Hace una década estaba en algunos despachos universitarios.
Para ver conferenciantes o seleccionar miembros de tribunales, supongo.
Otra vez ante un dilema ético:
- hincharse como un pavo es malo, me lo enseñó mi padre y ahora que está al final de su vida valoro más que nunca su ejemplo.
- si me ha recomendado un/a amigo/a, seguimos como antes, en el mundo de los conocidos (solo que tengo que buscar a quién agradecer el favor) sin necesidad de alargar mi posteridad más allá de ese universo afectivo.
- si me han localizado por algo así como una 20ª de artículos, escritos de vez en cuando, en las publicaciones más dispares -cuando se me pedía y para un trabajo con otros (quizá porque hubiera de todo en el número). En este caso debería pedir que subieran el sueldo a la gente de documentación por una búsqueda tan eficaz. Pero deben estar hasta arriba de candidatos.
- ¿me quieren en el hall de la fama por lo que digo? Entonces saben que publico en sitios de open acces o con la licencia de reproducir en la red, en acceso libre el documento que sea.
- si me han descubierto por mi universo de blogs, además de robots y espías desde Estados Unidos también recibo entradas lectoras y las aprecian. Sigo siendo un nadie a mi nivel y se me ve lo suficiente.
- si lo que desean es que se hable de elllos, con esta entrada he cumplido y me ahorro la incomodidad de rellenar un formulario en un idioma ajeno.
Se aceptan consejos, no deseo incomodar por estas cosas.