16 marzo 2010

riesgos decanales

Una de las actividades digitalmente ocultas de estos meses me ha ocupado en conseguir un equipo decanal, que algunos se presentaran a unas elecciones obteniendo un resultado decoroso. Esta fórmula de la urna en cada patio de vecinos condena a conseguir mayorías en grupos pequeños, a veces con rencillas y desavenencias de años. Los que lo intentaron en otoño en mi Facultad perdieron sin oponentes con una mayoría de "noes". Y no es un plato de gusto como se entiende.

En momentos de deseperación se me ha escapado algún tuiteo. La decadencia de la institución universitaria hace más difícil la gobernabilidad de sus incontables y jerarquizadas castas locales y regionales. Si crees que te has hecho una idea de lo que es la universidad lánzala ahora a la periferia de la legislación y de la financiación. Ya tienes el mapa de la educación superior en mi país. ¿Son sostenibles?

El dedo rectoral nombró un decano comisiario. En unos meses sufrío un severo revés en su salud. No había sido tan grave en cargos anteriores, pero confirma que se trata de una organización enferma. Las heridas reales o inventadas no se curan cambiando el cargo.

Algunos ensayamos otro tipo de Junta de Facultad, reunida sin orden del día para soltar a caño libre los males interiores o imaginarios. El silencio físico es peor que el digital. No se declararon apoyos para una candidatura de entente con representantes de las principales áreas. Esos silencios pasivos suelen anticipar otro descalabro de papeletas en la urnita de cristal.

Volvemos a la designación, de los que estaban en funciones. El gobierno universitario con sus partiditos y sus papeletitas funciona como una elefantiásica maquinaria de laminación de innovaciones y diferencias.

Si en unos meses no se logra una candidatura que salga elegida de la urnita, dicen que estoy entre los primeros de esas listas por antigüedad (¡qué abolengo han tenido los ancianos en las instituciones!) Ser designado para un cargo en estas ruinas es "un accidente", dice mi colega decano funcional. Pero si en vez de decano accidental, lo eres por turno de vejez (ni en las comunidades de vecinos) ... es una catástrofe, con todas las de la ley.
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