs con una fuerte impronta editorial heredada del periodismo no tienen fácil conseguir patrocinadores sostenidos ni una cartera de anunciantes en Google Adsense. Se trata de un par de puestos profesionales a jornada completa y el reducido coste anual de hospedaje, dominio...
Parece que el pequeño comercio, también en Vigo, valora poco y mal la visibilidad en internet. Y ¡mira que se rebajan los patrocinios de noticias en estas webs! La historia viene de los costes publicitarios que ha soportado la mediana empresa y el comercio local en los últimos años. Ahora se ha perdido la confianza en la imagen web, en la del blog o en una página de facebook. Y eso que en la página FB de VLC encuentras 150 me gustas o 70 comentarios en muchas entradas. ¿No están dispuestos a pagar 50 o 100€ por esos alcances? Pues parece que no. Y el proyecto exige una gran inversión de tiempo, de dedicación: buscar buenas fuentes, acreditar los contenidos, darles gracia, imagen... El tiempo informativo se come la atención de posibles anunciantes, la búsqueda de complicidad en asociaciones, la información pública (que siempre acaba ante el mostrador del funcionario que dice que pidas los datos por registro, ¡como si dentro de unos días importara un pimiento su -improbable- respuesta!).

Antes de este proyecto hubo foros sobre Vigo. Contemporáneamente hubo muchos grupos sobre La Ciudad Olívica: abiertos Vigo recomienda VRtodo, o, cerrados y por invitación como, VRsin censuras, de negocios, de intercambio... El mundo de la recomendación es dispar. Encuentras tipos de adminstradores peculiares o poco experimentados, contenidos demasiado variopintos para cautivar... y sobre todo en las oscilaciones de la actividad y los intereses de los transeuntes grupales. En parte para evitar tanta limitación humana los robots de Facebook animaron a las páginas de empresa y luego se han dedicado a limitar la lectura de publicaciones si no pasas por caja y le das un empujoncito dinerario a tus noticias. Es una pescadilla que se come los cuartos. Pocos anunciantes y creciente coste de edición.
Las interacciones son importantes, pero nada fáciles de tratar. No tenemos mentalidad de red social y parece más fácil adoptar el papel de editor, de cuasi-periodista.
A lo largo de estos años podemos encontrar en Vigo Low Cost interesantes relaciones con blogueras de la región: de especialidad gastronómica, turística, deportiva... Pero no ha habido publicaciones invitadas, entrevistas, ni otro tipo de curación externa de contenidos que pudiera aprovechar y desarrollar las interacciones obtenidas hacia algún tipo de lectoras preferidas, de comunidad de intereses y acciones locales. Se pueden encontrar buenos profesionales de la comunicación digital en la región. Pero no es claro un horizonte de influencers locales, fuera de su información especializada y sus circuitos más vinculados a eventos que no son todo lo abiertos de carácter más social que interesaría a otros tipos de comunicación. Así es la ciudad y así parece seguir Vigo Low Cost.
Si cuesta obtener información de algunas asociaciones e instituciones locales, que debería estar interesadas, o que directamente, por transparencia, deberían cumplir su obligación de informar; si es difícil la información cuánto más cuesta la relación con las gentes de los diversos colectivos ciudadanos. No sé si la procesión va por barrios, pero desde luego la vida urbana sí.

Vigo Low Cost hasta pronto ha sido la decisión de sus editores. 

¿Se puede aprovechar el origen y la experiencia para una "big idea" renovada de Vigo Low Cost? Describe en una frase qué tipo de estrategia seguirías para alcanzar objetivos relevantes, de empleo a las comunicadoras y de servicio a la comarca viguesa, con una inversión  razonable en una plataforma abierta de contenidos compartidos para al menos dos o tres años.

Aporta algunas notas de estilo y agentes clave a implicar en el plan inmediato de puesta en marcha durante las primeras semanas de modo que consigan que el proyecto se ponga en marcha en la dirección adecuada.

Escoge algunos indicadores para evaluar resultados en aspectos críticos de la estrategia que has seleccionado para el proyecto. Dibuja algunos rasgos del escenario a medio plazo en que nos podemos encontrar en el caso de que funcionen la estrategia renovada, las tácticas clave y el plan para la activación y relanzamiento del proyecto.

03 noviembre 2016

transmedia

No encuentro el origen de esta imagen que he usado anteriormente en otros blogs. Aunque tiene unos años me vale para cuestionar cómo convergen estrategias de imagen con estrategias de comunicación en el indefinible título del post: "TransMedia"
Tanto si sólo queremos seguidores y público, como cuando la comunicación busca relacionarse con interlocutores de algún grupo de afición o de interés, nos encontramos con los medios de comunicación en su más pura expresión: los hasta hoy cauces mainstream para que las industrias culturales construyeran opinión pública. 

Según todos los datos el soporte financiero de la publicidad ha pasado a google y hoy los diarios en papel estadounidenses recaudan menos por publicidad que facebook. Como muestra el gráfico no se trata de ciclos adversos en la inversión publicitaria. Estamos en un indudable cambio sistémico. 

Lo que antes esperábamos ganar con unos minutos televisivos o con una página de diario ahora se está peleando en you tube o en facebook.

En los diarios y noticieros estaba más o menos claro lo que era noticia y lo que venía enmarcado con la palabra "publicidad". Ahora compiten en las mismas redes sociales agentes con dos objetivos diferentes: la mayoría sólo quiere visibilidad de su marca (micropublicidad), pero hay otros que realmente están interesados en comunicar e intercambiar con interlocutores reales, por lejanos que se encuentren.

Para identificar un transmedia de marca (crossmedia muchas veces) frente a uno de más comunicativo recomiendo hacer un análisis iconográfico de los posts y los contenidos que se están viralizando.

Entiendo el análisis iconográfico, la escritura en y entorno a imágenes, como un tipo de análisis de discurso. Como tal atento a los contextos de quién publica y el momento en el que interactúa en una plataforma de red social. Desde los indicios de contextos se pueden encontrar rasgos de instituciones o de las fuentes que promocionan y bendicen unas imágenes de éxito. En el análisis de la calidad de las imágenes es frecuente además encontrar un cuidado estético y poético digno del mejor storytelling. En otros casos una ficción de audiovisual naif, según convenga, vamos.

Si en la viralización encontramos una "transmediatización" más heterogénea y artesanal puede:
- que estemos en transmedia masivo que se encuentra en su fase decadente en la larga cola de la distribución socialmediática, o 
- que efectivamente haya apropiación de los mensajes y contenidos por los receptores y que estén cambiando su sentido, incluso ridiculizándolo o "memetizándolo".

A diferencia de  la "inscritura" iconográfica de la imagen dentro de unos códigos semánticos y en géneros populares identificables, la versión iconológica carece de una única o correcta referencia semántica, y depende según se reciba en una institución dominante, en una cultura local o en cada comunidad interpretante. A diferencia de las versiones iconográficas que sólo amplifican la misma línea de las fuentes, en los discursos iconológicos las imágenes se comparten subrayando unas apreciaciones (depreciaciones) o valores en ocasiones opuestos a la iconografía propuesta como transmedia.
  
Las imágenes en los discursos y las comunidades minorizadas o alternativas, con su correspondiente iconología, pueden ser utilizadas como indicadores de cohesión (de "engagement") en colectivos o en movimientos convergentes. Al menos como expresión de cierta coincidencia en rechazos y negativas a continuar con el sistema precedente cuyas instituciones manifiestan más quiebras.


20 octubre 2016

Sólo tengo preguntas

Según las noticias y los anuncios van cayendo por la escalera de la credibilidad perdida, más sentido tiene que las organizaciones  ensayen estrategias de relaciones públicas.
Se trata de una de esas disciplinas -aún sin colegios profesionales reconocidos- que la ciencia de la comunicación impulsa desde que consiguió grados y másteres universitarios. Enmascarada como comunicación corporativa o incluso como digitalización de las relaciones desde y entre organizaciones y ciudadanos, las relaciones con grupos de interés han crecido más allá del marketing relacional y de la unidireccional publicidad en medios masivos.
Aunque siguen trabajando para la industria cultural, los indicadores aún confirman caída de alcance mediático (que no periodístico) y baja interacción con las plataformas y los perfiles oficiales en internet. En ese panorama continuado de vacas flacas, ampliar el público objetivo a un abanico de tipos de interlocutor, la razón de ser de las relaciones públicas, no facilita precisamente la coherencia y cohesión que debe tener toda estrategia. Y en cima en un territorio continuadamente crítico. La estrategia publirrelacionista sólo -nada menos que- pretende construir o restaurar cauces de diálogo. Y busca, o consigue aportar, interlocutores y referentes en los entornos más complejos en esta década ominosa que estamos viviendo.
La opción cobarde, la más fácil para las corporates, sale cada vez más cara. Rechazar estas estrategias multiplica los gastos publicitarios y devalúa el sistema periodístico con propaganda política y marketing vacío. Si no que se lo digan a la energéticas y las industrias del automóvil que han pasado por caja las crisis de reputación aireadas en los últimos años.
Incluso los intentos más conservadores del sistema en decadencia terminan abocados a gestionar sus crisis periódicas en agencias y consultorías de rrpp. No hay muchas más oportunidades. Si queremos alargar la vida de las instituciones y de las corporaciones que aún se mantienen en pie, deben conseguir al menos un aprobado en el juicio social cada vez más informado, pero también más maleable de la opinión pública.
No sólo es aferrarse a las poltronas, a los beneficios a corto plazo (que cada vez duran menos). Una organización apuesta conscientemente por las relaciones públicas si mantiene valores compartibles, intención de servicio y responsabilidades con su territorio. El coste de esta opciones implica abrir la filosofía y la dirección a opiniones y voces alternativas. No son sólo relevantes,; son imprescindibles para un planeamiento verdaderamente estratégico y de futuro.
Esto va a complicar los criterios históricos de los profesionales que han mantenido una única portavocía en el tiempo. Exige revisar estrategias, incluso posibles vicios en la cultura de la organización. Pero de eso se mueren empresas e instituciones. De no conocer o no satisfacer demanda que antes fueron mudas y hoy se gritan en la plazas y en las redes.
Es tema abierto y su desenlace va a ser más de confluencia que de consenso.
Para plantear los conflictos entre discursos sociales, institucionales y corporativos hemos utilizado diagramas y gráficos de datos como los que aparecen a continuación. Nada dijo que fuera sencillo. Lo que intentamos es no ser agentes pasivos o estúpidos en todo lo que está pasando.




gif evolución europea del empleo

#EuroStat European Commission


proxectos galegos de custodia do territorio
El Mundo 2016/10/18

We are drowning in information, while starving for wisdom. The world henceforth will be run by synthesizers, people able to put together the right information at the right time, think critically about it, and make important choices wisely.

— E. O. Wilson  wikiquote 

Will we solve the crises of next hundred years? asked Krulwich. “Yes, if we are honest and smart,” said Wilson. “The real problem of humanity is the following: we have paleolithic emotions; medieval institutions; and god-like technology. And it is terrifically dangerous, and it is now approaching a point of crisis overall.” Until we understand ourselves, concluded the Pulitzer-prize winning author of On Human Nature, “until we answer those huge questions of philosophy that the philosophers abandoned a couple of generations ago—Where do we come from? Who are we? Where are we going?—rationally,” we’re on very thin ground.

  • Quoted in Harvard Magazine from a public discussion between Wilson and James Watson moderated by NPR correspondent Robert Krulwich, September 9, 2009

Sólo tengo preguntas

Según las noticias y los anuncios pierden credibilidad, más sentido tiene que las organizaciones empiecen a plantear estrategias de relaciones públicas.
Una de las últimas disciplinas -aún sin colegios profesionales reconocidos- que la ciencia de la comunicación impulsa desde grados y másteres universitarios. Enmascarada como comunicación corporativa o incluso como digitalización de las relaciones desde y entre organizaciones y ciudadanos.
Ante la caída del alcance mediático (que no periodístico) y la baja interacción con las plataformas y los perfiles oficiales en internet ,las relaciones públicas no son la solución en sí mismas. Una estrategia publirrelacionista sólo -nada menos que- construye cauces de diálogo y aporta interlocutores y referentes en entornos tan complejos como la década crítica que estamos viviendo.
El rechazo de esta estrategia sólo encarece los gastos publicitarios y devalúa el sistema periodistico con propaganda política y marketing vacío.
Si queremos alargar la vida de las instituciones y de las corporaciones que aún se mantienen en pie deberán aprobar en el juicio social cada vez más informado, pero también más maleable de la opinión pública.
Más allá de aferrarse a las poltronas y a los beneficios a corto plazo (cuanto duren) una organización manifiesta intención de servicio y de permanecer en su territorio cuando incorpora opiniones y voces alternativas en el planteamiento estratégico y de futuro.




gif evolución europea del empleo

#EuroStat European Commission


proxectos galegos de custodia do territorio
El Mundo 2016/10/18

We are drowning in information, while starving for wisdom. The world henceforth will be run by synthesizers, people able to put together the right information at the right time, think critically about it, and make important choices wisely.

— E. O. Wilson  wikiquote 

Will we solve the crises of next hundred years? asked Krulwich. “Yes, if we are honest and smart,” said Wilson. “The real problem of humanity is the following: we have paleolithic emotions; medieval institutions; and god-like technology. And it is terrifically dangerous, and it is now approaching a point of crisis overall.” Until we understand ourselves, concluded the Pulitzer-prize winning author of On Human Nature, “until we answer those huge questions of philosophy that the philosophers abandoned a couple of generations ago—Where do we come from? Who are we? Where are we going?—rationally,” we’re on very thin ground.

  • Quoted in Harvard Magazine from a public discussion between Wilson and James Watson moderated by NPR correspondent Robert Krulwich, September 9, 2009

19 octubre 2016

el infierno son los otros y la marca personal

Sigue haciendo falta una marca personal y profesional que sea visible en internet. No importan otros ruidos alrededor. En este mismo blog la revisaba sobre profesiones posibles, futuros en potencia.

En estos meses seguimos con otros vicios 2.0. Banalizamos el avatar, el identificador del perfil en plataformas sociales. Llevamos casi un par de décadas de experiencia en redes. Pasamos por las plataformas con bastante más liquidez. Queda mononlítico el categórico carnet de identidad o el número de registro sanitario nacional. Es lógico que las identidades digitales se muestren más fluidas. Aunque nuestras personalidades no cambien tanto. En estos tiempos parece que se aceleran. Ya incluso en LinkedIn se gastan bromas.

Antes de la poca Historia que pudo pasar a leerse en libros, las palabras dichas y los gestos escenificados han sido durante siglos el tatuaje y la marca de cada persona. A pesar del ruido de la ciudad, y de todo el aparataje de las industrias culturales que la acompaña con el avanzar de los siglos, los medios y consumos masivos no han acallado las voces rurales y urbanas que siguen marcan el estilo personal en barrios y aldeas. 

Aún repito que no es bueno quedar como Digital Homeless. Pero hoy leo posts anteriores y me resultan algo imperativos o simples instrucciones a seguir. Me gustan más ahora esos proyectos de inclusión con portafolios. Nadie debería quedar en la calle digital ninguneada como otra/o nadie. Desde Sócrates cuando menos, y destacado por los últimos estoicos, escribir sobre una/o mismo es fuente rica y generosa para el diseño y la evaluación de vivencias. Pero desde los primeros diarios y portafolios hace más de veinte siglos comenzó la serie de réplicas del yo. En clase no se callan las más bocazas diciendo que con los blogs de aula seguimos una larga serie de horteradas a la que no ven tanto sentido. 

Desde el principio, la  escritura (aunque fuera enseñada en la escuela) ha aportado mucho a la dimensión pública de nuestra imagen personal. Sucesivas tecnologías han prolongado la iconografía individual hasta los recursos audiovisuales móviles que nos permiten hoy registro, edición y recreación de imágenes, autoimágenes y semiselfies. Con más o menos esperanza de proyectar una marca personal, agregada o integrada en obras colectivas o sociales que conecta lo digital. Con la informalidad acostumbrada en las redes fotografiamos y diseñamos efímeros perfiles digitales. ¿Estaremos perdiendo el valor de autoconocimiento que tenía el diario estoico? 

No veo porqué tenemos que prescindir de la experiencia visual del yo. Muchos experimentos son desechados y así deben olvidarse. Otras vivencias pueden aportar innovación o constancia. El caso es hacer más reconocibles, diferentes, manifestaciones digitales de una autodeterminada y explícita identidad personal-profesional.

Con el "El infierno son los otros" creo que se puede comenzar un análisis diferente de las estrategias para una marca personal. Quizá la obra de teatro de Sartre, donde se dice esta frase, no se ajuste a las bambalinas de las vanidades contemporáneas. Sin embargo, a pesar de lo que han cambiado los tiempos, como en las escenas de aquel infierno teatral, no podemos escapar ni escondernos de los juicios ajenos.

Hegel y otros pensadores dialécticos recomiendan tomar en cuenta la visión externa. La única que puede objetivar nuestros figura, andares y parecer. Lo que pensamos de nosotros mismos no coincide, y carece de los datos familiares, tribales o grupales, que componen nuestra imagen local en los entornos en los que somos conocidos. Como otros materiales públicos, también mis demonios digitales -y públicos- componen mi yo privado.

el infierno son los otros y la marca personal

Sigue haciendo falta una marca personal y profesional que sea visible en internet. No importan otros ruidos alrededor. En este mismo blog la revisaba sobre profesiones posibles, futuros en potencia.

En estos meses seguimos con otros vicios 2.0. Banalizamos el avatar, el identificador del perfil en plataformas sociales. Llevamos casi un par de décadas de experiencia en redes. Pasamos por las plataformas con bastante más liquidez. Queda mononlítico el categórico carnet de identidad o el número de registro sanitario nacional. Es lógico que las identidades digitales se muestren más fluidas. Aunque nuestras personalidades no cambien tanto. En estos tiempos parece que se aceleran. Ya incluso en LinkedIn se gastan bromas.

Antes de la poca Historia que pudo pasar a leerse en libros, las palabras dichas y los gestos escenificados han sido durante siglos el tatuaje y la marca de cada persona. A pesar del ruido de la ciudad, y de todo el aparataje de las industrias culturales que la acompaña con el avanzar de los siglos, los medios y consumos masivos no han acallado las voces rurales y urbanas que siguen marcan el estilo personal en barrios y aldeas. 

Aún repito que no es bueno quedar como Digital Homeless. Pero hoy leo posts anteriores y me resultan algo imperativos o simples instrucciones a seguir. Me gustan más ahora esos proyectos de inclusión con portafolios. Nadie debería quedar en la calle digital ninguneada como otra/o nadie. Desde Sócrates cuando menos, y destacado por los últimos estoicos, escribir sobre una/o mismo es fuente rica y generosa para el diseño y la evaluación de vivencias. Pero desde los primeros diarios y portafolios hace más de veinte siglos comenzó la serie de réplicas del yo. En clase no se callan las más bocazas diciendo que con los blogs de aula seguimos una larga serie de horteradas a la que no ven tanto sentido. 

Desde el principio, la  escritura (aunque fuera enseñada en la escuela) ha aportado mucho a la dimensión pública de nuestra imagen personal. Sucesivas tecnologías han prolongado la iconografía individual hasta los recursos audiovisuales móviles que nos permiten hoy registro, edición y recreación de imágenes, autoimágenes y semiselfies. Con más o menos esperanza de proyectar una marca personal, agregada o integrada en obras colectivas o sociales que conecta lo digital. Con la informalidad acostumbrada en las redes fotografiamos y diseñamos efímeros perfiles digitales. ¿Estaremos perdiendo el valor de autoconocimiento que tenía el diario estoico? 

No veo porqué tenemos que prescindir de la experiencia visual del yo. Muchos experimentos son desechados y así deben olvidarse. Otras vivencias pueden aportar innovación o constancia. El caso es hacer más reconocibles, diferentes, manifestaciones digitales de una autodeterminada y explícita identidad personal-profesional.

Con el "El infierno son los otros" creo que se puede comenzar un análisis diferente de las estrategias para una marca personal. Quizá la obra de teatro de Sartre, donde se dice esta frase, no se ajuste a las bambalinas de las vanidades contemporáneas. Sin embargo, a pesar de lo que han cambiado los tiempos, como en las escenas de aquel infierno teatral, no podemos escapar ni escondernos de los juicios ajenos.

Hegel y otros pensadores dialécticos recomiendan tomar en cuenta la visión externa. La única que puede objetivar nuestros figura, andares y parecer. Lo que pensamos de nosotros mismos no coincide, y carece de los datos familiares, tribales o grupales, que componen nuestra imagen local en los entornos en los que somos conocidos. Como otros materiales públicos, también mis demonios digitales -y públicos- componen mi yo privado.

23 septiembre 2016

Algunos números en Dirección de Publicidad

Ya dura unos añitos en la #FCSC un máster de dirección de arte publicitaria que me animaba a ampliar el título de esta entrada. Pero maestros tiene la dirección de arte y me queda lejos. Para debate en clases de publicidad hoy planteo asuntos a tener en cuenta para auditar la imagen publicitaria de una marca, cómo diseñar la estrategia y dirigir sus acciones y, en fin, evaluar la eficacia las acciones publicitadas.

Empezando por la primera de las tres cuestiones hay que identificar cómo auditar la imagen pública, para lo que se recomienda leer más de un blog de marketing, de publicidad, de comunicación. Un problema de fondo es organizar el estudio de modo que quede jerarquizado el orden de niveles más relevantes en la comunicación del cliente en cuestión. Un servicio personalizado requiere métodos opuestos a la auditoría de una marca exclusivamente en internet; se trata, como se ve, de investigaciones completamente diferentes.
En el frecuente caso de la tienda, que además tiene web y/o blog, manda correos a clientes, con página en facebook y en alguna que otra red social.... se hace necesario separar el tamaño y la importancia de las conversaciones en cada escenario o canal de interacciones con asociados o clientes.
Ahora, y sólo una vez determinados los contextos y las situaciones de comunicación de una organización, corresponde actualizar las técnicas que puedan ser más eficientes entre los recursos metodológicos a la mano. De otro modo, tirarse en plancha a medir las KPI's que usa el vecino tiene poco de razonable... 
Según las aplicaciones o herramientas que utilicemos es posible que los datos vengan sesgados por el universo que enlaza en cada caso. Así que aún consiguiendo datos, no terminamos la auditoría de imagen en tiendas, web-blog y redes sociales hasta que interpretamos si los resultados y respuestas obtenidos delimitan y dibujan el estado actual de una marca en los contextos enfocados.

Pasemos a la dirección publicitaria: a ver qué estrategia y qué acciones convienen. Según los niveles de presencia y de recuerdo en los diferentes escenarios y contextos en los que una organización o marca se relaciona planteamos la necesidad publicitaria y se desgrana en el programa de trabajo para el plan de comunicación de la marca u organización. Salir a los medios tiene dos vías económicamente claras: la de menos pago o la de pago completo. Lo gratis es lo que más publicidad tiene como sufrimos cada día.
Es difícil ganar presencia y visibilidad en blogs y en medios digitales sin alguna inversión. Al menos para que alguna red social haga destacar una noticia. 
No se recuperan las cifras anuales de los 3000 € que una tienda pagaba al diario o la televisión local hace unos años. Pero es complicado que consigamos o ganemos noticias en medios digitales (Earned Media) sin gastar en la organización de un evento o en una mínima visibilidad de nuestros contenidos en redes sociales (Corporate Journalism, Content Branding, etc.).
Incluso escogiendo los formatos más aceptados por unos internautas cada vez más exigentes, aún quedan los modos y las formas de publicidad nativa para conseguir que nos abran efectivamente las pantallas de sus dispositivos.
Una planificación publicitaria integral cuenta con gestión de correos, de comentarios y de conversaciones en las principales redes sociales, y no como un asunto menor de becarios.
El diseño y desarrollo de la estrategia publicitaria se completa en la evaluación e interpretación de la iconografía, de la representación compartida con los públicos alcanzados. Las muestras y testimonios de comentarios en blogs, y de conversaciones en redes sociales más amplias, aportan confirmaciones cualitativas a los resultados numéricos de los diferentes ratios de alcance y penetración de los contenidos. Como explica Rubén Bastón en su video marketero podemos tener una visión muy estrecha del ROI quedándonos con el incremento de ventas / inversión en las acciones publiicitarias. Se pueden manejar retornos más amplios de la inversión en mejoras y comunicaciones recientes con respecto al incremento de la reputación y de otros intangibles mejorados recientemente por la organización o marca en cuestión. De nuevo hay que poner estos valores en el contexto económico y de estilos de vida  de las generación incorporadas a las conversaciones. Que una forofa del decrecimiento recomiende un producción local puede tener un valor contable menor que la consideración profesional que semejante éxito supone. Lo que sólo indica lo pobres que son los números  contables que no llegan a lo social o al medioambiente.