30 mayo 2007

Pacto de lectura

En estos días de pactos postelectorales, se oyen y leen lecturas de los votos. Lecturas estadísticas con afan de interpretar. La publicidad política de semanas atrás pasa a evaluar la participación y los intereses ciudadanos. Los anuncios electorales tenían unos interlocutores imaginarios. Los votos ciudadanos suman un mensaje a los que puedan resultar ganadores tras las urnas. Para los pactos entre partidos convendría conocer cuáles fueron los pactos de lectura en ambos casos en la información política y en la respuesta ciudadana.

¿Qué dirían los teóricos del pacto de lectura de nuestro diálogo político-social?

Desde S / Z la muerte del autor (Roland Barthes) la lectura no es lo que era, pasa a un trabajo del lector, y cuenta cada vez más su cultura y conocimiento.
Por mucho que el autor modelo de un texto imagine y dibuje un posible lector (Lector in Fabula: la cooperación interpretativa en el texto narrativo deUmberto Eco), el lector modelo no tiene porqué coincidir con los comentarios e intepretaciones que hacemos los/as lectores/as de carne y seso.
Decía Iser (en El acto de leer: teoría del efecto estético) que hay distintas huellas y signos de cómo quiere ser leído el autor. Este lector implícito pone los parámetros para una lectura ceñida al relato.
Para Umberto Eco el discurso de un texto no está cerrado (en la Obra abierta) pero la indeterminación de un texto abierto no debería traspasar las condiciones y los límites que el autor sugiere para su lectura (en Interpretation and Overinterpretation).
Razones distintas para una lectura libre aportan Baudrillard o Derrida, pero no por instaurar un dialogo de sordos o de locos. Sino por desenmascarar los velos y ocultamientos del lenguaje en los textos. Por ajustarlo a los criterios y sentidos de nuestro momento.
Si me sigues hasta aquí ves que hay pactos de lectura modelo, de lectura de implícitos o incluso pacto abierto y no convencionales.
En todo pacto debería quedar claro, quién cede, cuánto y porqué. De otro modo, el acuerdo, el pacto o el contrato sólo es ficción de convivencia, simple y llana incomunicación.

4 comentarios:

eraser dijo...

espectacular interpretación de los hechos desde la interpretación de los textos....por eso no leo periódicos y leo comunisfera...Pero mi pregunta es, en el reino de la praxis, o como dirían otros de la pragmática...¿crees que la luz y los taquígrafos en los pactos son posibles en nuestro país? y aún más, crees que incluso las partes activas (los actantes del pacto) tienen capacidad, en la mayoría de los casos, para saber, en realidad dónde están cediendo, y dónde están ganando. ;-)
En fin, eso por no hablar de las negociaciones espúreas que representan sólo parcelas de poder de cada grupo político en liza....
En suma, tremendamente sugerente post.

dan3 dijo...

La pregunta del millón, qué pierdo o gano, no tiene respuesta sólo comprobación, y a parte post, despois dos feitos.
Como bien insinuas en tu cierre, los pactos son sólo acuerdos de una parte, de los que emiten unos muy similares mensajes para que votes (confía que al final... o en esta ocasión haremos mejor las cosas). Si no asumen que todos han perdido: unos los puestos de poder, otros el favor y las ganas de votar, otros más se quedan en los pocos que eran... repito que si no asumen las importantes pérdidas, los pactos establecerán puentes con la ciudadanía y la política seguirá profundizando en su incomunicación. La demanda era más sencilla, un mea culpa hubiera sido un buen comienzo del cambio. Optan en cambio, por el reparto de poder, iba a decir el reparto de la nada, porque es un poder que se vacía elección tras elección.
Gracias por atreverte con semejante post.

sabrinita07 dijo...

¿Que es un contrato de lectura del medio ?

dan3 dijo...

La propuesta de lectura y/o interpretación que cada medio de comunicación plantea a sus posibles públicos. Perdona por la concisión