25 septiembre 2012

jornada de balance social y empresarial de las redes sociales IS 2012



Quiero agradecer a la profesora Paula Rodrigues, al profesor Rui Silva, el profesor Jorge Remondes y al resto de organizadores de Innovation for Sustainability 2012 (is2012) de Universidade Lusiada por su gentil invitación a la mesa 4 E-BUSINESS AND DIGITAL NETWORK en la que se pregunta sobre el impacto de la crisis en las redes sociales (programa)

Intentaré exponer cómo la opción por la innovación tecnológica en el final del industrialismo ha producido plataformas utilizadas por multitudes, pero con diferentes resultados en la década de la búsqueda, con respecto a la década de la conversación, la etapa 2.0.
Durante una primera década, entre otros muchos efectos que no me corresponde resumir, han multiplicado los buscadores y los grandes portales el volumen de recursos informativos. A partir de una poderosísima recuperación de información digitalizada, que rastrean los principales motores de búsqueda sobre la internet visible, nuestro escritorio y la documentación profesional de nuestro trabajo podría situarse en un escenario casi global. Pero la amenazas de la convergencia y la globalización no se conjuran tampoco en esta segunda década con las redes sociales.
Dejamos de ser forrajeadores de información, en esta fase más nómada del paleolítico digital, como se  podría etiquetar el final del estado moderno del bienestar y del industrialismo insostenible.
Con la aparente socialización 2.0, la segunda década de internet ha reunido de multitudes que comparten plataformas de redes sociales. Al menos para una comunicación grupal, bastante abierta o casi pública. Pero es un nomadismo molecular, no tribal, la agrupación y migración de comunidades en plataformas de redes sociales. Las formas nómada-digitales de organización y de negocio, recuerdo de las tribus, no mantienen núcleos identitarios ni liderazgos como los antiguos. En este paleolítico digital tampoco sería innovador volviendo a sociedades jerárquicas de gurús y de portales o a los mercados sin alma ni responsabilidad de la última modernidad. Se han extendido tanto las mejores intenciones de la ética hacker, que en torno a las redes sociales resucitado el utopismo de anteriores lanzamientos tecnológicos.
Una imprevisible y profunda crisis de crisis convive con la consolidación de las principales redes sociales generalistas. Se espera de una reunión perspectivista y reflexiva como la que convoca la Universidade Lusíada, no sólo una recopilación de casos de éxito, sino un balance social, ético y plural de la creación social cooperativa y sus posibilidades en la periferia del tráfico principal en Internet.

Cuando reviso mis notas para el viaje de mañana estas son las imágenes de la concentración contra las políticas de recortes en la plaza de cibeles neptuno en la capital de España.  Foto 8.30 de la noche

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