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24 octubre 2011

The Flipped Classroom (vía Tíscar Lara)

Me llega por Tíscar Lara la inversión de la clase pasiva a las actividades en el aula.
Esta clase al revés no es una mala versión gráfica, The Filpped Classroom.
También nos afecta a los universitarios si las competencia pasan a ser importantes entre nuestros objetivos formativos.
Hasta ahora se potenciaba en el profesor competencias académicas de tipo nocional y documentalista.
Ahora se pide que seamos enseñantes de profesionales.

Y no vale con que consigamos desarrollar destrezas y habilidades de los antiguos profesionales. En los grados más demandados, lo que se nos pide es que seamos buenos formadores para expertos que en unos años quizá sean reconocidos como profesionales: y puedan pedir un sueldo digno y demás derechos.

Espero que los legisladores tomen el mismo desayuno que los profesores de grado universitario y que para dentro de un par de años tengamos los estatutos y los colegios de estas nuevas profesiones

enlace a la infografía

28 octubre 2008

Amnistia Internacional publica a sus críticos

No pensé que Amnistía Internacional tiene 30 años.
La pelea por los derechos humanos no puede decaer.
Porque los Estados juegan al patriotismo sentimental, al mesianismo tododeroso, a la ceguera del fanatismo, a la manipulación de los medios y de sus instituciones..
Defendernos de los (des) Gobiernos exige un movimiento incómodo, que recoge en su página todas las críticas institucionales. Por los que no tienen otros medios, por quienes no tienen voz. Ni vida.

13 octubre 2008

ideologia del estado (Choza)

Un aforismo de Bobbio convertido en eslogan de una revista cultural Acento-S: "El deber de los hombres de la Cultura es hoy, más que nunca, sembrar dudas, no recoger certezas" Norberto Bobbio. Además de otros conocidos, en el primer número escribe mi amigo y maestro Jacinto Choza sobre los cambios de las instituciones y la Ideología del Estado:
En cierta ocasión, John von Neumann, creador de la teoría de juegos entre otras aportaciones, declaró que había podido desarrollar esa investigación y publicar su Theory of games and economic behavior (“Teoría de juegos y comportamiento económico”), junto a Oskar Morgenstern, en 1944, gracias a que estaba colaborando con la IBM y trabajando en sus laboratorios, porque si hubiera estado solamente en la Universidad (en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton University, que es donde estaba) no hubiera podido. Y no hubiera podido - continuaba- porque la delimitación administrativa de las disciplinas y los departamentos de investigación hace muy difícil, y a veces imposible, tomar elementos de la investigación y de los investigadores de otros departamentos para desarrollar los propios estudios.
A los académicos nos sobran rollos y nos faltan relaciones, por eso entiendo que pongan en red esta polifonía de acentos. No tenemos en este momento forma mejor de relacionarnos.
Sigo con Choza buscando el origen del agigantamiento del Estado:
A medida que la población aumenta y la sociedad incrementa su complejidad, el Estado asume más funciones y desarrolla más el aparato, y la humanidad incrementa su “interioridad”, su grado de reflexión sobre sí misma. La reflexión no se produce sólo en términos de actividad intelectual, sino, lo que desde el punto de vista social es más importante, en términos de voluntad y de acción, de modificación de las instituciones existentes y de creación de otras nuevas.
Entre otras ideas y como cierre, una contundente y concisa
La crisis del Estado se manifiesta y se resuelve como una transformación del Estado en términos de “privatización” hacia abajo (hacia la sociedad civil) y hacia adentro (la nación), y en términos de “internacionalización” hacia arriba (hacia los organismos supranacionales) y hacia afuera (los demás Estados).

30 abril 2008

lectura y actividad serena ante el diseño intelectual (Lewkowicz)

Repasaba ayer una lista de libros para pensar en Red. En Soitu hay elencos varios. Me quedé con los 42 títulos de Juan Freire. Tras pedir que incluyera a C. Cobo, caigo hoy en la cuenta que ya hace cuatro años del accidente que mató a Ignacio Lewkowicz y su esposa Cristina Corea (también autora de Chicos en Banda, Pedagogía del aburrido: escuelas destituídas, familias perplejas). De ambos he leído algo. Aunque Ignacio dice que no debemos conformarnos con la lectura ni con la historia.

En la revista Campo Grupal hay una entrevista a Ignacio Lewkowicz en la que explica la idea compleja de catástrofe y cómo es eso del pensar la fluidez de las organizaciones y de nuestros mismo conceptos.

Todo lo sólido se desvanece en la fluidez ha pasado de ser una entrevista a convertirse en un balance intelectual. Su lectura quizá sorprenda por no sorprender; exponiendo las fracturas no atemoriza. Supongo que es una decantación de su obra Pensar sin Estado, que también debería figurar en la lista selecta. Perdona Juan, ya me puse en 44. Además decanta todo el espíritu griego, originario que conoce con maestría.

Dice Luna Rocío Belén (Digicom 4.0)
Yo, que frente a las nuevas tecnologías no estoy del todo cómoda (siento que cuando aprendo algo nuevo ya es viejo) y que de alguna manera nunca llego a "ser parte", situación que en la época que me toca vivir me posiciona en el lugar de lo ajeno y por ende, por fuera del sistema; encuentro en Lewkowicz conceptos esclarecedores
(...)
Realmente me pregunto si en este fluir constante nosotros tenemos la posibilidad de elegir ser o no ser parte. Si cuando uno no forma parte del sistema solo no forma parte o si desaparece. Estamos frente a un nuevo lenguaje, lo que conlleva una nueva forma de configurar el pensamiento. ¿Estamos preparados? Son preguntas que suelo hacerme.... De igual forma cada vez que comprendo una nueva lógica tecnológica no dejo de alegrarme....me siento como el mono de 2001 cuando de repente....le encuentra utilidad al hueso que tiene en su mano....
Rocío piensa que el seminario al que asiste en Rosario le ayudará a aclararse y a salir de sus confusiones. Percibo que lleva dos ventajas. Con el espíritu griego de Ignacio Lewkowicz se difunde tranquilidad a pesar del movimiento. Además valentía. Sin miedo a manejar conceptos flexibles dejando de lado la solidez de las estructuras modernas, para medir los nuevos espacios y tiempos sin espíritu de conquista.
Serenos y atrevidos, no parece que estemos tan perdidos.

06 febrero 2008

notas institucionales sobre el proceso de Bolonia

Para seguir el Proceso de Bolonia desde European University Association (EUA) . Además de los pdf de actos fundacionales y actas de acuerdos bianuales, ofrece informes periódicos de tendencias en las universidades europeas, desarrollo de los programas de doctorado, implantació9n de los sistemas de evaluación institucional de calidad, redes europeas de másters en proceso, el marco formativo, modulado en (ECTS) un esquema europeo de reconocimiento e intercambio de créditos...
En el micro site de la EUA, Bologna Process hay más información, no es reciente y tampoco incluye información comparativa detallada por países.

26 octubre 2007

nacimiento de los Estados (fronteras, 2, Jacinto Choza 2007)

Jacinto Choza, 2007
1. Las fronteras culturales
2.- Nacimiento de los estados y de las fronteras geográficas, políticas y metafísicas.
3.- Fronteras temporales e identidades modernas
4.- La administración. Barreras y nudos públicos
5.- Las redes. Barreras y nudos privados

El humanismo es la concepción del hombre propia de la cultura occidental, y desde su inicial formulación ha estado esencialmente vinculada al lenguaje primero, y al territorio después. Se inicia propiamente a partir del momento en que el hombre se define, por referencia al lenguaje, como animal que tiene lenguaje, Zoón échon lógon, animal rationalis, animal racional. Como ya se ha indicado, es por referencia a esta definición como se crea el vocablo bárbaro, que designa precisamente a los que no saben hablar y más bien balbucean, ba-ba-ba (García Gual 1998 en Thémata 23, 1999 texto no disponible)
En la época heroica, feudal, el ideal humano no se cifra en el dominio del lenguaje, sino en la fuerza física y en el valor. Ese es el héroe que ensalza Homero y el que canta Píndaro, y ese héroe puede medirse con cualquier forastero sin que se ponga en duda la igualdad de ambos. Ulises compite con los feacios en las mismas condiciones que con los pretendientes en lo que se refiere a igualdad de especie, porque en la época homérica los hombres todavía no son animales racionales, sino que son los que “suplican a los dioses y comen pan de trigo” (J. Choza y P. Choza, 1996). Correlativamente, todavía no hay bárbaros, todavía no hay “subespecies” inferiores a los hombres en cuanto que no saben hablar. De hecho, en el mundo homérico no se encuentra la palabra bárbaro y, en consonancia con ello, tampoco hay fronteras.
Pero cuando comienza el humanismo, la historia de la cultura occidental, y el hombre se define por el lenguaje, entonces empieza a haber semi-hombres o casi hombres, definidos así desde el punto de vista político y ético, y cuyo estatuto metafísico resulta problemático porque entonces las fronteras metafísicas están empezando a ser más netas que las geográficas y sociales, y más fiables.
Así Aristóteles establece una gradación de lo humano que va desde los bárbaros y esclavos (los esclavos son los bárbaros hechos prisioneros en guerra o en incursiones piratas) en la posición más lejana, pasando por los niños, que son hombres en potencia, las mujeres, que son varones frustrados, los campesinos y artesanos, hasta, finalmente, los hombres libres, que son los que hablan, es decir, los que toman los acuerdos sobre el gobierno de la ciudad, la polis.
Dentro del contexto socio-cultural de la Grecia clásica es donde Aristóteles hace su propuesta de humanismo, como despliegue de la tópica de la humanitas dentro de la polis desde el punto de vista ético educativo. Con ello no hace sino recoger reflexivamente lo que vive la sociedad ateniense y, en general, griega, y elaborarlo de un modo sistemático, y con ello sistematiza los valores éticos que tienen vigencia en su mundo. Hay una cierta correspondencia entre la tópica sociológica y política de la humanitas, tal como aparece en la Política, y tal como aparece en la Ética a Nicómaco, pero no es el momento de abundar en el tema.
En la historia de nuestra cultura, la propuesta siguiente a la griega es la de Roma. En ella es relevante el hecho de que Cicerón utilice la expresión el género humano, frente a Aristóteles, que utiliza la expresión todos los hombres. Indica que el romano tiene una idea de la unidad de la familia o de la estirpe humana, que el griego no tenía.
Por eso, “el ciudadano que es capaz de imponer a todos los demás, con el poder y la coacción de las leyes, lo que los filósofos con sus palabras, difícilmente pueden inculcar a unos pocos, debe ser más estimado que los maestros que enseñan tales cosas” (Cicerón, 1984, 37).
Pero entonces a eso ya no se le llama paideia, pedagogía ni educación. Ahora a ese proceso se le llama civilización o sencillamente humanización, al contenido y a las formas que se inventan y transmiten en su recorrido se le llama humanismo, y al ideal que se pretende alcanzar humanitas.
De este modo, en la perspectiva de Cicerón la paideia griega sufre algunas transformaciones relevantes. No es la enseñanza por la que se conduce a la excelencia a los varones nacidos libres, sino que es el proceso de la historia de Roma desde Rómulo y Numa hasta Julio Cesar y el propio Cicerón, y a lo largo del cual un grupo de salvajes es conducido hasta la forma más alta de civilización. Pero además, también a lo largo de ese proceso, todo el género humano es humanizado por el procedimiento de ser romanizado.
Grecia no tuvo una legitimación tan alta para la constitución de su imperio marítimo, porque no tenía la idea de la unidad del género humano, ni, por tanto, el ideal de una meta única para todos los hombres. Por eso helenizar, aunque era la cúspide de lo humano, no era una cúspide exigida por la naturaleza de todos los grupos sociales, ni un deber moral vinculante para los atenienses, como sí lo fue para Roma. Inicialmente el ius civile, el derecho de los ciudadanos romanos, no era el que debía reconocerse a los demás hombres, a los que se les reconocía su derecho propio, el ius gentium, pero a partir de la época imperial ambos convergieron hasta constituir uno y el mismo derecho.
Desde esta perspectiva, en la constitución de su imperio como único y universal, Roma alcanza, por primera y única vez en la historia, la congregación de todos los hombres bajo un mismo derecho y una misma lengua, y, correlativamente, la abolición de todas las fronteras. Algo que solo vuelve a intentarse en cierta manera, o sea, programáticamente, con la Declaración de Derechos Humanos de 1948.
Pero ya en otros territorios ajenos al imperio se han producido otras escisiones y han surgido otras fronteras, que vendrán a reproducirse dentro de él, y en la reconstrucción del mundo subsiguiente a la disolución del imperio.
En oriente medio, y más del mil años antes de que Grecia y Roma empezaran a existir, se produce la gran escisión entre los hijos de Abraham, Ismael hijo de Agar e Isaac hijo de Sara, que da lugar por una parte a los ismaelitas o agarenos, o sea los pueblos de cultura islámica, y los israelitas hijos de Isaac. Los primeros siempre conservaron memoria de su origen abrahámico y de sus vínculos con los descendientes de Isaac, mientras los segundos no, es decir,"Israel olvidó a Ismael" (R. Lauth 2004).
La otra gran escisión que se produce dentro del mundo israelita es la de los seguidores de Jesús, la de quienes le consideran como el Cristo. A su vez, una parte de los cristianos se despliega por el mundo romano y, sobre las ruinas del imperio, constituye el cristianismo como religión de la cultura occidental y de la naciente Europa, y como religión que a su vez se olvida de los hijos de Ismael y de las otras ramas de cristianismo no paulinas.
El modelo de la humanitas romana, con su sentido de la universalidad, es recogido por el cristianismo paulino, que reproduce la dicotomía griego-bárbaro y romano-gentil en la forma de la dicotomía fiel-infiel. La plenitud de lo humano se sigue encontrando igual que antes en la participación en lo divino, pero ahora en lo divino hay una peculiar exigencia de llevar a todos los infieles a esa plenitud, exigencia que se denomina salvación o redención, lo cual no se había dado en Grecia, y se había esbozado en Roma con un sentido más bien civil que religioso, y, por eso, menos perentorio y menos vinculante.
El nacimiento de Europa y la consolidación de la cultura occidental, es la creación de otras nuevas fronteras. Al este de Roma, en Constantinopla, están los herejes (los que pervierten la fe), al sur, en África y oriente medio, los infieles (los hijos de Ismael), dentro de Europa, pero con un estatuto jurídico diferente del de los súbdito, están los pérfidos judíos (los que rechazaron la fe), y al oeste, en América, los paganos (los que nunca supieron nada de la verdadera fe) (Choza 2000 y en prensa).
Ésta es la gradación geográfica, sociológica y política de lo humano, que los estudiosos de Aristóteles se esfuerzan por compaginar con su metafísica porque en épocas posteriores las definiciones metafísicas eran las más relevantes. Así, en la polémica del siglo XVI entre Bartolomé de las Casas y Ginés de Sepúlveda sobre el carácter humano y personal de los indios americanos, el punto de referencia es la metafísica: si los indios son personas ontológicamente, entonces tienen un derecho de propiedad como los demás fieles, pero no si no son personas (Ginés de Sepúlveda, 1987).
Para el propio Aristóteles la definición metafísica de hombre no tenía tanta relevancia como la tuvo después (H. Marín 1997, cap 1), ni tantas implicaciones jurídico-políticas, pero a partir de siglo XVI empezaron a tenerlas. Porque entonces es cuando empiezan a constituirse de un modo férreo las fronteras espaciales, territoriales. Precisamente en el momento en que emergen nuevas fronteras lingüísticas con el nacimiento de las lenguas modernas europeas, y nuevas fronteras religiosas, con la fragmentación del cristianismo paulino resultante del cisma de occidente. Las fronteras religiosas y lingüísticas, que como observa Maquiavelo constituyen las determinaciones más fuertes de la identidad de los grupos sociales, y habían existido desde la más remota antigüedad, se reforzaron con fronteras geográficas, territoriales y administrativas, cosa que no había ocurrido antes. Ahora los límites entre lo humano, lo divino y lo satánico, entre lo real y lo irreal, entre lo bueno y lo malo, entre lo posible y lo imposible, entre lo sucio y lo limpio, se levantan como demarcaciones territoriales. Ahora los dioses y los demonios, luchan entre sí con saña.
Las fronteras entre el imperio otomano y el de los Augsburgo, y en general, entre el cristianismo y el islam, son también unas fronteras que producen divergencias y bifurcaciones en los caminos de la ciencia, el derecho, las diversas técnicas, etc., entre Europa y el resto del mundo.
Por su parte, dentro de Europa, con el nacimiento del estado moderno es cuando se produce el cambio de la jurisdicción personal, característica del medievo, a la jurisdicción territorial. La máxima consolidación de las fronteras que conoce la historia de occidente, y en general, la historia, tiene lugar en la paz de Westfalia de l648, con su aplicación del antiguo principio "cuius regis eius religio" (según la religión del rey, así la de los súbditos), y con el establecimiento del principio de no ingerencia en los asuntos internos de cada país. Dicho principio se mantiene con la excepción, en 1999, de la intervención militar de los Estados Unidos en Kosovo, con la aprobación moral de la comunidad internacional y de Kofi Annan para evitar el genocidio de los musulmanes de aquel territorio.
La modernidad es el gran periodo de las fronteras en la historia de la cultura occidental, porque el estado moderno se constituye y se desarrolla sobre un sentido muy rígido de ellas, y la modernidad en general también. Tanto es así que crea también unas fronteras temporales completamente impenetrables.