01 diciembre 2009

una etapa de la publicidad en Pontevedra

Pontevedra sale en el mapa. En el de la publicidad. Los principales creativos de primeras agencias españolas, han viajado a la capital de las Rias Baixas. Y se le ha visto encantados con la participación del público y los comentarios en medios y en los blogs de profesionales gallegos.

Con ayuda de algunos publicitarios locales, el mérito de poner a Pontevedra en el mapa de la publicidad es del profesor Chechu Pérez Seoane. El patrocinio del Vicerrectorado de Campus demuestra lo necesario que es en estas ciudades menores donde las instituciones políticas y financiera, como en la ciudad del Lérez, tienen otras prioridades antes el conocimiento y la juventud. Las jornadas Fálame do Teu encaraban a dos primeras figuras cada tarde de los lunes de noviembre ante una muchachada de distintos cursos de publicidad y profesionales que se desplazaban a la Casa das Campas, una de las más antiguas del casco histórico de Pontevedra, hasta ocupar el último rincón del torreón.


Cada tarde, dos estrellas de la publicidad española reunidos con un moderador y parapetados tras sus Macs disparaban los mejores ejemplos de carreras de décadas, ayer durante dos horas y media sin movimiento en las butacas. Quitando las series  encadenadas, la selección individual de espots y los comentarios han dado un repaso a la historia reciente en estos documentos cargados de sentido y hasta tarareados.

Desde el tren de vida del primer lunes, al me gusta conducir en videoarte de ayer, un recorrido por los pasajes audiovisuales por los que deberían pujar los museos. En las sonrisas y gestos de los espectadores, quedaba claro que el tiempo y la circunstancia no quita un gramo de sentido al elenco de la mejor publicidad. Hecha por los primeros anunciantes con las agencias madrileñas y barcelonesas que se han rodeado de precisos especialistas en música, localización, iluminación, casting... Fálame do teu perfila dos caras, pero también el vaso de maravillas y esencias de la publicidad profesional hecha en España.

Cuando hace unos 15 años empezamos Publicidad en la Facultad de Pontevedra queríamos que en Galicia la comunicación no se hiciera por ensayo - error, pero que tampoco se llamara sólo publicidad a los carísimos segundos de la industria cinematográfica, que las multinacionales pagaban en la Avenida Madison.

Y ahora que parecen desaparecer las salas de cine, y las televisiones generalistas de nuestros salones, hemos podido ver y disfrutar otra publicidad que ha respondido a los problemas de comunicación de unos anunciantes, pero también con las sensibilidades de una época.

Las nuevas carreras encajan mal en la universidad tradicional. Cuando empiezan a consolidar cierto aprendizaje, cambia el escenario social y de medios de comunicación.  Así que parte del oficio del futuro publicitario será mantenerse siempre como estudiante. Porque como te pasen de aprendiente a maestro quedas en el carpetazo histórico.

Y ahora a ver cual será la siguiente publicidad. Porque vienen ensayando unos medios y en unas comunidades virtuales que pueden estar más al alcance del resto de anunciantes y agencias en el Estado. Seguro que será distinta como lo ha sido la española de la estadounidense. Pero no debería perder el punto artístico, al menos en sus principales ejemplos. Lo digo por el entusiasmo para siguientes generaciones. Y tampoco estaría mal que siguiera siendo en esta encantadora villa-ciudad del Lérez.
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