17 febrero 2014

marca personal y nuevas profesiones

Siempre que toque acicalar tu marca personal para redes sociales, recuerda: no eres un objeto de consumo (lo recordaba en twitter Miguel del Fresno).

No quieras quedar tan resultón/a en redes sociales que tu perfil parezca humo, liquidez postmoderna. Si es nuestra, ha de ser personal, explica Andrés Pérez Ortega.  Y si es marca, por mucho que nos pese, debe aparecer en la primera página de EL Buscador.

Ya que necesitamos  visibilidad, hasta para hacer de voluntarios... procura que tu marca no caiga en la obsolescencia programada. Que cuente con respaldo. Que tu sea tu buen hacer quien labre esa reputación personal y profesional, como escribe Joaquín Mouriz (en su post sobre este debate, al que me sumo).

origen de la imagen
Hasta hace unos años en las licenciaturas se vendía un perfil profesional de salida. La universidad se transformó en una fábrica de títulos por este aval profesional. Al menos en Galicia, las facultades de comunicación explotaron la falta de titulados en profesiones periodísticas, publicitarias y audiovisuales en el cambio de siglo. Luego, en unos pocos años se ha reducido el mercado laboral y tienen problemas para sostenerse, hasta los que aprovecharon las fáciles colocaciones laborales de los primeros años de las facultades gallegas.

La generación del milenio tiene más complicado el camino laboral. Los que ahora se están graduando en las universidades miran de reojo cómo eran las marcas de sus colegas (recojo algunos portafolios en los primeros cuatro tableros).


Pero ya no vienen empleadores a buscar titulados a la fábrica universitaria. Para los últimos egresados cobra un nuevo sentido esto de la marca personal. Ahora además hay que inventarse profesionalmente. Encontrar un nicho a quienes servir. Y probablemente no será a los sueldos de los profesionales de otros países, de otros tiempos.

El último artículo de Cristina Aced sobre nuevas orientaciones de los perfiles profesionales deja interesantes referencias y citas para pensar si necesitamos reflexión y formación, analítica y orientación de decisiones , revisión y visualización de contenidos, gestión y animación de comunidades, atención a las tendencias e informes, amplificación comarcal de eventos....

No es baladí ir percibiendo hacia dónde se desplazan los servicios profesionales. Queda luego encontrar quiénes los necesitan; en un número y precio suficiente, como para pagar tus impuestos profesionales junto a un sueldo digno.

Me gustan los espacios de coworking, de trabajo colaborativo, ya casi en todas las ciudades. Como en el paleolítico, no creo que tanto reto sea individual. Necesitamos tribus, de colegas de confianza para encontrar las respuestas y construir cobijo para los profesionales nómadas de estos tiempos.

Aprovecho una prueba de una app para tablet para representar la maqueta de contenidos de un portafolio, que recoge el eje profesional clásico (columna izquierda) con los contenidos más disruptivos (a la derecha).






Publicar un comentario en la entrada