25 noviembre 2005

dimensiones de la estrategia

Escrito por Gloria Gómez Diago (gracias)

Fabián Borea y Rubén Canella reseñan las dos primeras partes del libro Estrategias de Comunicación de Rafael Alberto Pérez González en la revista académica de la Facultad de Ciencias Sociales UNLC.
"Análisis del libro: ESTRATEGIAS DE COMUNICACIÓN de R. A. Pérez Gonzalez" (p.d.f.31p.p) en la revista Hologramática, revista académica (ISSN: 1668-5024) de la Facultad de Ciencias Sociales Mayo 2005-AÑO II- Nº 2.
Reseñas como esta son fundamentales cuando no podemos leer todo lo que quisiéramos, también para animarnos a leer un determinado libro.
La reseña de este fragmento del libro se centra en "la evolución del pensamiento estratégico desde sus inicios en el siglo IV antes de Cristo dentro del paradigma militar en oriente y occidente, hasta su intersección, a mediados del siglo XX, con los trabajos sobre teoría de los juegos desarrollados por Von Neumann y Oskar Morgenstern que se reconocen como base fundacional del paradigma científico del pensamiento estratégico".
Varias cuestiones interesantes. Entre ellas, 8 dimensiones del concepto de estrategia que el autor toma de enfoques de Henry Mintzberg (1992) y Arnoldo Hax (1994),
1. La estrategia como anticipación. Hablar de estrategia es hablar de futuro, porque la anticipación ante la incertidumbre del futuro es el fundamento del pensamiento estratégico. Este enfoque, liderado por la llamada escuela sistémica del management, pone de relieve la capacidad del hombre como intérprete de su presente y hacedor de su propio futuro.
2. La estrategia como decisión. Entender la estrategia como un “conjunto de decisiones” es, sin duda, un enfoque correcto, que viene respaldado por la teoría de los juegos y por la teoría de la decisión.
3. La estrategia como método. Desde este enfoque metodológico, la estrategia debe responder a la pregunta: ¿Cómo alcanzo los objetivos asignados? ¿Qué pasos tengo que dar?.
4. La estrategia como posición y como ventaja. Todo camino (método) nos lleva a ocupar una posición. Este enfoque posicional presenta a su vez dos corrientes: una concepción estática (pone énfasis en una buena localización, se podría calificar también como topográfica y conecta con otra dimensión: la estrategia como marco) y una concepción proyectiva (nos habla del camino que hay que recorrer para ocupar una posición).
5. La estrategia como marco de referencia. Pone el énfasis en la capacidad de la estrategia para acotar territorios de actuación, indicando el camino que se desea recorrer y desautorizando otros campos de actividad.
6. La estrategia como perspectiva y visión. La fuerza de una visión consiste en desencadenar todos los procesos subsiguientes de tácticas, planes, programas acciones y revisiones.
7. La estrategia como discurso y lógica de acción. Si la estrategia es capaz de enmarcar
conductas es porque su discurso conlleva una lógica de la acción que no sólo compromete la conducta presente, sino también, y sobre todo, las acciones venideras que de esa lógica se derivan. La moderna narrativa tiene el mérito de haber recuperado esta dimensión discursiva de la estrategia al señalar que el objeto de toda estrategia radica en “decir un hacer” en forma de designio.
8. La estrategia como relación con el entorno. “En esencia, la formulación de una estrategia consiste en relacionar una empresa con su entorno”, Porter (1985).
Publicar un comentario en la entrada