23 junio 2010

No pasa el tiempo, pasan las oportunidades

Tercer intento de acuerdo para que se presente un decano en la Facultad y otra vez más fallido.
Pasa el tiempo y nos jugamos descabezar una convivencia inevitable.

En este centro tenemos nuestros puestos de trabajo. Casi nada con lo que está cayendo.

Y de cara a la galería damos una imagen de desunión mayor que la real.

Los cambios de ley educativa obligaron a cambiar planes de estudios. Quizá los grandes departamentos vencieron a los pequeños. A lo peor, ideales más antiguos de universidad quedaron fuera de juego.

Juventud y senectud tienen problemas para olvidar. Como si el no perdono (¿a quién? ¿qué?) nos permitiera seguir viviendo.

No sólo pasa el tiempo. A ver si nos enteramos de que lo que pasa son las oportunidades.
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